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Carlos Sainz, tras acabar el GP de JapónAFP7 vía Europa Press

La revolución que prepara Williams para beneficiar a Carlos Sainz en el GP de Miami

La F1 se encuentra, en estos momentos, en stand by después de que Liberty Media, la organizadora del Mundial, decidiera cancelar los grandes premios de Baréin y Arabia Saudí por la situación de inestabilidad que se está viviendo en Oriente Medio desde que Estados Unidos organizó, junto a Israel, un ataque aéreo a Irán a finales de febrero.

La acción regresará en un par de semanas en Miami, pero este parón no ha impedido a los equipos seguir trabajando en el desarrollo de sus monoplazas. Al contrario. Los ingenieros no han perdido el tiempo y, según las últimas informaciones, uno de los grandes beneficiados por este parón apunta a ser Carlos Sainz.

El piloto madrileño no ha tenido un inicio sencillo de Mundial y, tras tres carreras, solo ha sido capaz de conseguir un noveno puesto, que le dio dos puntos. Ese es un bagaje insuficiente para Sainz y le ha hecho saber a Williams los puntos en los que debe mejorar la escudería británica.

El equipo con sede en Grove ha escuchado atentamente las peticiones del español y, de cara al GP de Miami, Williams ha anunciado una serie de mejoras para tratar de beneficiar tanto a Carlos Sainz como a Alexander Albon, los dos pilotos titulares de la escudería inglesa.

Lo principal será un cambio en el chasis del FW48. Williams arrancó el Mundial con 26 kilos de sobrepeso y James Vowles, team principal del equipo, ha comentado que Sainz tendrá «un coche digno de estar en los puntos» y se espera que en Miami el monoplaza tenga montada la pieza con la que esperaban arrancar el Mundial, lo que permitirá el español ser mucho más competitivo en la cuarta prueba del campeonato.

Carlos Sainz Jr., en el Gran Premio de ChinaEFE

Williams quiere aligerar todo lo posible el coche de Sainz, algo que llegará de forma definitiva después del verano, y se espera que el FW48 sea 0,5 décimas más rápido por vuelta en Miami. Y el fin de todo esto es mejorar la eficiencia aerodinámica y reducir la carga, especialmente en la zona entre los radiadores y la parte superior del fondo plano, un aspecto vital para generar rendimiento dentro del reglamento actual que ha aprobado la F1 para esta nueva temporada.

Así las cosas, en Williams quieren construir una base sólida para que la fábrica comience a ver cambios a medio o largo plazo y lo que eliminarán de cara al GP de Miami son los laterales casi cuadrados que se llevan viendo en el FW48 desde el inicio de la pretemporada.

Sainz es plenamente consciente del trabajo que están haciendo en la escudería británica y sabe que, tarde o temprano, los resultados van a acabar llegando porque por falta de soluciones no está siendo. Y en ese sentido, el contar con el motor Mercedes, la unidad de potencia más competitiva y rápida, es una gran ventaja para un equipo que no ha arrancado el Mundial como les habría gustado y que quiere empezar a remontar el vuelo antes de llegar al verano.

«Ha sido un shock para mí, para el equipo, muy duro. Yo me lo olía en diciembre y enero, anticipé el bache por esas conversaciones sobre retrasos, las cifras de sobrepeso, no llegar a los test de Montmeló... El camino hacia el éxito nunca es una línea recta, pero es un bache grande, probablemente más grande de lo que esperaba», comentó Sainz tras el GP de Japón, en el que acabó en 15ª posición y a 65 segundos de Kimi Antonelli, el ganador de la carrera.

En definitiva, lo que quiere conseguir Williams es que Carlos Sainz pueda ser un segundo más rápido por vuelta, pero eso es algo que tardará algo más en llegar. Lo que está claro es que en Miami se va a ver un FW48 distinto que intentará acabar lo más arriba posible en carrera.