El Gran Premio de España se ha corrido en Cataluña durante décadas
Madring F-1
¿Por qué Madrid le ha arrebatado a Cataluña el nombre de Gran Premio de España?
Tras años organizando el Gran Premio de España en Cataluña ahora la denominación cambia a Gran Premio de Barcelona-Cataluña
Desde los años 50, Cataluña fue la encargada de organizar el conocido como Gran Premio de España de Fórmula Uno primero en el circuito de Pedralbes y después en Montjuic. Una cita que cambió su emplazamiento pero no de nombre en 1991, cuando empezó a organizarse en el circuito de Montmeló hasta 2025, cuando Madrid se ha hecho con el nombre.
En este caso la incorporación de Madrid al calendario de grandes premios, lo que obliga a Montmeló a compartir el protagonismo en la categoría reina del automovilismo con la capital, provocó que la organizadora del Mundial tuviera que tomar una decisión acerca del nombre, pues tenía poco sentido que hubiera dos grandes premios de España.
Dos grandes premios de España
Así, Liberty Media, la empresa propietaria de la F-1, decidió otorgar a Madrid la denominación del Gran Premio de España, al fin y al cabo la capital es el promotor que ostentaba el contrato principal al tener firmada su permanencia en el calendario hasta 2035.
Madrid se ha quedado con la denominación oficial
Así fue como la FIA le concedía a Madrid la organización del Gran Premio de España. En paralelo la organizadora del Mundial de F-1 considera que el modelo madrileño es el que debe imponerse en cuanto a su formato frente a otros grandes premios tradicionales que se celebran en circuitos de velocidad, lo que en su opinión va en contra del espectáculo.
Cuestión de espectáculo
En paralelo, Barcelona estrenó el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, algo que no ha sentado mal en la organizadora, por un lado considera que este nombre es mejor de cara al marketing y a la promoción de Barcelona y de Cataluña a nivel internacional y por otro lado el ala más catalanista que se quejaba de tener que celebrar el Gran Premio de España también está contenta.
Cartel del Gran Premio de Barcelona Catalunya
Se trata al final de una decisión que ha matado dos pájaros de un tiro y que parece haberse tomado de la manera más racional desde el punto de vista económico y funcional.