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28 de mayo de 2024

Bernd Reichart (c) CEO de A22 Sports Management, sociedad promotora de la Superliga, junto a Florentino Pérez y Joan Laporta

Bernd Reichart, CEO de A22 Sports, sociedad promotora de la Superliga, junto a Florentino Pérez y Joan LaportaEFE

Optimismo ante la sentencia sobre la Superliga: «Solo queremos poder organizar una competición»

A22 Sports, empresa que lidera la idea apoyada por Real Madrid y Barcelona, espera que la Justicia Europea admita el libre mercado que la define y permita la creación de otro torneo

Hay tensión y esperanza, pálpito y sospecha. Una duda razonable entre lo que debería ser y lo que finalmente será. El combate entre la libertad de mercado y las presiones de los poderes fácticos europeos tienen en el mundo de fútbol una prueba de fuego. El día D será el 21 de diciembre. A partir de las nueve de la mañana de esa fecha se sabrá si el Tribunal de Justicia de la Unión Europea admite la creación de otra competición deportiva ajena al poder de la FIFA y de la UEFA.
Las empresas European Super League Company y A22 Sports Management, encabezadas por Real Madrid y Barcelona como principales valedores, esperan con optimismo una sentencia que, de acuerdo con el libre mercado que defiende la constitución de la UE, debería permitir la organización de una competición diferente a las que dirigen los dos entes tradicionales del fútbol mundial y continental.
La teoría está clara. Otra cuestión es la interpretación que hagan los 15 hombres sin piedad que votarán este requerimiento, presentado por A22 Sports en el Juzgado de lo Mercantil de Madrid número 17. 15 abogados que han soportado y soportan innumerables presiones.
«Solo queremos poder organizar una competición», señalan los creadores del proyecto. Nada más. Ni nada menos. Desean tener la libertad de disputar un torneo ajeno al control de la FIFA y de la UEFA. Dos organismos que intentan frenar que se puedan jugar partidos fuera de su vigilancia porque esto abriría una espita que podría extenderse en todo el mundo y perderían el control económico que hoy ostentan.
A22 Sports opina que la Unión Europea no puede prohibir que se generen ideas, empresas y trabajo. La razón de su existencia es precisamente hacer un gran área con libertad en mercado. Según esta tesis, A22 Sports debería tener derecho a inventar la Superliga. Pero podría encontrarse con la hipotética reacción de la FIFA, la UEFA y las federaciones nacionales del posible despido de los clubes participantes en esa nueva competición, en cuyo caso no podrían disputar por ejemplo la Champions y la Liga.

Meter miedo a los valientes

Es la amenaza que vuela sobre la idea de la Superliga. La que han filtrado desde los poderes fácticos del fútbol para meter miedo tanto a los clubes que osen apuntarse al nuevo torneo como a los futbolistas. Porque los jugadores también han escuchado que si disputan esa nueva competición no podrían participar ni en Mundiales, ni en Eurocopas ni en las Copas de América. Suena demasiado fuerte en la teoría. A la hora de la verdad veríamos si se le prohibiría jugar a Mbappé, por ejemplo.
Bernd Reichart, CEO de A22 Sports Management, sociedad promotora de la Superliga

Bernd Reichart, CEO de A22 Sports Management, sociedad promotora de la SuperligaEFE

La empresa que dirige el proyecto intentó llegar a un acuerdo con la UEFA para crear la Superliga dentro del control tradicional del fútbol. Se convocó una reunión en Nyon y cuando Bernd Reichart, consejero delegado de A22 Sports, esperaba dialogar con Alexander Ceferin o con sus principales ayudantes, se encontró sorprendentemente en una encerrona frente a muchos dirigentes de clubes y de la UEFA.
Una cumbre en la que Miguel Ángel Gil, enemigo acérrimo de Florentino Pérez, fue quien tomó la palabra para atacar a la Superliga, al Real Madrid y al Barcelona. Ceferin y la UEFA disfrutaron con el discurso de un compatriota de Florentino Pérez. En vez de dar la cara ellos, dejaron que lo hiciera el presidente del Atlético, que al parecer tenía bastantes ganas.
Vista la tesitura, con la UEFA enfrentada y sin querer negociar, a los inventores del proyecto les sonó muy raro el discurso de Athanasios Rantos, abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en una primera declaración de intenciones sobre el caso. Athanasios Rantos manifestó que no observaba posición dominante de la FIFA y de la UEFA al bloquear la organización de otras competiciones y amenazar a quienes lo pretendan. Especificó que «las normas de la FIFA y de la UEFA que supeditan la creación de una nueva competición a su autorización previa son compatibles con el derecho de la Unión Europea en materia de competencia».
Estas palabras sonaron muy extrañas para los dirigentes de la Superliga. Porque la primera declaración de intenciones del abogado general del Tribunal suele coincidir con el veredicto final en un 75 por ciento de los casos.

Es un monopolio deportivo y económico

Para la European Super League (ESL) está muy claro que todas las federaciones internacionales y nacionales poseen una clara posición dominante para dirigir competiciones, arbitraje, partidos, sanciones y sobre todo para concentrar la negociación económica de los derechos televisivos, que son la madre del cordero y de los que en el caso de la UEFA se lleva una buena parte.
Un portavoz de los ideadores de la Superliga manifestó a El Debate que la UEFA solo reparte entre los clubes el 65 por ciento de los ingresos mientras que en la futura Superliga los equipos se llevarían el 95 por ciento.
Ni A22 Sports, ni la European Super League están de acuerdo con aquel mensaje general previo de Athanasios Rantos. Analizan que hay abuso de poder desde la FIFA y desde la UEFA. Y esperan con ansiedad el fallo judicial definitivo.

Ahora la UEFA habla de su Superliga

Los inventores del proyecto, con el Real Madrid y el Barcelona a la cabeza, observan con sarcasmo cómo Alexander Ceferin, presidente de la UEFA, y Nasser Al-Khelaifi, dirigente del PSG, hablan ahora de crear la Superliga oficial. Han visto las orejas al lobo y se quieren apuntar el tanto.
Ceferin se manifestó irónicamente ante la presencia de los iniciadores de la Superliga en esta edición de la Liga de Campeones

Aleksander Ceferin es presidente de la UEFA y gran opositor a la SuperligaAFP

Han visto las orejas al lobo al comprobar que Arabia Saudí intentaba entrar en la Champions y, rechazada por la UEFA, podría unirse al proyecto de la Superliga de A22 Sports. El mundo es cada vez más global y Ceferin va a tener que reaccionar.

El Madrid ya creó la Copa de Europa

No sabemos cómo será el fallo definitivo del Tribunal Europeo de Justicia. Lo que sí observa el Real Madrid es que siempre ha tomado la delantera y siempre ha sido el precursor de todas las grandes competiciones. Fue el Real Madrid el que inventó la Copa de Europa junto al periódico L'Equipe y el periodista Hanot.
La competición comenzó en 1955. Inicialmente tuvo la oposición de la UEFA, que al final admitió el torneo hasta convertirse en el evento más importante que organiza. Francia siempre dijo que Santiago Bernabéu fue el gran valedor de la constitución de la Copa de Europa.
Ahora es Florentino Pérez el que ha tomado la delantera para organizar la Superliga Europea, en contra de todos los poderes fácticos y tradicionales. La historia se repite. Hay una cosa segura: la Superliga se jugará dentro o fuera del seno de la UEFA, pero se disputará. El Real Madrid, como sucedió en 1955, también lo sabe.
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