Xabi Alonso, en la rueda de prensa previa al estreno del Real Madrid en el Mundial de Clubes
Las dudas de Xabi Alonso para su primer once como entrenador del Real Madrid: Mbappé, en el aire
El nuevo técnico del equipo blanco no ha desvelado las incógnitas sobre el primer once de su era
Todos los jugadores pasan por el diván de Xabi Alonso para explicarles lo que exigirá a cada uno
Es el momento de Xabi Alonso. El nuevo entrenador del Real Madrid comienza su etapa como técnico del equipo blanco este miércoles a las 21:00 horas y lo hace sin haber dado pistas sobre el once que saltará al verde del Hard Rock Stadium de Miami, curiosamente el campo donde juegan los Miami Dolphins como locales, que en noviembre disputarán un encuentro de NFL en el Bernabéu.
Más allá de esta anécdota, el objetivo de Xabi Alonso es presentar un nuevo Real Madrid. Pese a que la plantilla de la que dispondrá la próxima temporada aún está por cerrar, con fichajes por llegar y jugadores que están en el Mundial que no continuarán, la base será la misma de la que dispone ahora y además ya cuenta con dos refuerzos: Trent Alexander-Arnold y Dean Huijsen.
Desde su llegada, el nuevo técnico del Real Madrid ha incidido en cada entrenamiento en aspectos tácticos a corregir tras estudiar al detalle la irregular temporada de su nuevo equipo. Seamos claros, el juego que mostró el equipo blanco durante el curso no ha sido bueno y el tolosarra quiere, lo primero de todo, cambiar eso para que después lleguen los éxitos. Es la receta de la victoria.
Lo más importante en estos primeros partidos será el dibujo del Real Madrid. El técnico es versátil, pero el más utilizado en su último curso en el Bayer Leverkusen –tres centrales con dos carrileros– no será el utilizado en el Madrid, lo primero por historia y lo segundo porque ahora mismo no hay efectivos suficientes. Militao, Rüdiger y Alaba llegan entre algodones a esta competición, así que en estos momentos la titularidad es cosa de Huijsen y Asencio. Ellos defenderán la portería de Courtois.
Lo que está por ver es si Xabi Alonso apuesta por un 4-4-2 con el que aumentar la presencia del equipo en el centro del campo o mantiene el 4-3-3 de Carlo Ancelotti. La idea del ex del Leverkusen es que el Madrid adelante su línea defensiva –como hace el Barça– y pueda presionar de manera intensa en campo contrario. Así, logrará recuperar antes el balón y dominar la posesión, que es algo que le obsesiona. La mejor forma de defenderse es tener la pelota, o al menos eso piensa.
Xabi Alonso, en un entrenamiento con el Real Madrid en Miami
Si Dean Huijsen debutará como central titular, también se prevé que en derecha lo haga Alexander-Arnold, que ha tenido una adaptación más rápida de lo esperada y está ya listo para adueñarse del carril derecho. Diferente será la historia en la izquierda, la llegada de Álvaro Carreras tendrá que esperar a que acabe el Mundial de Clubes, así que ese lugar ahora está reservado para Fran García. Mendy sigue lesionado.
En el centro del campo su intención es que Aurélien Tchouaméni sea el pivote del equipo, no le quiere hacer jugar de central. También quiere en ese rol a Eduardo Camavinga –cuando se recupere de la lesión–, al que no mandará al lateral izquierdo aunque sea una posición sin recambio. En caso de necesidad se tirará de cantera.
Los medios ofensivos
Con un doble pivote formado por Tchouaméni y el incombustible Fede Valverde, Xabi Alonso busca un tercer centrocampista con mayor capacidad asociativa en la construcción. Dispone de Luka Modric, en su último servicio al club blanco, y de Dani Ceballos, y aparecen dos nombres que ganarán peso en el centro del campo: Jude Bellingham y Arda Güler.
La llegada de Franco Mastantuono es un motivo más para retrasar unos metros la demarcación de Güler, como ya hizo en sus últimos encuentros al mando Ancelotti. Opción que también se puede producir con Bellingham, de regreso al origen, cuando brilló como centrocampista puro en el Borussia Dortmund.
Por último, están las dudas en la delantera. La fiebre que sufre Mbappé pueden aumentar las opciones de titularidad de Rodrygo. Demandó un rol, al nivel del delantero francés o de su compatriota Vinícius, que no tuvo en el pasado y su rendimiento fue en decadencia. Un gol desde febrero. Sin marcar desde el 4 de marzo. Que juegue Mbappé no quiere decir que no lo vaya a hacer Rodrygo, pues el francés puede hacer cambiar el esquema al completo de Xabi Alonso. O 4-4-2 o 4-3-3. Ahí está la principal duda.