Rafael Louzán, presidente de la RFEF, y Luis Medina Cantalejo, hasta ahora presidente del CTA
Polémicas constantes y doble vara de medir: los motivos de la RFEF para descabezar la cúpula arbitral
Los planes del presidente de la RFEF, Rafael Louzán para devolver el prestigio al CTA pasan por una revolución total y una nueva forma de trabajo
La RFEF cesa a Medina Cantalejo y Clos Gómez e inicia la revolución en el arbitraje
Siente como siente en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) es una realidad que el nivel de los árbitros españoles no ha hecho más que bajar en los últimos años. Lo sabe perfectamente el aficionado al fútbol español y también Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). De ahí que el mandatario gallego se haya animado en esta última semana de junio a comenzar los cambios prometidos cuando, en diciembre, ganó las elecciones.
Desde que Louzán llegó a la presidencia uno de sus primeros objetivos ha sido el de hacer desaparecer de la Federación todo el 'Rubialismo'. Los constantes escándalos de Luis Rubiales al frente de la organización hicieron mucho daño y Luis Medina Cantalejo, hasta ahora jefe del CTA, era el único hombre fuerte de la era Rubiales que todavía quedaba en la RFEF. Desde el pasado jueves, 26 de junio, ya no es así y ahora comienza la revolución.
Luis Medina Cantalejo, presidente del CTA, y Carlos Clos Gómez, responsable de los árbitros, fueron cesados junto a Rubinos Pérez (adjunto a la presidencia) y los vicepresidentes Lizondo Cortés, González Vázquez y Lesma López. Toda la cúpula del CTA ha dicho adiós y ahora se esperan los nuevos nombramientos para estos puestos, aunque la revolución de este organismo no va a ser únicamente poner nuevas caras.
La idea de Rafael Louzán pasa por atacar el problema desde la raíz y cumplir con las exigencias del fútbol español. Los clubes, siendo el Real Madrid el que lo hace con más fuerza, llevan tiempo pidiendo medidas en un estamento que cada día que pasa queda más señalado. Nadie sabe cuales son los criterios con los que arbitran, cada semana es un club diferente el que emite un comunicado y el caso Negreira ha hecho perder toda la credibilidad al CTA. Había una gran corrupción en el interior.
Los cambios que planea Louzán
Es verdad que todavía no ha salido mucho a la luz de lo que planea la directiva encabezada por Rafael Louzán, pero sí ciertas cosas. Lo que está ya decidido es que no va a ser un simple cambio en la jefatura y se busca que haya un cambio real. Cambiará la manera de proceder en el día a día, en cuanto a las puntuaciones, ascensos, descensos y demás. En definitiva, va a cambiar la manera de trabajar de los árbitros, aunque en Primera y Segunda se mantendrán los mismos colegiados que hasta ahora. Eso sigue igual.
Precisamente esto no hace mucha gracia a equipos como el Real Madrid, que denuncia enfadado en su televisión oficial que muchos de los árbitros de la época actual fueron designados por Enríquez Negreira. Sin embargo, la RFEF confía en sus colegiados actuales y no los va a cambiar, estos son los que hay y de hecho ya se han hecho oficiales los ascensos y descensos para la próxima campaña. Lo que cambiará será el criterio de designaciones y de puntuaciones.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, en una imagen de archivo
Lo que se desconoce por el momento es quién asumirá las riendas de la presidencia del CTA. Habrá un perfil más técnico, eso seguro, pero actuará como CEO, por lo que el presidente seguirá siendo una cara conocida del arbitraje español. Uno de los que más fuerza ha cogido es Mateu Lahoz, pero apenas cuenta con apoyo entre los árbitros del momento. Después, pero con menos fuerza, aparecen exárbitros como Fernández Borbalán o Alonso Fernández. No obstante, no parece que haya un nombre único y el próximo paso de Louzán es complicado.
Sea el que sea, la realidad es que la revolución ha comenzado y el gran objetivo de la RFEF es no tener un curso tan polémico como el pasado, con múltiples escándalos cada semana. Hay mucho trabajo por delante pero al menos ya se han puesto manos a la obra.