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Arbeloa y Vinicus, en Albacete tras los octavos de final de Copa del ReyEuropa Press

Vinicius quiere renovar y Arbeloa lucha contra corriente para que no cambie de opinión tras la pitada

Nunca se había producido un ataque tan duro contra un futbolista por parte su propia afición y en su propio estadio. El Real Madrid considera muy injustos los pitidos que Vinicius soportó a lo largo de noventa minutos mientras jugaba e intentaba marcar goles y darlos, sin volverle la cara al partido con valentía, pidiendo el balón. Álvaro Arbeloa considera desmedidos los silbidos constantes que Vinicius sufrió en el Bernabéu durante todo el partido. Los futbolistas del primer equipo no comprenden lo que su compañero aguantó durante el encuentro

La bronca fue monumental. El número '7' jugó en campo contrario. Lo mismo les sucedió a Bellingham y Valverde, silbados en menor medida. Nunca se había producido un ataque con tanta virulencia, que después se extendió a Huijsen y a Camavinga por su flojo rendimiento en el campo. Sorprendió a todo el mundo. Vinicius fue abroncado incluso cuando llevaba el balón y encaraba. Algo inusitado. Hablemos claro. El Real Madrid y Arbeloa apoyan a Vinicius para que supere esta situación y se sobreponga con un paso adelante dentro del césped.

Seguimos hablando claro: Vinicius pretende renovar por el Real Madrid y esta protesta continua en su contra, a lo largo de un partido y cada vez que tocaba el balón, puede hacerle pensar lo contrario. No solo a él, sino a su agencia de representación, Roc Nation Sports, que es norteamericana y no entiende la idiosincrasia del fútbol europeo y aún menos las reglas no escritas del Real Madrid. Y continuamos hablando claro: el club blanco desea renovar a Vinicius y tanto la entidad como Arbeloa necesitan que el brasileño vuelva a rendir al máximo nivel superando una adversidad que esperan no tenga continuidad.

Hay paralelamente un argumento puramente futbolístico en esta posición: la dirección deportiva y Álvaro Arbeloa tienen muy claro que para aspirar a los títulos necesitan que Vinicius vuelva a ser Vinicius, pues para luchar por la Liga y la Champions se necesita a Mbappé, a Belingham, a Valverde y al brasileño como líderes del fútbol del conjunto y a Courtois como parachoques.

Vinicius es un líder

Todo está muy claro en la planificación de prioridades del Real Madrid. Los objetivos y la forma de pelearlos. Otra cuestión es que el plantel rinda para conseguir esos retos, pero las pautas están marcadas y no hay dudas internas. Vinicius, Mbappé, Valverde, Bellingham y Courtois son la columna vertebral del liderazgo y de la calidad del Real Madrid y para ganar los cinco tienen que estar rindiendo al máximo. Todos los integrantes del plantel, pero principalmente este quinteto. Dicho de otra manera: el Real Madrid no puede jugar bien ni conquistar títulos si están mal Vinicius, Bellingham, Valverde, Courtois y Mbappé.

Los diálogos del entrenador con la plantilla han sido rotundos durante la primera semana al frente del grupo. Para ganar o aspirar a los trofeos tienen que dar todos el máximo rendimiento y las figuras son el capítulo principal. Arbeloa ha dejado claro quiénes son los líderes de la plantilla, pero no ya solo porque son líderes por personalidad. Son líderes del juego del conjunto.

Para pujar por Liga y Champions es necesario obtener lo mejor de los mejores futbolistas. Por eso está encima de ellos. El nuevo responsable deportivo del Real Madrid está centrado en apoyar a Vinicius porque es quien más lo requiere. Y cualitativamente, Mbbapé y el sistema ofensivo madridista necesitan que el número '7' vuelva a ser importante, como vimos en la final de la Supercopa

Vinicius Jr., uno de los jugadores más pitados en el BernabéuEFE

Emocional, sanguíneo para lo bueno y para lo malo, el carioca fue quien más sufrió personalmente la bronca del Bernabéu, que mantuvo el pulgar hacia abajo durante dos horas, desde que se mencionó a Vinicius como titular por megafonía. El brasileño se lo toma todo muy a pecho, más que otros compañeros. Sentado en las escaleras del túnel de vestuarios mientras escuchaba los pitidos cuando su nombre era anunciado en el once, apesadumbrado, Vini saltó al campo y quiso hacerlo bien. Lo intentó todo y no le salió casi nada, pero dio la cara.

Para Arbeloa es un futbolista fundamental y lo va a levantar anímicamente. La Champions es el primer envite y Vinicius estará ahí. Es su objetivo principal, la Copa de Europa. El torneo que ama. El trofeo que elevó su fama y su caché al máximo esplendor, rozando el Balón de Oro. Autor de goles decisivos en la consecución de La Decimocuarta y La Décimoquinta, el brasileño sueña con La Décimosexta

Tiempo de reflexión

El análisis que se realiza actualmente en el entorno del brasileño es que Vinicius decidirá su futuro con la bronca del Bernabéu en su memoria. El quid de la cuestión es si esos pitos constantes marcarán una catarsis en su decisión. Tiene contrato hasta 2027 y la postura del Real Madrid es nítida, cristalina: el club desea renovarle, pero si no firma la ampliación de contrato antes de julio le pondrá en venta en verano porque no permitirá que se vaya gratis dentro de año y medio. El futbolista y su agencia han jugado durante mucho tiempo con esa posible marcha con la carta de libertad para negociar un gran contrato pasados quince meses. De hecho puede rubricar un acuerdo de futuro con otro equipo nada más comenzar 2027.

El Real Madrid no admitirá esa intención y le traspasará este verano si no pacta antes su ampliación contractual. La casa blanca le ofrece firmar ahora un contrato por un lustro, hasta 2030, con una ficha que ronda los 22,5 millones netos por temporada. Vinicius pide que le paguen una prima de fichaje por continuar que aumentaría su salario hasta los 27 millones netos anuales. La entidad no le pagará una prima de fichaje, porque no viene libre y está en la casa y tiene contrato en vigor. Y tampoco le abonará 27 millones.