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Los jugadores del Real Madrid tras el partido ante el Levante

Los jugadores del Real Madrid tras el partido ante el LevanteEFE

La obligación que tiene el Real Madrid de rebajar la tensión con la afición para pelear Liga y Champions

Tiene un serio problema el Real Madrid como club porque en estos momentos los ánimos están por los suelos. Plantilla y afición son conscientes de que la situación es límite y hay un miedo enorme a vivir otra temporada en blanco. El curso pasado el equipo merengue conquistó la Supercopa de Europa y la Intercontinental, pero ambos fueron herencia del gran trabajo realizado en la campaña 2023-2024, donde levantaron Liga y Champions de la mano de Carlo Ancelotti.

Llegó Mbappé aquel verano para hacer un equipo todavía más temible, pero el vestuario se cansó de ganar y además se marchó quien llevaba la batuta del juego: Toni Kroos. La retirada del alemán dejó al Real Madrid sin un dueño en el mediocampo porque Luka Modric tampoco fue capaz de ser tan determinante, aunque ahora, con 40 años, es una pieza clave del AC Milan y el equipo blanco lo está echando de menos.

La edad del croata, pese a que Xabi Alonso pidió que renovara por una temporada más, se consideró un problema en el club y por ello decidieron que no continuara. Apostaron entonces por Arda Güler y Franco Mastantuono como nuevos creadores, además de Bellingham y Ceballos, que suele cumplir cuando juega. Sin embargo ninguno está rindiendo bien en la medular y eso hace que le cueste y mucho al Real Madrid crear juego.

De todos modos, ya poco se puede hacer porque si algo tienen claro en el club blanco es que no se va a fichar en invierno. No gusta este mercado en Valdebebas y el problema del organizador se atacará el próximo verano. Ahí buscarán un creador que haga jugar mejor al equipo, pero ahora mismo están los que están y con ellos toca competir por Liga y Champions. Tiene Álvaro Arbeloa una difícil misión.

La obligación de ganar

«Hay que ganar un título». Esas son las palabras que más se escuchan en la cocina blanca, que ya es muy consciente de lo enfadada que está la afición con todos los estamentos del club. Nadie se libra. La histórica pitada del Bernabéu el pasado sábado en el partido ante el Levante ha surtido efecto y en el Real Madrid ya hablan de que tiene sí o sí que ganar un título. Tanto la Liga como la Champions son bien recibidas, el caso es ganar al menos una de las competiciones y enderezar el rumbo de cara a la siguiente temporada.

Se podría decir que el Real Madrid, siempre obligado a ganar, tiene ahora que salvar los muebles como sea. Todavía queda mucha Liga y también mucha Champions, donde este martes los blancos reciben al AS Monaco y, si ganan, tendrían prácticamente en la mano la clasificación entre los ocho mejores. Es clave entrar en el top-8 porque así se ahorrarán una ronda y pasarán directamente a octavos de final: menos cansancio.

Kylian Mbappé, junto a su nuevo entrenador, Álvaro Arbeloa

Kylian Mbappé, junto a su nuevo entrenador, Álvaro ArbeloaEFE

De todos modos, como dirían en el otro equipo de la capital, ahora el Real Madrid debe ir partido a partido, pues lo más importante es calmar las aguas. Ni ganar ante el Levante hizo que la afición no despidiese a los suyos igual que los había recibido, con una sonora pitada. Por eso el primer trabajo de Arbeloa es ir ganando partidos que sirvan para que sus jugadores recuperen la confianza y que la afición vuelva a remar en la misma dirección.

Ya después llegará el tema de mejorar físicamente, jugar un mejor fútbol y conseguir que los futbolistas estén a su mejor nivel. Ahora lo que toca es ganar a Mónaco y Villarreal y seguir vivo en las dos competiciones que quedan y reenganchar a la afición. El camino es la victoria, siempre lo ha sido.

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