Hansi Flick, durante el partido entre el FC Barcelona y el Levante
Los castigos que ha introducido Flick para no perder el control del vestuario del Barça
El técnico alemán quiere tener todo controlado y los castigos incluyen desde multas por llegar tarde hasta tener que estar como máximo a las 23:00 en casa
Las órdenes de Laporta en el Barcelona pese a ya no ser presidente
A lo largo de su carrera en los banquillos, Hansi Flick se ha caracterizado por ser un técnico exigente al que le gusta tener todo bajo control. El alemán siempre ha sido un entrenador temperamental, que no se ha casado con nadie y eso es algo que está demostrando en el Barcelona.
El primer año de Flick en la Ciudad Condal fue casi perfecto. El técnico de Heidelberg le cambió la cara al conjunto azulgrana y con él en el banquillo, el Barça se convirtió en una máquina perfecta que encandiló a los aficionados con un estilo de juego reconocible y conquistó el triplete nacional (Liga, Copa y Supercopa de España).
Sin embargo, el segundo año del entrenador teutón en el Barça está siendo algo más irregular y eso le ha obligado a tener que introducir una serie de castigos que la temporada pasada no existían. Y el objetivo de todo esto es que a Flick no se le vaya el control del vestuario del Barça, algo que podría ser mortal para los intereses futbolísticos del cuadro culé.
Uno de esos castigos fue desvelado en primicia por Ferran Torres y Pedri. Los jugadores del Barça acudieron como invitados al programa de televisión El Hormiguero y allí revelaron que si un futbolista culé llega tarde el día de partido tiene que pagar las consecuencias.
Si eso sucedía la temporada pasada, el jugador en cuestión era suplente, como experimentó Jules Koundé antes de un partido de Liga frente al Alavés en Montjuic. Sin embargo, Flick ha ido un paso más allá este año: «Si llegas tarde, el resto te tiene que esperar y es una falta de respeto. Sobre la puntualidad, lo hemos cambiado un poco. Si llegas tarde, pagas una multa. Con 3.000 euros no tienes ni para empezar. La cosa está por los 40.000», desveló el propio Ferran.
Ese es, sin duda, el castigo más llamativo. Pero no es el único. Flick, por ejemplo, obliga a sus jugadores a desayunar en la ciudad deportiva y les pone como hora límite las 23:00 de la noche para volver a sus casas y descansar correctamente.
El técnico alemán es un maniático del orden, no deja que se queden cosas como botellas, prendas u otros objetos por el suelo del vestuario y ya le ha llamado la atención a varios jugadores del primer equipo en ese sentido. Uno de ellos fue Lamine Yamal, que en algún entrenamiento tuvo que colocarse el pantalón por encima de la cintura para tener contento a Flick.
El fin de todo esto no es otro que tener a sus futbolistas activos en todo momento. Este 2026 es un año importante para el Barça, Flick está haciendo todo lo posible para cumplir con todos los objetivos que se marcó el club allá por el mes de julio, fecha en la que dio comienzo la pretemporada, y, por el momento, el conjunto azulgrana está vivo en todas las competiciones, aunque para intentar ganar la Copa del Rey tendrá que darle la vuelta al 4-0 que le endosó el Atlético en las semifinales del torneo del K.O.
Joan Laporta está encantado con el 'método Flick' y el presidente culé ya sabe que el técnico alemán va a votar por él en las elecciones presidenciales que se celebran el próximo domingo 15 de marzo. Entrenador y presidente tienen una gran relación y eso es algo que se nota todas las veces que han coincidido en la ciudad deportiva. «Por sus ojos me recuerda a Johan (Cruyff). Tiene los ojos claros y mirada sincera y pilla. Y después me recuerda a Gladiator».
El tiempo dirá si el Barça consigue acabar el 2026 de la manera más exitosa. Lo que es evidente es que Flick es más que un entrenador y los jugadores culés están encantados con la disciplina férrea del alemán.