Los jugadores del Real Madrid, en un partido esta temporada
El Real Madrid ultima una revolución en el vestuario tras un año nefasto en lo deportivo y en lo personal
El club blanco es consciente de que la imagen de la entidad ha quedado por los suelos tras hacerse público un escándalo de tal magnitud
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El Real Madrid ha tomado la primera decisión de muchas de las que tendrá que tomar hasta que comience la próxima temporada. La sanción económica, de 500.000 euros, a Fede Valverde y Aurélien Tchouameni ha sido el primer paso de la dura tarea que tiene por delante el club. Con esta multa se cierra el expediente que le abrieron a ambos jugadores, pero ni mucho menos se da carpetazo a un asunto que en Valdebebas califican de «gravísimo».
Incluso los más viejos de la casa han reconocido que nunca habían visto una situación tan tensa y un vestuario tan roto como el del Real Madrid en estos momentos. Eso obliga al club a coger el toro por los cuernos y llevar a cabo una pequeña revolución de cara al siguiente curso. Es evidente que habrá un cambio en el banquillo porque Álvaro Arbeloa no va a seguir. Ha suspendido el examen.
Esa parecía que iba a ser la gran novedad de cara al próximo curso porque la dirección deportiva mantenía su plena confianza en la plantilla. De hecho, el propio Florentino Pérez, presidente del club, le confesó a sus más estrechos colaboradores que su gran error había estado en confiar en Xabi Alonso este proyecto, no despedirlo a tiempo y después poner a Álvaro Arbeloa, a quien los jugadores perdieron el respeto rápidamente y que además llegó ya con el ambiente caldeado.
Reconoció el máximo mandatario blanco que no estuvo acertado con la elección de los entrenadores y aseguró que el próximo inquilino del banquillo del Santiago Bernabéu será una decisión exclusivamente suya. Florentino hace casting y José Mourinho es en estos momentos el que más fuerza ha cogido, pero hay varias opciones sobre la mesa y ahora el Real Madrid sabe que el asunto del entrenador no es el único. Se necesita también un buen ambiente en el vestuario.
Hay tres bandos en el vestuario
Se podría decir que hay tres bandos en el vestuario y las cabezas más visibles son Vinicius, Bellingham y Valverde por un lado, Mbappé y Tchouaméni por otro y Carvajal y el resto de españoles como un nuevo frente contra Arbeloa. Los otros dos bandos llevan con la pelea desde hace mucho más tiempo, concretamente cuando la parte francesa –donde también se encuentra Courtois– apostaba por la continuidad de Xabi y la de Vinicius, Bellingham y Valverde, que querían su marcha inmediata.
Ese conflicto nunca se llegó a solucionar y en cuanto los resultados han sido malos todo ha explotado. Por eso la dirección deportiva del Real Madrid es conocedora de que debe aceptar salidas dolorosas y conseguir, con un nuevo jefe en el banquillo, que quienes se queden vuelvan al redil. Días como los sucedidos esta semana no se pueden repetir en un club tan grande y si todo sigue igual es más que evidente que más pronto que tarde volvería a repetirse.
Cierto es que el gran problema ha sido que el asunto ha salido a la luz, cosa que no pasó durante la pelea entre Carreras y Rüdiger que se hizo pública la semana pasada pero que sucedió en el mes de febrero. Eso confirma la impresión del Real Madrid de que «hay un topo filtrándolo», pero también le hace ver que la tensión puede cortarse con un cuchillo en ese vestuario. Las relaciones no son buenas y ganar así es mucho más complicado.
Entrenamiento del Real Madrid esta temporada
De todos modos, y lo que hace que el Real Madrid no se plantee una revolución total, es que no es obligatorio que los futbolistas sean grandes amigos. Por ejemplo Cristiano Ronaldo, Benzema y Bale nunca mantuvieron una estrecha amistad y simplemente había respeto entre ellos, es lo que se necesita. Tampoco Kroos solía hacer vida con sus compañeros fuera del terreno de juego y en cambio siempre fue una pieza fundamental.
El Real Madrid busca que en el vestuario haya una relación cordial y respeto y sacará a quienes hagan que el ambiente sea irrespirable. El resto, si tienen nivel para jugar en este club, seguirán, pues aunque lo ideal es que haya una gran amistad en el vestuario, no es algo indispensable para alcanzar la victoria, que es de lo que se trata el fútbol.