Los jugadores del Rayo
El bonito lema con el que la afición del Rayo despidió a los suyos y ya es historia de la Conference
Nada más acabar el partido, en uno de los fondos del estadio se desplegó un tifo en el que se podía leer un «no conocí mayor victoria que contigo en una derrota» que emocionó a más de uno
P*** Palace… Día loco con la UCO, Riquelme y Florentino
El Rayo Vallecano se quedó muy cerca de levantar el primer título europeo de su historia ante el Crystal Palace, pero un gol de Jean-Philippe Mateta en el minuto 50 de la segunda mitad despertó del sueño al equipo de la franja.
El conjunto de Íñigo Pérez cayó derrotado de la manera más cruel y, a pesar de perder, los más de 11.000 rayistas que se dieron cita en el Red Bull Arena de Leipzig le dieron al fútbol europeo una lección en mayúsculas.
Hubo lágrimas, como es lógico, pero el orgullo reinó por encima de todas las cosas y, nada más acabar el partido, los aficionados del Rayo ubicados en uno de los fondos del estadio del RB Leipzig desplegaron un tifo en el que se podía leer uno de esos lemas que dejan claro por qué el conjunto franjirrojo es un club único en el mundo.
«No conocí mayor victoria que contigo en una derrota», pudieron leer los futbolistas del Rayo que se acercaron a la grada a agradecer el apoyo de sus aficionados.
Imagen del tifo que desplegó la afición del Rayo tras perder la final de la Conference
El lema emocionó a más de uno y, al término del encuentro, fueron varios los futbolistas que aprovecharon para expresar sus sentimientos. Isi Palazón, el tercer capitán del Rayo, fue uno de ellos: «Hay que valorar lo que hemos hecho durante esta temporada, es increíble. Sobre todo por el grupo que tenemos, la afición. Son un tercio y se escuchan más que nadie. Queríamos poner el broche de oro pero no ha sido posible. Hay compañeros que ya no van a estar, esa es la pena. El año que viene volveremos a darles ilusión a esta gente».
Iñigo Pérez también se sumó a las palabras de Isi y aprovechó su altavoz para agradecer en sala de prensa el apoyo de los más de 11.000 rayistas que acudieron a Leipzig a animar a su equipo. «No tengo palabras para poder agradecerlos. Si algo he aprendido del rayismo es que se crece en las dificultades. Estoy orgulloso de este equipo y este barrio por lo que son y lo que representan».
En definitiva, el Rayo se quedó a las puertas de la gloria en Leipzig, pero le demostró a todo el fútbol europeo que hay que saber perder y que una simple derrota no va a alterar su ADN. El conjunto franjirrojo nunca caminará solo.