Nico Schlotterbeck celebra el 2-1 ante Curazao
El Real Madrid pone la diana en Schlotterbeck, que expresa abiertamente que espera al club blanco
El central del Borussia puso una cláusula de 50 millones en su renovación para que actúe el Real Madrid; desea ser madridista y compartir equipo con Rüdiger
El Real Madrid sigue con la planificación de la próxima temporada y renueva un año más a Rüdiger
Es hora de hacer y no de hablar. De fichar con eficacia y rapidez. Es el lema no escrito del Real Madrid. José Mourinho es un entrenador muy respetado técnicamente y siempre ha venido a la casa blanca cuando el club español requiere una revolución, de profesionales y de espíritu. Florentino Pérez llama al portugués cuando necesita cambiar el equipo, sus modos y sus formas para encauzar de nuevo el camino de las máximas metas.
Pérez lo hizo hace tres lustros para luchar contra el Barcelona de Messi. El luso consiguió frenarlo en España, después de eliminarle con el Inter y ganar la Copa de Europa. Ahora vivimos una situación similar. El presidente del Real Madrid quiere remodelar la plantilla y recuperar el carácter que define históricamente a este club desde que Di Stéfano lo transformó mentalmente. Mourinho ha venido a hacerlo otra vez. Y para ello ha exigido fichajes necesarios y se le hace caso.
¿Quieres un equipo verdaderamente competitivo? Pues hay que fichar a Dumfries, Bernardo Silva, Cucurella y a dos o tres jugadores más. Konaté ya estaba contratado por la dirección deportiva de la entidad. Todas estas adquisiciones se han realizado con el trabajo conjunto de José Ángel Sánchez, Juni Calafat y Mourinho. No hay que apuntarse tantos individuales. Pero es verdad que Dumfries y Bernardo Silva son peticiones del hijo predilecto de Setúbal. Y se ha fichado a Jorge Mendes para ejecutar con eficacia y rapidez todas estas adquisiciones. Ahora se persiguen otras dos, un central y un centrocampista. Y Nico Schlotterbeck vuelve a ser el primero de la clase.
La idea del cuartel general de Valdebebas es contratar otro central de experiencia después de la llegada de Konaté. Y es cierto que un Nico puede venir al Real Madrid, pero no es Nico Paz, que solicita continuar en el Como. Es Nico Schlotterbeck. Es el primer 'stopper' del Borussia Dortmund y de la selección alemana, vive la edad perfecta de madurez y veteranía, 26, y su compañero Rüdiger aconseja su incorporación desde hace tiempo. Ahora va en serio. La operación saldrá o no, pero está en la diana de Mourinho, JAS, Calafat y Mendes. Al toro.
Expone que espera al Real Madrid
Los alemanes son prácticos, nada truculentos y Nico Schlotterbeck ha dejado claro desde el primer momento que su anhelo es venir al Real Madrid para jugar al lado de su compatriota Antonio.
Con esa personalidad típicamente germánica, Nico aseguró su vida y su carrera al renovar hace unos meses por el Borussia Dortmund por seis años más, pero en su contrato se firmó una cláusula por la que abre la ventana para venir al Real Madrid por una cantidad que oscila entre los 50 y los 60 millones. Es una cláusula impuesta para ser futbolista del conjunto blanco, pero también incluyó en esa lista al Liverpool, Arsenal y Manchester City. Su anhelo es el Real Madrid. «Os recuerdo que aquí sigo», adujo sutil en un mensaje lanzado al club blanco, tras ver el fichaje de Bernardo Silva en pleno Mundial. Luego vio anunciado a Cucurella. Y Nico espera. Acaba de marcar un gol con Alemania. Quiere sentir la misma experiencia que viven ahora mismo Konaté, Denzel Dumfries, Bernardo Silva y Cucurella. Ser madridista en plena Copa del Mundo.
Mourinho tiene a dos centrales en su cabeza, Schlotterbeck y su paisano Tomás Araujo, al que ha dirigido en el Benfica. El problema para Tomás Araujo es que el Benfica le ha puesto una cláusula innegociable de 80 millones. Ya se sabe que los portugueses venden muy bien. Joao Félix es el mejor ejemplo, 128 pagados por el Atlético. En estas condiciones, Araujo se antoja imposible y Nico está en precio y desea venir. La opción del alemán ya estuvo en cabeza de lista hace unos meses.
La carta de libertad de Konaté adelantó esa prioridad. Luego se buscó un lateral izquierdo que pudiera jugar también en el eje de la retaguardia. Gvuardiol y Calafiori cumplían el requisito de «multifuncional». Sin embargo, Cucurella deseaba venir al Real Madrid, gustaba mucho a Mourinho y a toda la cúpula madridista y fue fichado en 96 horas, antes de estrenarse en el Mundial. El lateral lo hizo muy bien en una España decepcionante. Captado Cucurella, el siguiente reto defensivo es un central puro y Nico es el primer elegido.
Bouaddi sube enteros y Enzo enseña la patita
La dirección deportiva madridista está centrada ahora mismo en dos objetivos que están en el Mundial: el segundo central y el segundo centrocampista. Se trabaja duro para que el pivote sea Ayyoub Bouaddi. El marroquí con pasaporte francés quiere venir al Real Madrid si el club español puja fuerte por él. Su precio aún no es prohibitivo, 60 millones. El final de la Copa del Mundo puede aumentarlo todavía más. El PSG y la Premier también luchan por él.
Ayyoub elige el Real Madrid si la casa blanca apuesta fuerte. Enzo Fernández observa todos estos movimientos con cierta inquietud porque quiere ir al Real Madrid y su precio, 138 millones, es un cuello de botella. Desea que el Chelsea rebaje su coste. Todas estas adquisiciones del Real Madrid se han adelantado a las bajas.
Ayyoub Bouaddi, con la selección de Marruecos
Primero se pretende atar a casi todos los objetivos y luego llega el capítulo de salidas. Schlotterbeck haría difícil la continuidad de Asencio. El canario desea quedarse, pero tendrá muy difícil jugar. En el mismo sentido, la llegada de otro centrocampista pone en la lista de transferibles a Camavinga. Ceballos ya lo está. Cucurella ha colocado en esa rampa de salida a Carreras y Fran García.
Xabi Alonso pide a Carreras en el Chelsea. El Betis señala a Fran. Uno de los dos se marchará. La posdata es Julián Álvarez. El Real Madrid no le ha olvidado. El Atlético dijo que no había traspaso y el futbolista no ha hablado. Quedan más de dos meses de mercado. El Real Madrid no hace ofertas para la galería. Son 150 millones. Va en serio.