Zinedine Zidane, exentrenador del Real Madrid
Acusan a Zidane de destruir tierras agrícolas para construir un nuevo complejo deportivo en Francia
El francés se encuentra inmerso en una batalla judicial debido a su intención de utilizar unos terrenos agrícolas para la construcción de un centro deportivo
Las incógnitas que no consigue despejar el Real Madrid en su operación salida
Mientras espera su oportunidad para asumir las riendas de la selección francesa, Zinedine Zidane mantiene su ambicioso proyecto de expansión con el objetivo de seguir ampliando sus instalaciones deportivas. Sin embargo, esta iniciativa parece haberse complicado por completo, ya que se encuentra inmerso en una batalla judicial por su intención de utilizar unos terrenos agrícolas en la localidad francesa de Onet-le-Château, donde pretende agrandar su proyecto dportivo Z5.
El exjugador francés ha encontrado en el pádel una nueva motivación, tanto en el ámbito deportivo como en el empresarial. Este deporte atraviesa un período de crecimiento exponencial, especialmente desde la irrupción de Premier Padel en el panorama internacional, lo que ha favorecido su expansión a numerosos países. Ante esta situación, el extécnico del Real Madrid vio una clara oportunidad de negocio en Francia, donde considera que el pádel aún tiene un amplio margen de crecimiento y desarrollo.
La ampliación de su proyecto contemplaba la construcción, sobre una parcela de 20.000 metros cuadrados, de un complejo deportivo compuesto por varias pistas de pádel, campos de fútbol, zonas de restauración e incluso una posible tienda de Adidas. Sin embargo, la puesta en marcha del proyecto podría tardar mucho más de lo previsto.
Según fuentes francesas, el principal escollo del proyecto no está relacionado con su dimensión deportiva, sino con la situación administrativa de los terrenos elegidos para su desarrollo. La parcela sobre la que Zidane pretende ampliar su complejo Z5 estaba catalogada como suelo agrícola en el momento en que se aprobó la operación, una circunstancia que ha provocado numerosas dudas sobre la viabilidad urbanística de la iniciativa. Pese a ello, el Ayuntamiento de Onet-le-Château dio luz verde a los permisos necesarios para impulsar las obras, una decisión que no tardó en generar contestación.
La polémica fue creciendo con el paso de los meses hasta desembocar en una batalla legal. Varios opositores al proyecto llevaron el caso ante las autoridades competentes, al considerar que la autorización concedida no se ajustaba a la naturaleza de los terrenos. Aunque en un primer momento los organismos encargados de revisar el expediente no encontraron motivos suficientes para paralizarlo, el asunto sigue en los tribunales y mantiene en suspenso los planes del exentrenador del Real Madrid.
Esta guerra entre las diferentes posturas parece que no se va a resolver rápidamente y hace prever que, si finalmente se lleva a cabo este proyecto del exfutbolista, tardará mucho más tiempo de lo previsto.