Michael Olise, durante un partido con la selección francesa
Olise quiere reunirse con el Bayern para definir su futuro y abrir la puerta al Real Madrid
El francés está centrado en la selección, pero se le nota inquieto y Mbappé, Tchouaméni y Konaté le dicen que se suba al barco merengue
La primera imagen de Mourinho en Valdebebas 13 años después
El futuro de Michael Olise se cuece a fuego lento. La segunda quincena de julio va a ser decisiva en el porvenir de uno de los futbolistas más importantes de la Copa del Mundo. El francés nacido en Inglaterra es el jugador revelación del campeonato porque es el hombre que más ha revolucionado su valor en el mercado internacional. Mbappé, Haaland y Lamine, que no ha brillado hasta ahora en Estados Unidos, ya estaban en la cresta de la ola del mercado.
Olise se ha subido a ese barco y ahora cotiza al alza y les habla de tú a tú, a la par con ellos. Su vida ha cambiado absolutamente gracias a su espectáculo descomunal en el césped y quiere poner en contexto su valor, su valía, su precio y sus emolumentos. Pretende cotizar en justicia al nivel de quién es. Cobrar a otra escala, la suya. El Bayern de Múnich le firmó del Crystal Palace por 55 millones y actualmente percibe una ficha de ocho millones netos. La estrella quiere reunirse con su club para reinventar su futuro, dentro o fuera de la entidad bávara.
Mbappé, Tchouamení y Konaté le presionan para que pida irse al Real Madrid. Michael se lo piensa. Olise está concentrado en su selección y en el enfrentamiento con España del próximo martes, pero se le nota inquieto. Su vida personal y profesional se ha revolucionado totalmente en este Mundial y el único culpable es él, porque todo lo que está pasando se lo ha ganado y se lo ha construido él a pulso.
Ha pedido reunirse con el presidente del Bayern nada más acabar el campeonato en Estados Unidos para estudiar su porvenir y para conocer de primera mano la posibilidad del Real Madrid. Ha escuchado todo lo que se ha hablado en este mes sobre ese hipotético cambio. Ha leído el comunicado de la entidad madridista, que afirmaba que todo lo que pueda suceder será siempre en un diálogo abierto con el Bayern. Ha visto las imágenes de los presidentes del Real Madrid y del Bayern en el Bernabéu y las bromas de los estudiantes de la Universidad Europea diciéndole a Florentino Pérez que fiche a Olise. Lo sabe todo.
El deseo de Olise
Olise sabe que su decisión es determinante en este capítulo y el primero que mueve ficha es él. Ha mandado un mensaje. Avisa de su inminente paso a la acción. El delantero tiene asumido que la hipotética operación es muy difícil para el Real Madrid. Primero, porque por mucho que presione el futbolista, si el Bayern no vende no hay nada que hacer, pues su contrato vence dentro de tres años. El segundo muro es que si los muniqueses admiten finalmente un traspaso el coste supondrá mucho dinero para la entidad del Bernabéu. Olise ya cotiza en el valor internacional de mercado en los 200 millones y ese es el punto de partida que debe meditar el Real Madrid si ataca la operación y dialoga con los alemanes. Hay que tener los 200 millones. Y pagarlos.
Es verdad que si un jugador presiona mucho para obtener un traspaso puede conseguirlo, pero no siempre es así. Primero tiene que producirse la oferta del Real Madrid y segundo que la entidad alemana ceda y sea receptiva, porque los bávaros no son un ente vendedor y lo que desean es construir un once campeón de Europa. Hay otra clave importante. Hasta ahora Olise no ha tenido argumentos para enfrentarse al Bayern. Desde este momento sí hay un punto de colisión y es su salario, ocho millones, que se ha quedado obsoleto y como mínimo hay que doblarlo.
Michael Olise y Kylian Mbappé, en un entrenamiento con Francia
Los alemanes tienen todavía la sartén por el mango porque al jugador le quedan tres años de contrato, pero es verdad que ahora ha alcanzado su máximo grado de cocción, su más alto precio y quizá la temporada que viene no sea así. En el mismo sentido, el Bayern sabe que en 2027 y a dos años para el final del convenio su precio bajará y el mango de la sartén lo tendrá el delantero. Hay que ser francos ante la situación. Su apoderada, Rebecca James, le aconseja que no renueve con los bávaros como fórmula de presión.
Los dirigentes alemanes ya han dejado caer que le van a ofrecer una suculenta renovación. 14 millones netos. Es la respuesta ante el señuelo invencible del Real Madrid. Su agente, la británica Rebecca James, le dice que no renueve, si quiere irse, porque la sartén cambiará de poder el año que viene. Pero para plantar cara a su club debe conocer que el Real Madrid también pasa a la acción. Algunos equipos de la Premier también estudian una posible operación. Su objetivo principal es el Real Madrid. Siente el sueño de pertenecer al Real Madrid. Y jugar con Mbappé cada semana para continuar disfrutando periódicamente de una conexión futbolística impresionante.