Ruben Dias, defensa del Manchester City, está en la agenda del Real Madrid
El Real Madrid cree que la plantilla está cerrada y busca rematarla con otro central y el sueño del galáctico
Rúben Dias, Calafiori e Hincapié están en cabeza; Olise es una operación muy difícil para intentar en agosto
El Real Madrid anuncia el fichaje de Dumfries hasta 2030 para ocupar el hueco de Carvajal
Al que madruga, Dios le ayuda. El Real Madrid ha hecho verídico el lema en los últimos dos años. No había acabado esta última Liga y el club blanco ya tenía atados a Konaté y Dumfries. Comenzaba la Copa del Mundo y Mourinho arrebató a Bernardo Silva tanto al Barcelona como al Atlético. Mou y Mendes lo vivieron en primera persona como protagonistas directos del golpe de mano. Y en pleno Mundial, la melena de Cucurella, que es un ente en sí mismo, decidió que a partir de ahora volará en el Bernabéu.
La política de planificación del nuevo responsable deportivo del plantel está muy clara: reforzar la línea defensiva, la más débil en el último curso, y solucionar el litigio del director de juego con la llegada de Bernardo Silva. El análisis del técnico y de la dirección deportiva es que la plantilla está definida con estos cuatro refuerzos. El entrenador solicita ahora un central más para remodelar totalmente el cuarteto de la retaguardia. Calafiori, Rúben Dias e incluso Hincapié son los primeros de la lista, tras la lesión de Schlotterbeck. La guinda, la locura soñada, es marcarse un Olise en agosto.
La casa se empieza por los cimientos y el punto de partida es que LaLiga permite inscribir a 25 hombres y ahora mismo el Real Madrid paga a 26, una vez confirmado Dumfries, cuya firma oficial se retrasó hasta julio por cuestiones de balance fiscal para que la operación entre en la siguiente temporada. En ese momento y con dos meses de mercado por vivir, sobra un futbolista del elenco y, si vienen uno o dos fichajes más, harán falta tres bajas. Tranquilidad, todo está controlado en la dirección deportiva de la entidad. Fran García o Carreras, uno de los dos, se marchará con seguridad. El manchego está dispuesto a irse. El gallego no quiere. En la misma línea, Mastantuono o Gonzalo, uno de los dos, se irá cedido o traspasado con derecho de recompra.
El retraso en la decisión es porque Mourinho quiere verlos en el césped y hablar con ellos. Gonzalo puede ser un ariete que cubra su deseo de tener un '9' clásico de área. El club desea traspasar a otros dos hombres, Camavinga y Asencio, quienes hasta hoy se han negado a entrar en el capítulo de transferibles. El entrenador dialogará con ambos para decirles que no tendrán sitio en su idea y que sería mejor que aceptaran una oferta. Los dos se han negado, pero todo puede cambiar a partir de una semana, cuando Mourinho comience los entrenamientos con ellos en el campo.
Gonzalo García celebra su gol ante el Real Oviedo
Los argumentos de Mourinho son tajantes: ahora mismo hay once defensas y es una barbaridad, aunque Militao y Mendy son baja hasta octubre. Fran García y Carreras serán suplentes de Cucurella. Y el francés vuelve en tres meses. Cuatro laterales izquierdos. El razonamiento que se le hace a Camavinga es el mismo: Bernardo Silva, Tchouaméni, Valverde, Bellingham y Brahim están delante de él y Thiago Pitarch es otra carta que ya le ganó la partida en la campaña anterior.
El as en la manga de Thiago Pitarch es otra cuestión que debe dilucidar el jefe del banquillo. La cúpula de la entidad y el entrenador hablarán con el canterano para ver qué piensa sobre su futuro y tomar un camino conjunto. Una postura lógica dicta que le convendría ser traspasado con derecho de recompra a un club donde jugara constantemente y se curtiera, para regresar a la casa blanca dentro de un año o de dos.
Otra visión es que el preparador luso puede pensar que Thiago ya ha demostrado su calidad en el Real Madrid y podría quedarse en la plantilla. Para ello debería asumir la responsabilidad de darle minutos y no será fácil. Nico Paz se ha marchado al Como, con derecho de recompra de 80 millones, precisamente por esa preocupación de no tener continuidad. La determinación que se tome con Thiago debe ser bien estudiada.
La razón del fichaje de Bernardo Silva
La adquisición de Bernardo Silva es clave en la formación de la plantilla. El portugués puede jugar en tres posiciones y viene para ser esencialmente el director de orquesta que requiere el esquema del equipo. También puede jugar de mediapunta y de interior derecha, en cuyo caso Valverde sería el doble pivote con Tchouaméni. Bellingham debe ser habitualmente ese mediapunta ofensivo que esté cerca del área, porque es un goleador nato y hay que aprovechar esa cualidad, como lo está haciendo Thomas Tuchel en Inglaterra.
La negativa de Camavinga a ser traspasado es una de las razones que ha frenado el objetivo de fichar otro mediocampista. Hay otro argumento superior: para Mourinho es prioritario fichar otro central. Y la cúpula del club también prioriza el sueño de cazar un galáctico en la delantera.
Bernardo Silva, en un partido con el Manchester City
El responsable técnico del equipo ha solicitado otro central y la cúpula trabaja en ello. No hay prisa. El mercado se retrasa mucho con el Mundial. Rúben Dias es la operación técnicamente más sencilla porque es un hombre de Jorge Mendes y está dispuesto a ir con Mourinho en cuanto le llamen. Todo depende ya de si es definitivamente el defensa elegido, para negociar con el Manchester City. No será barato, pero es que Calafiori, el italiano del Arsenal, también se acercará a un precio de 80 millones. El ecuatoriano Hincapié, que también milita en el Arsenal, posee una tasación que ronda los 60 millones.
La visión de la cúpula del club presenta un broche extraordinario en su mentalidad. Di Stéfano, Puskas, Hugo Sánchez, Zidane, Figo, Ronaldo Nazario, Modric, Kroos, Benzema, Cristiano y Mbappé son fichajes realizados con una estructura de ver el fútbol como un espectáculo para el espectador. Mbappé llegó hace dos años. Y Olise, el engarce perfecto con Kylian, es la tentación actual. Los dos forman un dueto celestial que recuerda a todas las épocas de la leyenda.