Paolo Maldini, en una imagen de archivo
Paolo Maldini revela que Guardiola «estuvo a punto de aceptar» el cargo de seleccionador de Italia
El exdirector técnico de la selección italiana expresó que el dinero «nunca fue un problema» para Guardiola y relató que la negativa final se produjo por una cuestión de cansancio
Guardiola pone fin a su etapa de diez años en el City: «Qué tiempo hemos pasado juntos»
Pep Guardiola estuvo a punto de aceptar ser seleccionador italiano, pero lo rechazó porque necesitaba descansar, según explicó el exdirector técnico de la 'Azzurra', Paolo Maldini, en una entrevista publicada este domingo en el diario Corriere della Sera.
Maldini, que dejó su puesto después del caso Andrea Pirlo, rechazado por sus vínculos con una casa de apuestas rusa, desveló que Guardiola, exentrenador del Barcelona, Bayern de Múnich y Manchester City, «estaba muy tentado y estuvo a punto de aceptar».
Después de que Carlo Ancelotti también rechazó, porque Brasil había reafirmado su total confianza en él, explicó Maldini, se pensó en Guardiola porque «es el entrenador que mejor representa el juego técnico y ofensivo».
«A través de unos amigos, había expresado la idea de entrenar a una selección nacional. Fuimos a visitarlo a Barcelona, almorzamos juntos y hablamos durante todo el día. Estaba muy tentado. Estuvo a punto de aceptar. Incluso empezó a escribir alineaciones en un papel», aseguró la leyenda del fútbol italiano.
Al mismo tiempo, Maldini desmintió que Guardiola pidiera firmar un contrato con el que ganara 20 millones de euros. «El dinero nunca ha sido un problema. Pep nos lo dijo claramente: dadme un euro menos de lo que ganaba el anterior entrenador y con eso me basta».
Y, a modo de conclusión, Maldini explicó que el técnico no aceptó la oferta por una cuestión de cansancio. «Guardiola viene de diez años agotadores en la Premier League. Le operaron de la espalda. Quiere descansar. Pero fue una conversación muy seria. Analizamos las plantillas, desde la sub-17 en adelante».
Con el rechazo de Guardiola, al final, el presidente de la Federación de Fútbol Italiana, Giovanni Malagò acabó escogiendo a Roberto Mancini como seleccionador.