Yan Diomande está listo para ser titular con el Real Madrid
Diomande está preparado para ser titular con el Real Madrid y espera con ansia la decisión de Mourinho
El marfileño quiere jugar más, el Bernabéu desea verle y el técnico portugués aumentará progresivamente sus minutos para no ponerle en la diana ante un mal resultado
Titular indiscutible en el Leipzig y estrella de la selección de Costa de Marfil, Yan Diomande tiene una madurez extraña a los 19 años. Entiende perfectamente a Mourinho. Comprende lo que su entrenador le ha dicho: el Real Madrid es otra cosa, la presión exterior es tan enorme como las críticas y disfrutará de minutos paulatinamente. Su jefe nunca quiso darle un sitio en el once desde el primer momento.
No quiso exponerle a un fusilamiento mediático si los resultados no eran buenos. El portugués ha impedido hasta ahora que cualquier derrota, como la de Sevilla, sea utilizada para masacrar al chaval solo porque costó 125 millones. El responsable deportivo del Real Madrid conoce bien el populismo de la prensa española y sabe perfectamente que a él y a Diomande les están esperando. Que le esperen a él para atizarle no le importa, va de serie. Lleva aguantando palos durante tres décadas y lo que te rondará moreno. Incluso él provoca que las críticas se ceben en «este portugués» para proteger a sus pupilos.
Lo que nunca aceptará es que los medios humillen a un joven como 'Dio', al que ya han explotado Dez Bamba y otros secuaces «apoderados», porque es el fichaje más caro de la historia del Real Madrid. Por ahí no pasa Mourinho. El africano tendrá minutos cuando él decida. Ya toca. Un mes después del estreno de la temporada, es la hora de Diomande.
El duelo frente al Rayo Vallecano puede ser el momento idóneo para la titularidad del delantero. El marfileño tiene el ansia de la juventud, pero ha controlado muy bien sus ganas. Comprende a su jefe. El caso Mastantuono está reciente y el objetivo ha sido hacer todo lo contrario. La titularidad instantánea del joven argentino hace un año le llevó a quedar señalado en el Real Madrid de Xabi Alonso, que fue de más a menos. Y el muchacho también. Acabó cedido en la Fiorentina. Ahora, el técnico luso protege a Diomande para que vaya de menos a más y no al revés. Incluso Mourinho se ha excedido en ese «de menos a más» y Yan ha comenzado «desde mucho menos para llegar a mucho más». Ha participado en los cinco partidos oficiales de la temporada, pero lo máximo que ha disputado en uno de ellos fue media hora. Frente al Inter sumó un cuarto de hora. Tranquilo chico, que todo llega.
No se ha puesto «pesado» para jugar
La cocina blanca de Valdebebas destaca que el africano «no ha sido pesado» en su petición de jugar. «Más bien todo lo contrario». Ha admitido la situación protectora que ha preparado el míster. Además, Güler y Brahim están jugando bien. Mourinho pretende ser justo. No ha expuesto a Diomande al ataque de la prensa y no ha impuesto su titularidad por la ley del precio.
El delantero entrará en órbita progresivamente. Es multiusos y puede ocupar las tres posiciones del ataque. Preferentemente jugará por el flanco derecho para penetrar hacia el interior y enlazar con Bellingham y Mbappé. El partido frente al Rayo puede ser su primera oportunidad de disfrutar de muchos minutos. Está listo. La afición del Bernabéu desea verle.
Yan Diomande, en acción durante el partido de Champions contra el Inter
Esta noche «puede ser el día» de la titularidad del chaval. Tiene ganas de demostrar quién es a miles de madridistas que habían escuchado su nombre pero que realmente no le han visto en acción. Muchos seguidores reconocen que no saben cómo juega. Le vieron en la Copa del Mundo como figura de Senegal y ya está. No le observaron en el Leipzig, donde su gran temporada le catapultó a la fama internacional hasta ser pretendido primero por el Liverpool y luego por el PSG en pleno Mundial. Los dos clubes ofrecieron cien millones de euros al equipo alemán. Cuando el París Saint-Germain iba a aumentar su oferta surgió el Real Madrid. Y la entidad parisina se desmarcó, porque asumió que cuando aparece el Real Madrid el futbolista elige al equipo español. Así sucedió.
Ahora Mourinho calibra la inmersión de Diomande en el esquema sin cargarle de presiones. Yan es inteligente y ha comprobado en su vestuario lo que supone jugar en el Real Madrid. Ha constatado en sus compañeros el sufrimiento de un «pressing» externo y de unos ataques que él no ha soportado nunca, ni en el Leipzig ni en ningún sitio. Observar las críticas a Vinicius y Mbappé le ha definido perfectamente la magnitud de lo que significa pertenecer al Real Madrid. Mourinho le ha quitado de esa diana. Vinicius, Bellingham y Mbappé han cargado especialmente con el peso de los disparos externos. El entrenador ha alejado al costamarfileño de la guerra externa. Pero tarde o temprano llegará esa exposición. Su primera titularidad conllevará el salto adelante al protagonismo y a la crítica más dura de los medios que exigen la perfección al Real Madrid. Porque al muchacho «le están esperando solo por pertenecer al Real Madrid». Se lo han dicho y lo sabe.
Un jugador de presente y futuro
Mourinho lo tiene todo bien planificado y sabe cómo tratar a los futbolistas muy jóvenes cuando llegan a un club tan mediático como el Real Madrid. Ningún equipo tiene tanta presión mediática como la casa blanca. El portugués protege a Diomande porque es un jugador de presente y sobre todo de futuro. Ha firmado por siete años y va a ser un hombre muy importante en el equipo.
Tranquilidad. Todo llega. «Es muy bueno», subraya desde Valdebebas un profesional que ve desenvolverse al zagal diariamente. Es un espectáculo observar sus regates con los pies y con la cintura en muchos entrenamientos. Su potencia y su galopada son descomunales. Menuda zancada tiene el galgo de Abiyán. El chico quiere que el madridismo mayoritario lo vea. Tranquilo, lo verán. Diomande no presiona.
Lo que diga el míster es lo acertado. Está educado en la disciplina. Bueno para el Madrid. Quizá hoy toque. El rayo africano frente al Rayo Vallecano. Diomande «no es pesado» en exigir minutos, pero Mourinho desea que juegue bien y que sea pesado porque merezca jugar cada vez más. Estamos en el proceso.