José Luis Munuera Montero, durante un partido de LaLiga
Del fracaso en el Mundial a la Liga de las polémicas: la crisis sin fin del arbitraje español
Otra temporada más se habla jornada tras jornada de las actuaciones arbitrales, lo que no le hace ningún bien a la Liga Española
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El parón de selecciones de 20 días le vendrá bien a algunos clubes de España, como por ejemplo el Real Madrid, mientras que está por ver como le sienta al FC Barcelona, que iba con velocidad de crucero. Lo que es seguro, es que será a los árbitros españoles a los que mejor les venga este parón. Durante unas semanas no habrá polémicas que salpiquen al Comité Técnico de Árbitros (CTA) que dirige Fran Soto.
Temporada tras temporada la polémica arbitral salpica a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a quien le persigue desde hace años la sombra del caso Negreira. Por mucho que en Las Rozan insistan en que la época del Negreirato «es pasado» y que los colegiados españoles «tienen un nivel sobresaliente», la realidad dice que muchos de los árbitros son los mismos de la época de Enríquez Negreira. Un hecho que denuncian clubes como el Real Madrid y que lo saben UEFA y FIFA.
Todo esto, guste o no en el Comité Técnico de Árbitros (CTA), está provocando que los trencillas españoles apenas tengan protagonismo en las competiciones internacionales. En la pasada Champions League desde octavos de final a la gran final entre PSG y Arsenal, solo tres partidos fueron dirigidos por árbitros españoles. Además, la UEFA no se terminó de decidir por uno u otro colegiado y fueron Hernández Hernández y Gil Manzano los que pitaron un partido en octavos y Sánchez Martínez en cuartos. Todos pitaron encuentros de ida.
Bien es cierto que España, junto a Italia, lidera la categoría arbitral ´Élite' de la UEFA con los tres colegiados antes mencionados. Sin embargo, a la hora de le verdad los grandes duelos se los llevan otros colegiados como Clement Turpin, de Francia, o el alemán Daniel Siebert, quien dirigió partidos en todas las rondas de la Champions League y terminó pitando la final. Eso sí, no fue al Mundial 2026 por la guerra entre FIFA y UEFA.
El desastre del Mundial
No obstante, el gran problema del arbitraje español quedó totalmente expuesto en el Mundial. Mientras que en UEFA pudieron camuflarlo un poco, la Copa del Mundo evidenció el serio problema que hay en España. Hernández Hernández, único árbitro que viajó al torneo, únicamente dirigió un partido, el intrascendente Brasil - Haití de fase de grupos. No se veía una intrascendencia similar desde la participación de López Nieto en el Mundial de Corea y Japón 2002. Y es que España, en el pasado Mundial fue excluido de las eliminatorias por FIFA.
Tiene su lógica porque si nos vamos a 2022 el arbitraje español, con Mateu Lahoz, también dejó una actuación esperpéntica en el Argentina - Países Bajos de los cuartos de final. Desde entonces la FIFA, y eso que todavía no había salido a la luz el caso Negreira –lo hizo tres meses después, en febrero de 2023–, se ha andado con pies de plomo a la hora de confiar en árbitros españoles. Un hecho que preocupa en la RFEF aunque de puertas hacia fuera le resten importancia y apenas lo menciones. «Es un proceso de relevo generacional», es de lo poco que han dicho.
Alejandro Hernández Hernández, árbitro español que fue al Mundial
Y es que en la Federación están convencidos de que con las medidas de Fran Soto, presidente del CTA desde julio de 2025, lograrán recuperar el prestigio arbitral de España. Ahora bien, viendo cómo ha comenzado la Liga no parece sencillo, pues las polémicas del derbi han sido las más sonadas, pero no las únicas. La RFEF, en Tiempo de Revisión, ya ha reconocido varios errores graves que tienen en pie de guerra al Real Madrid y a otros equipos.