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Emilio García Silvero, en una imagen de archivoFIFA

España pierde a uno de sus hombres fuertes en la FIFA en plena disputa por la final del Mundial 2030

Todo lo que ocurre ahora mismo en la FIFA se analiza con lupa en España y más si tiene como protagonista a algún español. El máximo organismo del fútbol mundial anunció este viernes que Emilio García Silvero, director jurídico de la FIFA en los últimos ocho años, deja su puesto de Director del Departamento Legal y Cumplimiento para iniciar una nueva etapa profesional en Madrid. El fútbol español pierde así un referente en el organigrama ejecutivo en el máximo organismo que rige el fútbol mundial, aunque esto nada tiene que ver con la final del Mundial 2030 que se están disputando España y Marruecos.

A voluntad propia, Emilio García Silvero cierra un ciclo en el seno de la FIFA, una vez pasado el Mundial 2026, y en pleno desarrollo ya de la candidatura del Mundial 2030 que organizarán España, Portugal y Marruecos en 2030, con la sede de la final aún pendiente de designar. España apuesta por celebrar este gran partido en el Santiago Bernabéu o en el Camp Nou mientras que el país del norte de África quiere que sea en el Hassan II de Casablanca.

Volviendo a García Silvero, lideró grandes cambios en aspectos de regulación del fútbol mundial, entre otros, la Cámara de Compensación de pagos internacionales, las normas de agentes de futbolistas recientemente validadas por el TJUE o el nuevo sistema de traspasos internacionales. Además su dirección en programas globales ayudaron a que el acceso a las normas del fútbol fueran más cercanas y transparentes en las seis confederaciones de la FIFA.

Durante este período, García Silvero ostentó diferentes posiciones en comisiones del COI, la Agencia Mundial Antidopaje o el TAS. La FIFA, a través de un comunicado oficial, dio las gracias a Emilio García Silvero por sus ocho años de dedicación al fútbol mundial. «Después de ocho años liderando el departamento de Legal y de Cumplimiento, Emilio García Silvero ha expresado su deseo de abordar una nueva etapa profesional y regresar a España».

«Desde su llegada a FIFA en la Copa del Mundo 2018, Emilio ha realizado una activa contribución en el desarrollo y modernización del marco normativo que regula la gobernanza del fútbol internacional. En su etapa como ejecutivo, ha liderado un equipo de profesionales en las oficinas de Zurich y Miami, dirigiendo grandes proyectos y reformas regulatorias, iniciativas educativas y programas con el objetivo de reforzar la transparencia, la seguridad jurídica y el acceso al conocimiento de las normas y reglamentos del fútbol», subraya la nota.

FIFA, por último, indica el texto, «expresa su agradecimiento a Emilio por su compromiso, profesionalidad y empatía a lo largo de estos años sirviendo al fútbol mundial». El secretario general, Mattias Grafström, le trasladó personalmente su mensaje de gratitud por su inquebrantable compromiso y su pasión por mejorar el fútbol.

Emilio García Silvero, hasta ahora máximo responsable jurídico de la FIFA, confirmó «su regreso a casa» y dio las gracias por los más de 15 años de trabajo en el fútbol internacional en Nyon, Zúrich y últimamente en la oficina de Miami. «Ha sido realmente un sueño trabajar junto a compañeros de todo el mundo por mejorar el marco normativo del fútbol internacional. Nada de esto habría sido posible sin las personas, el equipo y los compañeros de otras instituciones futbolísticas nacionales e internacionales que compartían la misma pasión y ambición: mejorar el sistema. También me gustaría dar las gracias al presidente y al secretario general de la FIFA por su confianza y apoyo a lo largo de todos estos años», apuntó.

La salida de García Silvero de FIFA llega en la recta final del año 2026, y tras acabar el ciclo de mandato de su presidente Gianni Infantino, en un contexto previo a la celebración de las nuevas elecciones a la presidencia, previstas para el 18 de marzo de 2027 en Rabat (Marruecos), y en donde Infantino ha recuperado el pulso para optar a la reelección con el respaldo de las Confederaciones, salvo la UEFA, que ha reiterado este año su insistente oposición.