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Bellingham reacciona tras ser expulsado por Munuera MonteraAFP

El vestuario del Real Madrid estalla de indignación: «Nos están machacando»

Los futbolistas del Real Madrid están indignados. «Esto no puede seguir así, para esto no jugamos ni entrenamos». Los jefes de la plantilla piensan que han perdido siete puntos en tres partidos por decisiones arbitrales muy parciales que consideran en caliente y en la distancia corta que han sido incluso premeditadas. «Éramos líderes con una buena ventaja y nos la han quitado en tres partidos».

Los veteranos del lugar reflexionan que siempre hay un par de arbitrajes perjudiciales en cada temporada producto de la mala suerte de los errores de los jueces. Pero cuando las decisiones de los colegiados siempre se producen en contra y son constantes y periódicas, partido a partido, ya no queda lugar para el buen pensamiento. Para remate de la sospecha, observan que el VAR solo funciona en las jugadas en el área del Real Madrid y nunca en las áreas de los contrarios. Y es una realidad lógica, por el potencial del campeón de Liga vigente, que el equipo que más ataca y pisa el área contraria es el Real Madrid.

El campeón de Europa produce una treintena de acciones en el área contraria en cada partido y los profesionales de Ancelotti comprueban con enfado que el VAR no entra a juzgar las muchas jugadas polémicas que generan en las áreas de los rivales y que solo se mira una jugada en el área madridista y que además no es sancionable, pero les han 'pitado dos penaltis inventados' en los dos últimos encuentros.

El balance del vestuario es demoledor

El balance que hacen en la cocina blanca es claro y se caldea a fuego lento después de ver las imágenes de El Sadar, que se añaden a los videos vistos del derbi y de la visita al Espanyol: «En Barcelona hubo dos penaltis no pitados y se anuló un gol legal de Kylian, además de no expulsar a un rival (Romero) que después marcó el gol decisivo. Han castigado a los árbitros, pero los puntos no los devuelven. Contra el Atlético nos pitaron un penalti que no es. Y ahora, en Pamplona, hubo un penalti a Vinicius y otro a Bellingham no pitados, aparte de dos manos polémicas. El árbitro ni siquiera fue llamado por el VAR para verlo. Pero sí le llamó el VAR para pitar un penalti en favor de Osasuna, que fue como el del Atlético, inexistente. Y encima nos echan a Bellingham porque no entienden bien el inglés». Resultado: Siete puntos perdidos.

«El club habla claro en el tema arbitral y lo estamos pagando muy caro», señala un jugador importante. «Pero ya lo pagábamos antes de que estallara todo», apostilla. El estallido fue el reconocimiento público de los pagos del Barcelona a Negreira, vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, durante dieciocho años. Y la lucha del Real Madrid después de conocerse toda esta corrupción, le está pasando también factura. Los futbolistas explotaron de indignación después del partido de Pamplona y comentaron estas cosas en el vuelo de vuelta e incidieron en ellas, con más calma, en Valdebebas, donde ya preparan el encuentro de vuelta frente al Manchester City.

Los jugadores del Real Madrid rodean a Munuera MonteroEFE

Han pasado las horas y ya no están tan encendidos, pero la indignación es la misma. Porque han visto las imágenes televisivas y todas sus denuncias las han confirmado.

Los jugadores del conjunto blanco analizan una cuestión: «Los árbitros pueden equivocarse en tu contra, porque no ven la jugada o porque no lo consideran penalti, pero ahora tienen el VAR para solucionar estas cosas y vemos que los jefes del VAR no llaman a los árbitros en todas las jugadas que hacemos en el área contraria».

Bellingham no se lo puede creer

Uno de los futbolistas que está más sorprendido por lo que sucede es Bellingham. Con independencia de su expulsión, el británico «está dolido y decepcionado por lo que observa», desvelan profesionales de la entidad. Le dan mil patadas y comprueba que los árbitros no las castigan y el expulsado es él, por una mal interpretación del idioma.

Dice Carlo Ancelotti que los mejores árbitros que ha tenido en su extensa carrera por las cinco grandes ligas europeas son precisamente los ingleses. Y no lo afirma porque sean mejores, sino porque no están en el centro de atención de los aficionados. Esa es la clave. El problema de nuestra liga es que los colegiados españoles están puestos en la diana desde que se demostró que el Barcelona había pagado 8,5 millones de euros al vicepresidente de los árbitros españoles y a su hijo, el clan Negreira, durante dos décadas.

El Real Madrid pide un cambio

El Real Madrid ha solicitado a la Federación Española de Fútbol desde hace varios años dos cosas. La primera, que destituya de sus cargos a Medina Cantalejo en el Comité Técnico de Árbitros y a Clos Gómez en el VAR, por ser hombres ligados históricamente a Enríquez Negreira. Y la segunda es cambiar a todos los colegiados de Primera porque todos se han formado en la 'era Negreira'.

Luis Rubiales, Pedro Rocha y Rafael Louzan, los tres últimos presidentes federativos, conocen estas peticiones del Real Madrid. Ha vuelto a reiterarlas con un duro comunicado después del desastroso arbitraje en Barcelona. Pero los dirigentes de la RFEF no han echado ni van a cambiar a todos los árbitros. Hasta hoy ni siquiera han cesado a Medina Cantalejo y Clos Gómez. La respuesta general del Real Madrid ante tanta inacción ha sido solicitar todos esos cambios por escrito y de palabra.

En esta situación, la televisión del Real Madrid sigue poniendo en evidencia a los árbitros con sus actuaciones en los partidos del conjunto blanco. Les deja en mal lugar porque emite todos los fallos que cometen en contra del campeón de Europa y de Liga.

Los jugadores están indignados, pero estos perjuicios les dan más fuerza para continuar compitiendo y demostrar que pueden superar todos los imponderables y todas las trabas que les ponen. Ahora están centrados en el Manchester City.