Carlo Ancelotti es manteado por sus futbolistas en su último partido oficial en el Real Madrid
Ancelotti, el caballero que se va del Real Madrid como el técnico más laureado de la historia del club
El técnico italiano ha sido un caballero en mayúsculas y eso, en ocasiones, es mucho más importante que ganar títulos
El Real Madrid hace oficial el adiós de Ancelotti: «Ha sido un viaje increíble»
Carlo Ancelotti ya es historia del Real Madrid. El italiano se va del Bernabéu como el técnico más laureado del club blanco, una condición que le va a pertenecer durante mucho tiempo, y con el cariño infinito del madridismo, que jamás olvidará todo lo que ha conseguido el técnico en sus dos etapas en el Real Madrid, algo que solo ha podido vivir él.
El legado que deja Ancelotti en la capital de España es imborrable y esos 15 títulos que ha conseguido como entrenador del Real Madrid se van a recordar con orgullo. No es para menos. El conjunto blanco siempre será su casa y un trocito de los 123 años de historia del club le pertenece a él. Se lo ha ganado y aunque ya no siga como entrenador el apellido Ancelotti va a seguir retumbando en las paredes del estadio Santiago Bernabéu.
Pero más allá de los 15 títulos que logró en el banquillo, la afición del Real Madrid le va a recordar como un señor, que es lo que es. Carletto ha sido un caballero en mayúsculas y eso, en ocasiones, es mucho más importante que ganar títulos como la Champions League, la Supercopa de España, la Copa del Rey o la Supercopa de Europa.
Ancelotti nunca tuvo una mala palabra hacia sus colegas de profesión y eso es lo que ha hecho hasta el último día en el Real Madrid. El italiano es la elegancia personificada y ha sabido ser respetuoso tanto en la victoria como en la derrota, esto último mucho menos habitual en su carrera como entrenador que continuará en la selección de Brasil.
A pesar de tener 65 años las fuerzas de Carletto siguen intactas y a partir de ahora tratará de devolverle la grandeza a una Canarinha, la pentacampeona del mundo, que está viviendo los momentos más bajos de su gloriosa historia en el fútbol de selecciones.
Su último día al frente del banquillo del Real Madrid fue, sin duda alguna, muy especial. Recibió un homenaje a la altura de su leyenda que le hizo, entre otras cosas, llorar de emoción, algo poco habitual a lo largo de su carrera como entrenador.
Las lágrimas de Ancelotti fueron las de todo el madridismo, que sabe que el tiempo del italiano en el Real Madrid ya ha pasado, que toca mirar hacia el futuro con optimismo y que las puertas siempre estarán abiertas para el entrenador más laureado de la historia del club.
Para el recuerdo quedarán esas grandes noches europeas en las que el Real Madrid levantó situaciones imposibles y en las que Ancelotti celebró los goles como si fuera uno más de esos 80.000 madridistas que llenan cada 15 días las gradas del Bernabéu y que llevan al equipo en volandas cuando se llega a una situación límite.
«Estoy muy contento, muy orgulloso. Ha sido una etapa extraordinaria. No podemos olvidarnos de lo que ha pasado, será un recuerdo inolvidable. Me voy con el cariño de la gente y el orgullo de haber entrenado por mucho tiempo a un gran club. En el futuro seré aficionado del Real Madrid. El Real Madrid es mi casa, una familia, ha sido así estos seis años. Lo hemos pasado muy bien, no solo por los títulos, con el ambiente que hemos sido capaces de crear. Con el club, con el presidente. El Real Madrid es una familia distinta a otros clubes, se respira el aire familiar en cada lugar del Bernabéu y de Valdebebas. Lo he pasado muy bien», expresó Ancelotti el día de su despedida.
Carletto se va del Real Madrid sabiendo que ya es un mito del madridismo en los banquillos y que ese es un privilegio que nada ni nadie le va a poder arrebatar. De Chamartín se despide un señor en mayúsculas que entendió desde el primer día lo que significa entrenar al Real Madrid, el que para muchos es el mejor equipo del mundo, el club de la leyenda. Larga vida al técnico de Reggiolo.