Marc-Andre ter Stegen, durante un entrenamiento con el Barcelona
Ter Stegen y Ansu Fati, los dos castigos económicos del Barça que impiden nuevas inscripciones
La entidad presidida por Joan Laporta necesita dar salida al guardameta y al delantero para tener masa salarial para los nuevos fichajes
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Desde que Joan Laporta volvió a la presidencia del FC Barcelona en marzo de 2021 hay una palabra que le ha traído infinidad de quebraderos de cabeza: inscribir. También habríamos podido poner fair play financiero, pues este control de LaLiga es el que le ha impedido traer nuevos jugadores aunque pudiese comprarlos. No podía inscribirlos en la plantilla y por tanto, por mucho que los fichara, no iban a tener ficha con la que jugar.
Que se lo digan a Dani Olmo o a Pau Víctor. Ambos pudieron ser inscritos el pasado verano gracias a la lesión de larga duración de Andreas Christensen, pero solo hasta el 31 de diciembre. Esto fue una solución de emergencia, pero después Joan Laporta y su equipo no encontraron la definitiva y tanto LaLiga como la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) dieron de baja sus fichas. Tuvo que ser el Consejo Superior de Deportes (CSD) el que retorciera una norma para devolvérselas. Seamos claros, fue un favor del Gobierno de España.
Pese a que el organismo presidido por Rodríguez Uribes permitió que Olmo y Víctor siguiesen jugando, esta solución no va a servir con todos. El Barcelona sigue con problemas para inscribir y los nuevos futbolistas que fiche esta campaña no tienen garantizada su ficha. La mejor prueba de ello es Joan García, al que ya han firmado tras pagar la cláusula de 26,3 millones de euros, pero al que todavía no han podido inscribir.
El fichaje del portero ya es oficial y el Barcelona lo tiene en su página web. En cambio, si se entra en la página de LaLiga no hay ni rastro de Joan García, pues todavía no tiene ficha. Para que la tenga el Barcelona debe aligerar su masa salarial y eso lo podrán hacer activando la operación salida. Ahí hay varios nombres como el de Iñaki Peña, Pablo Torre o Pau Víctor, aunque con esas ventas no sería suficiente.
Dos nombres en rojo
Iñaki Peña podría acabar en el Espanyol –o en algún equipo de LaLiga–, Pablo Torre lo tiene avanzado con el Mallorca y Pau Víctor se marchará en forma de cesión. Es importante que estos hombres salgan porque no van a tener minutos, pero los elefantes dentro de la habitación son Marc-André ter Stegen y Ansu Fati. El primero de ellos es el capitán y hasta esta temporada era el guardameta titular, pero la llegada de Joan García le relega al banquillo.
Por su parte el atacante español estaba llamado a ser el heredero de Leo Messi. Había una confianza total en él, pero las lesiones, las fiestas y la poca continuidad han hecho que el proyecto de estrella salte por los aires. Es de hecho una carga económica para el club, pues sigue siendo de los mejor pagados de la plantilla con alrededor de 15 millones de euros por temporada. Además luce el dorsal '10' aunque se prevé que el próximo curso pase a Lamine Yamal.
Ansu Fati, durante un entrenamiento del Barcelona
El problema con estos dos jugadores es que encontrarles salida es un imposible. De ellos depende toda la planificación del Barça para el próximo curso, ya que también quieren fichar a Nico Williams pero sin estas salidas (y teniendo que pagar la cláusula de golpe) no habrá manera de inscribirle. Quizás con Joan García lo puedan terminar logrando, pero los dos es imposible. No dan los números.
Ter Stegen el Barcelona lo quiere vender definitivamente. A sus 33 años, y tras dos lesiones serias, consideran en Can Barça que ya ha dado sus mejores años y debe dar un paso a un lado. No lo quieren para el próximo curso y ya están presionando de mil formas para que diga adiós, pero él quiere seguir en la Ciudad Condal –tiene una ficha altísima– y además no le llueven las ofertas. El Mónaco ha sonado en las últimas horas, pero la opción más realista sería la Premier, aunque ningún equipo da el paso. También existe la posibilidad del Bayer Leverkusen si llega con la carta libertad y sobre todo jugando con que el Mundial 2026 está a la vuelta de la esquina. Quizás por ahí le convenza Flick.
Ansu Fati, más complicado
Todavía más difícil es el caso Ansu Fati. El Barça quiere que algún equipo pague su ficha, pero se niega a 'regalarlo'. Aunque cada vez menos gente confía en él, todavía parte de la dirección deportiva considera que puede terminar explotando y por ello no se quieren desprender de él. Es decir, buscan que algún equipo le haga el trabajo. El Mónaco parece el único interesado y está cerca de cerrar su cesión, pero antes renovará con el Barça hasta 2028 para dividir su salario. Es decir, o perdonan dinero al equipo catalán o el club no podrá hacer fichajes.