Homenaje a Esteso en el Bernabéu
Al partido de Lisboa le siguió este, igual es la única regularidad madridista pues encadena dos partidos horrorosos después de dos buenos
Muy merecido y el Madrid estas cosas las cuida. La mañana del partido supimos que se nos había ido Fernando, personaje extraordinario que nos hizo reír a un motón de generaciones. El Madrid decidió ser una risa en su honor. Lo bordó. El Rayo le ayudó. Hay que ver.
Empecemos por eso. Cuando más desesperado estaba el Madrid y el Bernabéu, cuando más tenía la pelota el Rayo, cuando la súper bronca empezaba a prepararse, Pathé Ciss se auto expulsó: trompada a destiempo, no mandó a Ceballos al hospital de milagro. Con uno más, el asedio del Madrid fue inevitable. El Rayo le abrió la puerta. La primera en la frente.
Y en el minuto 100, la segunda: enfilando casi el final de la primera parte de la prórroga, fue Mendy y despejó el hombro de Brahim, una cosa de locos. Penalti, claro. El Rayo lo tenía todo encarrilado y decidió perder. Cómico.
La gran risa, carcajada muchas veces, la protagonizó el Madrid con un añadido espectacular que fue acabar con un once histórico. Vivimos el despelote acostumbrado. Volantes que jugaban de defensas, mediapuntas de volantes, sólo Vinicius y Mbappé jugaban en su sitio. Un insólito 4-1-5 cuando Arbeloa decidido meter todos los delanteros disponibles buscando la victoria.
El 1, no Courtois, el del centro del campo, fue Ceballos. Lo de 5 arriba nos llevó a los tiempos de Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento. Conviene explicar a los jóvenes que Rial, Puskas y por supuesto Alfredo jugaban como los ángeles. Y Kopa y Gento, leñe. Además se hinchaban a meter goles.
¿Ganar un duelo este Madrid? Esté Isi o Barreiro. ¿Manejar el partido? ¿Dominarlo? ¿Contundencia en las áreas? ¿Continuidad? ¿Organización o sea jugamos a esto? Nada. Para resumir: de jugar al fútbol, nada.
Hubo, claro, un fogonazo en plan Brasil de Pelé, el gol de Vinicius lo que se dice sensacional. Y dos palos a cargo de Mbappé y de un muchacho voluntarioso que recuerda a Camavinga. Que salió de lateral zurdo con tres en plantilla.
Al partido de Lisboa le siguió este, igual es la única regularidad madridista pues encadena dos partidos horrorosos después de dos buenos o casi: al segundo tiempo ante el Levante y lo de Villarreal le siguieron Benfica y Rayo.
¿Qué pasará en Valencia? Tocaría hacerlo más o menos decente. Es un campo lo que se dice agradable para el Real, igual le motiva.