José Mourinho y varios jugadores del Real Madrid protestan una decisión de Ortiz Arias
El Real Madrid no se explica el interés por 'cargarse' la Liga desde septiembre
El club sufre más que nunca el antagonismo del colectivo arbitral, que deja decantada la Liga nada más empezar
Un exárbitro retrata a Ortiz Arias: los graves errores que había cometido antes del derbi
Hasta Simeone ha dicho que los árbitros unas veces te ayudan y otras te perjudican y esta vez le han ayudado. El mundo del fútbol manifiesta que la violenta entrada de Kang-in Lee sobre Valverde es cartulina roja. Se produjo pocos minutos después de la dura patada de Cuti Romero sobre Bellingham, las dos en el primer tiempo, acciones que marcaron el resultado del derbi. Si el delantero surcoreano se ha cargado a Valverde, lo que se han cargado los árbitros es la Liga, con el silencio de Javier Tebas, casado con la Federación desde que Rafael Louzán le nombró vicepresidente de la RFEF diez días después de ser elegido presidente hace dos años.
En el Real Madrid no comprenden, o entienden demasiado bien, que los árbitros y el señor Tebas tiren piedras contra su tejado, contra el negocio que les da de comer. Perjudican al equipo que es la clave de su negocio. LaLiga no vale nada sin el Real Madrid. El club blanco denuncia desde hace 20 años unos arbitrajes sesgados que confirmó oficialmente con el descubrimiento de los pagos del FC Barcelona al vicepresidente de los colegiados españoles, Enríquez Negreira. Las críticas de Real Madrid TV han agravado esos arbitrajes perjudiciales en el último lustro, en tal medida que los colegiados han creado una asociación que denuncia al Real Madrid por las emisiones de su televisión.
Esos mismos jueces son los que pitan al equipo de Mourinho cada semana. El resultado es que hay un club al que benefician periódicamente, el Barcelona, y otro al que persiguen. La expulsión perdonada a Lamine frente al Athletic. La advertencia severa a Unai Simón por pedirla. El «bonito bigote» del árbitro amiguete de Raphinha. El penalti no señalado a Rodri ante los «malos» del Valencia en Mestalla. Todas ellas decisiones arbitrales de un Barcelona que está encantado con los colegiados españoles.
El penalti del rojiblanco Pubill por manos en el derbi, encubierto por LaLiga y su televisión con derechos, una entidad y una televisión que también taparon las pancartas a favor de Ceuta, es el colmo de un arbitraje que tiene indignado al equipo blanco hasta límites insospechados.
El campeón está decidido
No entiende el Real Madrid que se quieran cargar la Liga en septiembre, con un campeonato aburrido cuyo mero atractivo es ver quien se clasifica para los puestos europeos y quien desciende. No se comprende en el cuartel general de Valdebebas, o se entiende demasiado bien, que los enemigos del Real Madrid hayan convertido a la Liga en un torneo tan aburrido como el alemán o el francés, que comienzan con un campeón conocido desde el mes de julio, Bayern de Múnich y Paris Saint-Germain, y las apuestas se divierten con los puntos de diferencia que sacarán al segundo. El retorno económico de esas ligas es mínimo, porque no interesan. Vamos por el mismo camino.
Concretamos quienes son los enemigos del Real Madrid: son Javier Tebas, LaLiga, los árbitros y el Comité Técnico de Árbitros (CTA). Con Tebas y LaLiga hay mil contenciosos por los derechos televisivos y la autonomía de actuación económica, una independencia que el presidente de LaLiga quiso eliminar con un articulado de la Ley del Deporte. Una independencia general que Tebas ha derrotado con la dependencia financiera de muchos clubes del fondo CVC, ambas regateadas por Florentino Pérez.
Con los árbitros y el CTA hay una guerra porque el Real Madrid pide que se eche a todos los colegiados que pertenecieron a la era Negreira. Y eso quiere decir dejar de ingresar 330.000 euros anuales para los colegiados que no son internacionales y 550.000 para los que sí son internacionales. Es mucho dinero durante muchos años. El Real Madrid les toca el bolsillo a los árbitros 'establecidos'. La reacción del estamento federativo es ir contra quien les quiere despedir de un salario millonario. Que no les toquen las judías.
Por último, la Federación también es enemiga del Real Madrid porque tapa al colectivo arbitral y esconde todas las pruebas del caso del Barcelona y Negreira. Louzán le dice a Florentino Pérez «que se olvide del caso Negreira». El resultado de esta búsqueda de un castigo a la corrupción descubierta con pagos al vicepresidente de los árbitros españoles son años y años de arbitrajes perjudiciales, como el del derbi, que deciden títulos.
José Mourinho protesta una acción a Miguel Ángel Ortiz Arias
Es verídico que todo el mundo del fútbol ha manifestado que el arbitraje del derbi perjudicó ostensiblemente al Real Madrid. Excolegiados, comentaristas de todo pelaje, el propio Simeone, los atléticos y los barcelonistas de siempre, todos, admiten que el arbitraje fue malo. Nadie se atreve a negar la evidencia de la entrada de Kang-in Lee que ha lesionado a Valverde y pudo partirle tibia y peroné.
Rojiblancos y azulgranas añaden para justificarlo que los jueces unas veces te ayudan y otras te perjudican y que el Real Madrid no jugó nada. Es totalmente cierto que solo Diomande y Bernardo Silva dieron la talla. El Real Madrid jugó mal. Esto último es verdad. Pero también es una realidad que sin hacer un buen partido el Real Madrid habría ganado el derbi con las decisiones arbitrales correctas. Esa es la clave.
El Real Madrid tiene tres puntos menos y está a seis del Barcelona. Y estamos en septiembre. Menudo atractivo tiene LaLiga Está candente, pero de polémicas siempre en la misma dirección. Ahora sería lógico que Ortiz Arias y Trujillo Suárez fueran sancionados por el CTA. Con el daño ya hecho, deberían estar un tiempo sin arbitrar en la competición nacional. Pero también hemos comprobado en este fútbol español que estos jueces suelen ser también premiados con otros partidos importantes.