Marc Márquez celebrando
La leyenda que busca forjar Márquez en Ducati y podría dar la estocada final al legado de Rossi
Márquez tendrá dos oportunidades más para superar a Rossi con la marca italiana
Márquez renueva con Ducati y vestirá de rojo dos temporadas más
La histórica rivalidad entre Valentino Rossi y Marc Márquez es el capítulo más apasionante de la historia del motociclismo. Lo que comenzó con la admiración de un jovencísimo Márquez sobre el piloto italiano, en 2015 se torció y se convirtió en una lucha constante entre ambos pilotos. 11 años después, el de Cervera podría superar los siete campeonatos mundiales en categoría reina de Valentino Rossi, una hazaña histórica que además tendría un significado muy especial: lograrlo con Ducati, la marca insignia del motociclismo italiano.
Márquez llegó a la categoría reina por todo lo alto, lo hizo con la escudería japonesa, Honda. En su debut fue capaz de subir al podio, y tan solo tuvo que esperar a la siguiente carrera para lograr su primera victoria. Ese mismo año lo cerró de forma brillante, proclamándose campeón del mundo de MotoGP con un total de seis triunfos. «Bebe a bordo», decía la camiseta con la que su escudería festejó el título.
En el año 2014 volvió a ganar y demostró que había llegado para destronar a Valentino Rossi. Pero no fue hasta 2015 cuando comenzó la rivalidad de verdad entre ambos pilotos. El conflicto se desató tras una temporada de enfrentamientos entre ambos, que empezó en el segundo gran premio de la temporada, en Argentina, y terminó con la patada de Rossi al español en la penúltima carrera del campeonato.
Aquello le supuso una grave sanción que le alejó del título, que finalmente acabó llevándose Jorge Lorenzo. Este fue el gran detonante de un conflicto que aún perdura, una rivalidad que desató una profunda fractura y alimentó, con el paso del tiempo, un fuerte resentimiento por parte de la afición italiana hacia Márquez.
Una enemistad que ha ido a más
Desde la retirada de Valentino Rossi en 2021, daba la sensación de que las aguas se habían calmado, aunque de vez en cuando ambos protagonizaban alguna declaración fuera de tono. En 2024 fue cuando el rifirrafe volvió a cobrar fuerza. Marc Márquez, que había pasado toda su carrera en Honda, decidió cambiar de rumbo y fichar por Gresini, el equipo satélite de Ducati.
Tras un año en el que recuperó sensaciones y volvió a mostrar su mejor versión, llegó el momento definitivo: dio el salto al equipo oficial de la marca italiana. Su llegada a Ducati no hizo más que avivar el conflicto, que terminó de estallar con su aterrizaje en la fábrica de Borgo Panigale, situándolo de nuevo en el centro de todas las miradas.
Esto sentó fatal a gran parte de la afición italiana y especialmente al entorno del piloto transalpino. Rossi, ídolo italiano, llegó a Ducati en el año 2011 para intentar agrandar su leyenda aún más, logrando un campeonato del Mundo con el equipo insignia de su país. En las dos temporadas que estuvo en la marca italiana, no fue ni mucho menos capaz de luchar por el título y fueron los dos años más duros en su carrera deportiva.
Rossi y Márquez compitiendo en una carrera de 2016
Si a esto se añade que Marc Márquez fue capaz de ganar el Mundial con Ducati en su primera temporada, dominando fin de semana tras fin de semana, y que incluso podría superarlo en títulos mundiales con la marca más potente de Italia, es comprensible que Valentino Rossi esté molesto.
A pesar de que a Valentino Rossi no le hizo ninguna gracia este fichaje, tampoco a la afición, que lo dejó claro con una gran pitada la temporada pasada en Mugello hacia el ganador de la carrera con la marca local. Ahora la escudería ha decidido alargar el contrato del piloto español hasta 2028 y puede terminar incluso convirtiéndose en ídolo en Italia, pues es él quien está tirando del carro de Ducati, que este año ya no cuenta con la mejor moto. Ese honor lo tiene Aprilia, también italiana.
Marc Márquez tendrá dos oportunidades más para superar en títulos mundiales al italiano, siempre y cuando no lo logre ya esta misma temporada con una remontada que, de producirse, sería histórica e irrepetible. El '93' ya la ha comenzado y ha demostrado una y otra vez que es capaz de hacer lo que para otros es completamente imposible.