Culpa de Cucurella, o sea del Madrid
Pensemos que era el primer partido, luego la cosa irá a mejor. A peor es imposible. Desde 2010 hemos ganado a Australia, Irán y Costa Rica, eso también
Escucho las conclusiones post partido y me rindo: la explicación puede estar en que fue llegar uno del Madrid y jorobarse el invento. Culpa de Cucurella por firmar y del Madrid por anunciarlo. El Madrid, siempre mal ya saben.
Cuesta sostenerlo pues el chico fue de lo poco salvable de este espantoso 0-0. Vamos, que yo le seguiría poniendo. Puede que no, que no sea culpa suya. Ni del Madrid. Sólo casualidad.
Y además, un cante tan gordo sólo cabe tomárselo a coña. Otra cosa sería pedir la cicuta. Lo hace De la Fuente, lo de tomárselo a coña, pues dejó una frase tremenda: «Son ya 32 partidos sin perder». Después de empatar con Cabo Verde. El fútbol es un porro, ya saben.
Pensemos que era el primer partido, luego la cosa irá a mejor. A peor es imposible. Desde 2010 hemos ganado a Australia, Irán y Costa Rica, eso también. Truño tras truño. Pedro Martín contó en la COPE que Oyarzabal estuvo media hora, la primera, sin tocar la pelota. No le había pasado a jugador alguno en la historia de la selección.
Añádanle que el rival cometió una falta el todo el partido, una. Cabo Verde. El país más pequeño que ha puntuado en un Mundial. Explica la mar de bien como jugó España. Hicimos feliz a un país y a un portero de 40 años, Josimar José Évora Dias, Vozinha en los ambientes. Lo mejor que hizo España fue no meterle un gol en el alargue. Felicidades.
Vivimos pues lo inesperado, una continuidad del último Mundial, 'aquello' en Qatar. Como si no hubieran pasado cuatro años. La mayor diferencia fue que el seleccionador no se ha metido a 'strímer'. El primer tiempo está en los anales de lo terrible de una selección española. En cualquier deporte y sexo, digo. ¿El segundo? Más o menos.
No es tan gordo el empate, que lo es, como la sensación. La poca energía, la ausencia de ángel. Pedri, Cucurella, Llorente, el rato de Lamine… El resto, desierto. Todos muy lejos de su mejor versión. No, nadie podía esperarlo.
Tampoco el papel del entrenador. No acertó en el once titular. Gavi no tiene calidad para abrir defensas. Tocaba un extremo. Le costó cambiar. ¿Para qué dos centrales? Rodri y Fabián no tenían su día, urgía otra cosa ya en el descanso. Mil tíos en el área todo el tiempo y el Panda en el banquillo. No fuimos España en lo colectivo, lo individual ni en la banda.
Es el turno pues de De la Fuente, esta es su súper hora de la verdad. Lo hizo otras veces. El partido les pasó por encima a muchos intocables. Y ojito que si Uruguay no falla habrá que ganarle en el tercer partido para evitar el más que probable cruce con Argentina.
De pronto se dispararon todas las alarmas. Ver para creer. Y no, insisto, el problema no es el empate. Es lo que vimos. Tengamos fe.