Ahora, Argentina y Brasil
De la Fuente dijo que las críticas activaron al equipo. Pues nada, por El Debate no va a quedar: Uruguay nos va a meter cuatro
Lamine lo explicó como nadie. No llegó todavía el muchacho a la edad de las milongas. «El otro día no fuimos nosotros, pero ya llegamos». Lo que va del empate ante Cabo Verde a la goleada a Arabia. Con eso podríamos terminar estas líneas sobre estos primeros asaltos de nuestra selección en el campeonato.
O dedicárselas a Oyarzabal y Baena, más mayorcitos que nuestro número 19, que salieron con el clásico «no me importa lo que se dice fuera», uno, y «vosotros, lo de siempre: si perdemos somos un desastre y si ganamos, los mejores», el otro. Qué pereza.
Al goleador vasco le entiendo: tampoco a mí me importa lo que se dice dentro, normalmente obviedades. Al del Atleti le pediría que nos enseñara cómo se explica el partido del debut sin entrar en que fue una castaña. Pilonguísima.
De la Fuente añadió que las críticas activaron al equipo. Pues nada, por El Debate no va a quedar: Uruguay nos va a meter cuatro porque ellos sí son un equipo serio y no el nuestro, tan absurdamente alabado. Hala.
España, en fin, ganó porque tuvo la pelota lo mismo que el otro día –era imposible otra cosa– pero lo hizo rapidito, a uno o dos toques, el remate presto. Y encima vio puerta. Todo en plan equipo superior. Un serie A mundial ante un rival que estaría entre nuestra Segunda división parte baja y Primera RFEF.
Partido no hubo. El equipo superior no falló y el asunto duró menos de media hora, lo que necesitó España para irse 3-0. Y sí, los cuatro cambios la revitalizaron y estuvo bien darle bola a gente que tiene capacidad para conseguir lo que se necesitaba: un fútbol más vertical, enérgico y tal. Y que estuvo Lamine, que es el mejor, claro. Estuvo de entrada, no estaba el ambiente para bromas.
Total, que se trata de rematar la cabecera del grupo y lanzarnos en plancha a los cruces. Y de ahí mi deseo: volver a jugar contra Brasil y Argentina. Cosa que no sucede desde 1966 en el caso de la Albiceleste, perdimos 2-1 en el Mundial de Inglaterra; y desde 1986 con Brasil, palmamos 0-1 en Guadalajara el día del gol de Michel que no nos dieron, aquel fenomenal mangazo.
El Mundial es eso también. Jugar contra ambos dos. A los europeos los vemos en Eurocopa y Liga de las Naciones. España-Francia y tal las vamos teniendo. España-Argentina y España-Brasil, no. Hace 60 y 40 años en cada caso, cien si los sumamos: una eternidad. Y fueron además partidos en fase de grupos; estos serían en plan mata-mata dicen los brasileños.
El fútbol de verdad, el de la historia, el de las camisetas, los ídolos de todos los tiempos. Es decir, nada de lo visto hasta ahora y mucho de lo que me temo puede venir: medios partidos. España, Argentina y Brasil. Nos lo merecemos.