Pancarta la de Merino. ¡Viva España, Viva la selección!
Fue un final parecido al del partido con Portugal, Merino llegando al minuto 90. Igual se trata de eso, alcanzar el final sin perder, ponerle y esperar
Ganaba España y marcaba Merino. Cundo vean chungo un partido me llaman, normalmente les calmaré.
Sí, estaba escrito desde media tarde. Cuando apareció en la plaza de Pamplona la vil pancarta que desplegaron los tarados de guardia: P. España. P. Selección.
Es gentuza y gafe. Ganábamos seguro.
La reacción en la grada fue una soberana bronca. Estuvo fenomenal, faltaba la estocada. Ganar y con gol del pamplonica, ese muchacho, ese fenómeno. El que iba a justar cuentas.
Merino. ¡Viva España, Viva la selección! Esa es la pancarta. La suya y la de todos. Sigan, sigan succionando. Merino. Nadie metió dos goles que dieron el pase a su selección consecutivamente en un Mundial. Ni Pelé.
Fue un final parecido al del partido con Portugal, Merino llegando al minuto 90. Igual se trata de eso, alcanzar el final sin perder, ponerle y esperar.
Pero eso pasa porque el equipo busca y merece. A los puntos ganaba España pues había sido mejor, le estaba fallando la espada. Hasta que llegó Merino. El fútbol son goles, él lo tiene por castigo.
Hablábamos el otro día de la flor. La tenemos y a fe que la regamos. Esta vez se averió Courtois, que lo estaba parando todo. El otro día cayó Nuno Mendes, su mejor. Los franceses deben estar cruzando los dedos. El tiro de Cubarsí que se tragó el portero suplente belga fue un poema. Flor. Ya. Chutando, ¿eh?
Pues fue el mejor partido de España, el que más rato jugamos bien. Sin Pedri de salida, Fabián le quitó el sitio. Al final entró Nico Williams, una delicia verle por fin.
España jugó mejor que un equipo belga que fue un magnífico rival y dignificó la ronda de cuartos. Acabó rindiéndose a la evidencia. España es mejor. Como Francia respecto a Marruecos. Ganamos a Bélgica por fin. El gran Eloy Olalla puede descansar tranquilo.
Es la semifinal esperada. La FIFA espera al rival de su Argentina. Haaland contra Inglaterra será el rival en pos del la final soñada por el organizador: Messi contra otro. Creo que preferirían a España, pero tampoco les haría asco los franceses.
Volvimos a ser superiores al rival. El martes, es el gran reto. Sigo penando que ahora mismo Francia está mejor. ¿Cuánto? Esa es la cuestión. La distancia no es enorme. El asunto es que nosotros estamos peor que cuando la Eurocopa, nuestra versión más tremenda, y ellos en un momentazo. Lo de ayer da ánimos.
Las dos están entre las cuatro mejores del mundo. Llegados a este momento, todo es posible. Ganar a Francia va a ser complicado. Ganar a España, también.
En realidad estamos hablando de la final de este folclórico Mundial. Eliminar a esta Francia –dos finales y a un paso de la tercera– sería una de las gestas del Deporte. Del de todos los tiempos. España puede. Y eso, siga sigan succionando.