Tenis
El Masters 1000 de Madrid: el torneo más especial de la tierra
Ya se disputa la fase previa del segundo gran campeonato sobre arcilla del año, que cuenta con la presencia de Djokovic y Alcaraz y el regreso de Nadal
El Mutua Madrid Open, el nombre oficial por el que se conoce al Masters 1000 de Madrid, no es el torneo más especial de la tierra porque sea el mejor o el más importante sino porque es el distinto. Junto a Montecarlo y Roma forma parte de los grandes campeonatos sobre polvo de ladrillo previos a Roland Garros. Pero Madrid es distinto a todos los demás porque se juega en altura, la de la capital, al contrario que el nivel del mar donde se juega a orillas del Mediterráneo, en la ciudad eterna y en París.
Menor dominio de Nadal
Un vistazo a su palmarés revela las diferencias. A pesar de que el máximo campeón sigue siendo Nadal con cuatro triunfos, sus tres finales revelan un menor dominio del mallorquín respecto a los otros torneos sobre la misma superficie. Un Masters en el que Djokovic sigue al español con tres triunfos. Para Roger Federer también es un torneo que se adapta mejor a sus características por la rapidez que transmite a la pelota la elevación. La tierra de Madrid podría considerarse una pista dura de tierra, una mezcla ideal para las aptitudes del suizo y del serbio.
Federer fue el primer ganador y Murray ganó en Madrid su primer torneo sobre arcilla
De hecho, Roger fue el primer ganador del torneo en 2009, derrotando precisamente en el último partido a Nadal, y volvió a ser campeón en 2012. Andy Murray ganó su primer torneo sobre arcilla en Madrid (aunque también consiguió ganar después en Roma en 2015). Un torneo que cuenta más recientemente con un joven bicampeón cuyos talentos no son especialmente los de un jugador de tierra, Alexander Zverev, vencedor en 2018 y 2021. Como Murray, también el alemán ha logrado vencer en una ocasión en Roma.
La tierra azul del Masters 1000 de Madrid en 2012
Madrid es una tierra diferente, aunque ahora no tanto como cuando fue azul, en 2012, el año de la segunda victoria de Federer y la pronta derrota de Nadal, muy contrario a la audacia que no volvió a repetirse más debido al rechazo de la mayoría de los jugadores. Se presentan nuevas incógnitas, además de las añadidas, en esta nueva edición. Quizá la más sonora sea la llegada en cohete de Carlos Alcaraz y más silenciosos los retornos de Nadal, tras su lesión en la costilla, y de Djokovic y su misteriosa enfermedad a cuestas.