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Carlos Alcaraz solventó con autoridad su debut en Tokio

Carlos Alcaraz solventó con autoridad su debut en TokioEFE

Alcaraz se 'olvida' del susto en el tobillo y se mete en octavos del torneo de Tokio

18 días después de su coronación en Nueva York, Carlos Alcaraz regresó a la acción en el ATP 500 de Tokio y lo hizo con una solvente victoria ante el argentino Sebastián Báez en un partido en el que se torció el tobillo y estuvo a punto de abandonar (6-4 y 6-2, en 1h y 30m).

Alcaraz saltó al Coliseo Ariake de Tokio para estrenar de manera oficial su condición de número uno del mundo y lo hizo para medirse al argentino Sebastián Báez en la primera ronda del torneo nipón, un rival siempre incómodo que buscaba dar la campanada ante el murciano.

Sin embargo, quedó claro desde el principio que el español no estaba para perder el tiempo y le rompió el saque al argentino a las primeras de cambio gracias a un juego inicial bastante convincente.

Ese break dio alas a Carlitos y logró afianzar la rotura en su primer saque, aunque no sin sufrimiento. Báez tenía ganas de fiesta y estuvo cerca de devolverle el quiebre, cosa que acabó logrando con 2-1.

A partir de ahí, el argentino se activó, le rompió el saque y en el juego del 2-2, Alcaraz hizo saltar las alarmas por culpa de una pequeña torcedura que le obligó a irse al banquillo a recibir tratamiento médico durante más de tres minutos. Sus gestos no eran precisamente muy positivos e, incluso, se temió con una posible retirada del partido. Su cara era un poema. Pero se le aplicó un vendaje y, afortunadamente pudo seguir.

El encuentro se reanudó sin problemas y la igualdad reinó en el marcador. Báez y Alcaraz mantuvieron sus turnos de saque y cuando el reloj llegó a los 42 minutos de primer set el electrónico reflejaba un 4-4 de lo más interesante que iba a obligar a Carlitos a subir un puntito más la intensidad siempre y cuando su tobillo se lo permitiera. Y eso fue lo que hizo. Le rompió el saque por segunda vez en el set y sacó para cerrar el primer parcial.

El problema es que la lluvia hizo acto de presencia en la pista central y el partido tuvo que ser detenido, algo poco favorable para Carlos teniendo en cuenta la situación de su tobillo, que se podía enfriar y provocarle molestias a la hora de desplazarse a por las bolas de su rival. «A veces, me duele», le dijo Carlitos a Albert Molina, su mánager, que le respondió: «Si notas algo fuerte, no sigas».

Tras más de 20 minutos de espera, Alcaraz y Báez saltaron a la pista de nuevo y el murciano cerró el primer parcial sin problemas. Juego en blanco para él y 6-4. El billete a octavos de final estaba a un solo paso.

Alcaraz calca el guion

Ese 6-4 le vino de perlas a Alcaraz y, al igual que hizo en el primer parcial, le rompió el saque a Báez nada más empezar el set. El murciano tenía la situación bajo control y ese break no hizo más que confirmar su superioridad en el partido.

No había ni rastro (aparentemente) de esas molestias en el tobillo afectado y Alcaraz siguió a lo suyo. Afianzó la rotura para ponerse 2-0 y meter todavía más presión a Báez, que no estaba siendo capaz de poner en suficientes apuros al tenista de El Palmar.

Alcaraz golpea una bola de revés en el duelo ante Báez

Alcaraz golpea una bola de revés en el duelo ante BáezEFE

Con el paso de los juegos, el número uno del mundo fue subiendo progresivamente el nivel, dejó algún que otro golpe marca de la casa que provocó el aplauso de los aficionados presentes en las gradas y le volvió a arrebatar el saque al argentino, que empezó a bajar los brazos. 4-1 para el murciano.

El encuentro estaba sentenciado y a Báez sólo le quedó la opción de maquillar algo el resultado. Y eso fue lo que hizo. El tenista bonaerense sacó adelante su turno, puso el 5-2 en el marcador y le pasó la presión al español, que tampoco falló. Juego, set y partido para Carlitos.

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