Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, tras la final del Six Kings Slam
633 euros por cada segundo jugado: el dineral que ha repartido el Six Kings Slam pese al bajo nivel de tenis
La exhibición ha sido bastante pobre y la inversión millonaria de Arabia Saudí no ha servido para hacer un gran torneo
El precio de la raqueta de oro que Arabia Saudí le regaló a Nadal el año pasado y ahora a Sinner
Jannik Sinner volvió coronarse en el Six Kings Slam y se embolsó el botín más alto de la historia del tenis. Tal como ocurriera en 2024, el italiano superó con claridad a Carlos Alcaraz en la pista rápida de Riad, adjudicándose la la exhibición millonaria que reunió a la élite del tenis mundial en Arabia Saudí. El número dos del ranking ATP apenas necesitó una hora y trece minutos para sellar su triunfo por 6-2 y 6-4, en un duelo en el que nunca dio la sensación de perder el control.
Para Sinner, el partido tenía sabor a revancha. Las derrotas ante Alcaraz en el US Open y en el Masters 1000 de Cincinnati todavía estaban en la mente del de San Cándido, por lo que salió decidido a saldar cuentas. Su planteamiento fue claro: agresividad desde el fondo, ritmo alto y presión constante sobre el servicio del murciano. El resultado fue inmediato. En un abrir y cerrar de ojos, el italiano ya mandaba 4-1, tras aprovechar dos roturas consecutivas que dejaron sin respuesta al número uno del mundo.
Aunque se trataba de un torneo de exhibición, había demasiado dinero en juego, por lo que el italiano no salió a dar espectáculo sino a ganar y si podía hacerlo rápido mejor. Así pues, Sinner ganó sin problemas a un Carlitos que acumuló muchos errores y tampoco le fue la vida en el partido y se llevó un premio total de seis millones de dólares (unos 5,4 millones de euros), mientras que cada participante recibió alrededor de 1,5 millones de euros solo por competir. Un botín descomunal que se ha llevado sin apenas pasar tiempo en pista.
El cálculo del dinero que ha ganado Sinner asombra. Solo 134 minutos disputados entre semifinales y final, Sinner ganó cerca de 44.000 dólares por minuto –unos 38.000 euros, o lo que es lo mismo, 633 euros por segundo–. Un premio millonario que ya le permite superar a Alcaraz en el ranking económico de 2025, aunque de forma extraoficial, pues este no es un torneo del calendario ATP, que es quien cuenta las ganancias de cada tenista.
Aun así, esta temporada se ha embolsado más dinero por méritos deportivos porque este botín sí que entrará en su cuenta bancaria. Hasta ahora el murciano lideraba el curso con 16 millones de dólares en premios tras su éxito en el US Open, pero ahora ve cómo el italiano le rebasa con 19,8 millones.
Una exhibición fallida
Este tremendo dineral que se ha embolsado Sinner no ha tenido recompensa para Arabia Saudí, que organizó esta exhibición por segundo año confiando en tener los mejores partidos del mundo y el nivel ha sido decepcionante. Los seis tenistas (Djokovic, Alcaraz, Sinner, Fritz, Zverev y Tsitsipas) llegaron a Riad entre algodones y los partidos han sido de lo más decepcionantes. Todos resueltos por la vía rápida y sin ningún tipo de emoción. Habrá que ver si se vuelve a hacer el próximo año.
Y es que por ejemplo Zverev o Tsitsipas se han ido de Arabia Saudí con 1,5 millones de dólares en la maleta y sin haber sudado la camiseta. Ambos llegaron con molestias físicas en la espalda y sumergidos en una espiral negativa de resultados y por apenas 59 minutos jugados el alemán y hora y cuarto el griego, pero ambos se llevan el dinero. Lo que, al desglosarse, arroja un tremendo ingreso.
En caso de Zverev, su cuenta corriente ingresó 367 euros por cada segundo que pasó sobre la pista de Riad. Cerca de 22.000 al minuto y 1,2 millones de euros totales. Mientras tanto Tsitsipas se metió 310 euros por segundo y algo más de 18.000 por minuto. Lo ganado en Riad (1,2 millones) es más de la mitad que lo se ha llevado en todo el año (dos millones) por rendimiento. Los seis se van montados en el dólar, pero dejando la sensación de que esta exhibición no tiene futuro. No llama a los espectadores y el nivel, por mucho dinero que haya en juego, no es estelar.