Steve Johnson en un partido en Wimbledon frente a Cameron Norrie, 2022
Un extenista estadounidense desvela qué le sucedió cuando se enfrentó a Nadal en el Mutua Madrid Open
Steve Johnson, extenista estadounidense aseguró que ayudaban al español para que la pista fuera más lenta con carretillas de tierra
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El exnúmero 21 del ranking mundial de la ATP, Steve Johnson, ha dado una entrevista en The Changeover Podcast en la que habló cerca de su trayectoria en el mundo del tenis, además de explicar como era jugar contra los integrantes del 'Big Three': Roger Federer, Rafael Nadal y Novack Djokovic.
La sorpresa llegó cuando el estadounidense, que ha ganado cuatro títulos a nivel ATP a lo largo de su carrera, desveló un cuanto menos curioso detalle de su enfrentamiento contra el español en el Mutua Madrid Open. Johnson aseguró que Rafael Nadal recibía cierta ayuda por parte de la organización, porque justo antes de los partidos echaban «carretillas de tierra» para lograr una mayor lentitud en la pista.
«Jugué contra Rafa en Madrid un año, creo que fue en 2014 o 2015. Probablemente, ya se sabía que iba a ganar ese partido, sobre todo cuando observé que estaban echando carretillas de tierra para hacer la pista más lenta antes del encuentro. En ese momento, pensé que no iba a cambiar nada», reconoció el propio Steve.
Asegura que según el tenista, cambian las propiedades del terreno de juego para que sea una pista más rápida o lenta: «Así que sí, cambian la velocidad de las pistas según quién juegue. Lo hacen, de verdad. Tenían que ‘arreglarla’, ya sabes. Tenían que ‘ajustar’ la pista. Pero salgo a jugar y la línea de fondo estaba más baja que el resto de la pista. Y dije: ‘Chicos, no creo que esto vaya a marcar la diferencia. Se agradece, pero no creo que sirva de mucho. En la Copa Davis pasa algo parecido, incluso más exagerado. Hay gente que se mete en la pista de madrugada con papel de lija para hacerla más rápida. Y oye, eso me gusta».
Pasó a hablar del suizo, con el que afirmó que la cosa no era distinta, pero esta vez en una faceta psicológica. «Sales a jugar la cuarta ronda contra Roger y tienes que pasar por toda su memorabilia antes de entrar en la pista. No es fácil (…) En ese momento sabes que estás ante el mejor de todos los tiempos, y que es una experiencia única», confesaba el estadounidense. Comentó que jugar contra Federer era «como estrellarse contra un muro» y que jugar contra él en hierba «no era nada fácil».
Finalmente, Steve reveló que durante sus dos últimos años en el circuito apenas podía jugar y sostener la raqueta sin dolor: «Tenía el cuádriceps roto, ligamentos dañados en el codo derecho… Si hubiera querido seguir, habría necesitado entre nueve y doce meses de rehabilitación, quizá cirugía. Pero ya no tenía fuerzas ni ganas para pasar por todo eso».
Además, comentó como ya no disfrutaba igual pese a lograr victorias: «Me daba más alegría que se acabara el torneo que haberlo ganado. Mi cuerpo estaba destrozado, mentalmente agotado. Me dolía todo. Gané un par de Challengers y en lugar de pensar en subir en el ranking, lo único que pensaba era: ‘menos mal que no tengo que jugar mañana’».