Carlos Alcaraz celebra un punto en su partido ante Taylor Fritz en las ATP Finals
Alcaraz se apunta otra remontada imposible y agarra el número 1 del mundo
El murciano tuvo el partido ante Fritz perdido, pero se agarró de manera increíble a la pista para levantarlo y ponerse a una victoria del número 1
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Carlos Alcaraz recuperó este lunes el número 1 del mundo. Después de una semana en la que Jannik Sinner lo tuvo en su poder, el murciano volvió a lo más alto del ranking ATP para comenzar las ATP Finals en esa posición privilegiada que hay que defender cada día. Así lo hizo el murciano en la segunda jornada del grupo Jimmy Connors levantando un partido imposible ante Taylor Fritz que se terminó llevando por 6(2)-7, 7-5 y 6-3.
Fue una remontada en la que solo creyó Carlos Alcaraz. Durante casi dos horas de encuentro a su rival le salió absolutamente todo y lo mató a cañonazos. Un tenis de lo más agresivo al que no había forma de meter mano. Aun así, el español no tiró la toalla y demostró que está en las ATP Finals para ganar el título por primera vez y para asegurarse terminar el año como número 1. Para lo primero todavía le faltan tres partidos, aunque su presencia en semis está casi garantizada, para lo segundo le basta con ganar el siguiente choque, ante Lorenzo Musetti, aunque eso será ya el jueves.
Tenía clarísimo Carlos Alcaraz que el rival más complicado en este grupo Jimmy Connors era Taylor Fritz. El norteamericano pasó por encima de Lorenzo Musetti en su estreno en las ATP Finals y quería llevar esas buenas sensaciones a su encuentro ante el número 1 del mundo. De ahí que propusiera un tenis directo, apoyado en su servicio y queriendo llevar la iniciativa en todo momento.
La cosa es que Carlitos iba a proponer la misma táctica y desde el principio metió presión a su rival. Fue un intercambio de golpes que se tradujo en opciones de break en los primeros servicios de ambos y en roturas en los segundos turnos de saque. Media hora para tan solo cuatro juegos, una oda al tenis y, por tanto un desgaste físico brutal que obligó a los protagonistas a bajar un poco el ritmo en el resto de la primera manga.
Fritz fue a más y Alcaraz falló en exceso
Fueron avanzando los juegos y, ahora sí, eran los saques los que se imponían. Ahora bien, el norteamericano se los anotaba cada vez más fácil mientras que el pupilo de Juan Carlos Ferrero iba sufriendo más y más a medida que se acercaba el tie break. Aun así, fue capaz de forzar el desempate, pero se impuso la lógica y Fritz, que había sido superior, aprovechó los numerosos errores forzados de su rival para meterse el primer capítulo del encuentro en el bolsillo.
Sorprendió el bajo nivel de Alcaraz en el tie break porque sobre todo le falló el revés, que fue su golpe estrella en su estreno en estas ATP Finals. Así pues, quedó claro que necesitaba cambiar algo para sacar adelante este partido y optó por mover ficha al resto, retrasando su posición para neutralizar mejor los saques de Fritz, cada vez más cómodo en este apartado.
Carlos Alcaraz se lamenta durante el partido ante Taylor Fritz
Después del altísimo nivel que ofreció Fritz en el primer parcial hay quien podía pensar que no lo mantendría en el segundo. En absoluto fue así y poco importó que Carlitos cambiara su posición al resto. El norteamericano se anotaba sus saques en ocasiones incluso en menos de 60 segundos mientras que el número 1 del mundo llegó a tardar hasta 15 minutos. Sufría y sufría Alcaraz, pero se negaba a dar su brazo a torcer.
Tuvo para ello que salvar varias oportunidades de break, ambas con puntos de videojuego, y esperar a que llegara su oportunidad. El problemas es que los juegos pasaban y mientras que él parecía cada vez más cerca de perder el partido, a Fritz se le veía más y más entero. Sin embargo, los campeones pueden resurgir en cualquier momento y cuando menos se esperaba a Carlitos, se sacó un juego perfecto al resto para poner el 7-5 en el segundo set e igualar de la nada el duelo.
Conseguido lo que parecía más difícil, el tercer set terminó siendo un paseo militar. Fritz trató de no rendirse, pero ahora era el murciano el que volaba y el de Florida el que se lamentaba de haber dejado escapar un partido que tuvo tan cerca. No tuvo por tanto el último capítulo del choque demasiada emoción y fue simplemente la confirmación de que Alcaraz había remontado un partido que ya entra en el libro de mejores encuentros de la historia de la Copa de Maestros.