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08 January 2026, Australia, Brisbane: Spanish tennis player Paula Badosa plays a forehand return against Kazakhstan's Elena Rybakina during their women's singles round of 16 tennis match on day five of the Brisbane International tennis tournament at Pat Rafter Arena in Brisbane. Photo: Darren England/AAP/dpa

08/1/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN

Paula BadosaDPA vía Europa Press

El impactante cambio físico de Paula Badosa que es toda una declaración de intenciones para la nueva temporada

Paula Badosa ha irrumpido en la temporada 2026 con una declaración de intenciones que va mucho más allá de sus resultados: su físico ha sorprendido tanto como su tenis. La jugadora española, de 28 años, ha reaparecido en la escena internacional en el WTA Brisbane International mostrando un cuerpo más fuerte, tonificado y preparado para el exigente calendario del circuito profesional, evidenciando que su regreso no es casualidad, sino fruto de un trabajo intenso y meticuloso durante los últimos meses.

El pasado martes, Badosa se metió en los octavos de final del torneo de Brisbane tras ganar un durísimo partido de más de tres horas ante la checa Marie Bouzkova (6-7(4), 6-4 y 6-2), sellando una remontada memorable y dejando pistas claras de que su físico ha dado un salto cualitativo importante. Pero más allá de la victoria, lo que captó la atención de aficionados y expertos fue la impresionante forma física de Badosa. En redes sociales, muchos usuarios comentaron asombrados la definición muscular de sus brazos –tan llamativos que generaron bromas y comparaciones jocosas como «te da la mano y te carga el móvil»– subrayando que su transformación no pasa desapercibida.

Este cambio no es un simple capricho estético. Se trata de la culminación de un proceso de entrenamiento con el objetivo de reforzar su cuerpo tras un periodo complicado marcado por lesiones. Badosa no competía desde finales de septiembre de 2025, tras retirarse por problemas físicos en el WTA 1000 de Pekín y concluir la temporada antes de tiempo, una decisión que le permitió planificar una puesta a punto física más completa de cara al nuevo año.

Fuentes cercanas a su preparación señalan que los últimos meses los ha dedicado a trabajar codo con codo con su equipo técnico y físico para fortalecer su cuerpo y, sobre todo, prevenir futuras lesiones. Aunque Badosa ha tenido históricamente un juego explosivo –y eso conlleva desgaste físico– esta nueva etapa incluye un enfoque más equilibrado entre potencia, resistencia y control corporal, con ejercicios específicos para hombros, tronco y piernas, aspectos clave para aguantar los embates de una temporada exigente.

Torneo positivo pese a caer en octavos

Después de la victoria ante Bouzkova, su siguiente rival en Brisbane fue la kazaja Elena Rybakina, número 3 del mundo y una de las grandes favoritas al título. En octavos de final, Badosa no pudo con la potencia y el ritmo de Rybakina, cayendo por 6-3 y 6-2. Lejos de ser un revés, este partido sirve como una valiosa prueba de fuego para la española: enfrentarse a una jugadora de alto calibre tras meses de ausencia física y competitiva es un estímulo para seguir construyendo.

Más allá del resultado, lo que más se ha destacado en su juego es precisamente esa resistencia, fortaleza y presencia física que ha ganado, lo que será clave para afrontar los grandes objetivos de la temporada, entre ellos el Open de Australia que empieza la próxima semana y donde Badosa defiende semifinales.

El camino que está haciendo ahora Badosa recuerda inevitablemente al de otra de las figuras más emblemáticas del tenis español: Rafa Nadal. El balear, quien en la última etapa de su carrera profesional enfrentó una serie de lesiones crónicas–incluyendo problemas de cadera y espalda– también tuvo que replantear su preparación física de manera radical para poder competir al más alto nivel y extender su carrera. Nadal, tras una operación y largos periodos de rehabilitación, incorporó programas de entrenamiento enfocados en fortalecer la musculatura que soporta los movimientos explosivos del tenis y adaptar su preparación a las demandas del circuito moderno.

Aunque sus contextos deportivos y etapas de carrera son distintos, el paralelismo entre Nadal y Badosa es claro: ambos entendieron que en el tenis actual –con una exigencia física brutal y calendarios largos– el físico es tanto una herramienta de rendimiento como de supervivencia. Y ese nuevo enfoque de Badosa, visible ahora en su musculatura y su presencia en pista, envía un mensaje inequívoco: vuelve fuerte y con la intención de competir con las mejores del mundo.

(Foto de ARCHIVO)
Rafa Nadal y Paula Badosa, durante el torneo de Roma.

ROB PRANGE / AFP7 / EUROPA PRESS
11/5/2024 ONLY FOR USE IN SPAIN

Rafael Nadal y Paula BadosaAFP7 vía Europa Press

El impacto del cambio físico de Paula Badosa trasciende lo que se ve en las imágenes o el marcador. Es un reflejo de su mentalidad renovada después de un ciclo difícil de lesiones y altibajos. La propia tenista ha expresado en varias ocasiones la importancia de estar «emocionada e ilusionada» por volver a su mejor nivel y competir plenamente, y esa ilusión se nota en su postura y en cada uno de sus entrenamientos previos a los torneos.

Con este nuevo aspecto y una preparación enfocada en la consistencia y la salud física, Badosa afronta 2026 con ambición: mantenerse arriba en el ranking, volver a pelear por títulos importantes y, sobre todo, disfrutar del tenis, cosa que en los últimos años le ha resultado complicado

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