Carlos Alcaraz durante la final de Open de Australia ante Novak Djokovic
Alcaraz vuelve al trabajo con la amenaza de un Sinner 'beneficiado' por su sanción por dopaje
El tenista murciano compite la semana que viene en Doha, en el ATP 500 y en caso de ganar recuperaría lo perdido por no ir a Róterdam
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Carlos Alcaraz afronta la próxima semana una fecha bastante más importante en su temporada de lo que puede parecer a simple vista. El murciano competirá en el ATP 500 de Doha con una presión añadida: la necesidad de sumar un título que le permita compensar la pérdida de puntos tras su ausencia en Rotterdam y, sobre todo, mantener la pelea cerrada por el número 1 del mundo frente a Jannik Sinner. El italiano, no defiende puntos hasta Roma y tiene una oportunidad de oro de meter la tijera en el ranking.
Alcaraz llega a Qatar después de intensificar su preparación en el Club de Campo de Murcia, junto a Samu López y a su hermano Álvaro. Tal y como se ha podido ver en imágenes compartidas en redes sociales, el español ha seguido entrenando estos días con intensidad antes de viajar el próximo sábado a Doha. El objetivo parece estar claro: llegar en las mejores condiciones posibles a un torneo en el que el año pasado se quedó a las puertas de las semifinales. En 2025, alcanzó los cuartos de final, pero cayó ante Jiri Lehecka en un partido que tenía prácticamente ganado.
Ese recuerdo también pesa. Aquel encuentro en Doha dejó la sensación de una oportunidad perdida, no solo por el resultado en sí, sino por como se produjo. Alcaraz dominó tramos importantes del partido y a pesar de tenerlo en su mano, Jiri Lehecka reaccionó y acabó dándole la vuelta. Ahora, un año después el murciano regresa a los escenarios en busca que hacerse con el título y como gran favorito, aunque a buen seguro que Sinner querrá resarcirse de lo ocurrido en el Open de Australia.
La situación clasificatoria añade aún más tensión al torneo. Antes de decidir competir en Doha, Alcaraz tenía previsto defender el título del ATP 500 de Rotterdam, un trofeo que conquistó la pasada temporada y que le otorgó 500 puntos clave en el ranking. Sin embargo, se bajó del torneo neerlandés para descansar, lo que implica la pérdida automática de esos puntos. En la práctica, eso supone un paso atrás en la carrera por el liderato del cetro de la ATP especialmente teniendo en cuenta la regularidad que viene mostrando Sinner, que además se va a ver 'beneficiado' de la suspensión de la temporada pasada, donde estuvo tres meses sin jugar.
El tenista italiano, actual número 2 del mundo, dio positivo por Clostebol en marzo de 2024 y la sospecha de dopaje siempre estuvo ahí. Sin embargo, fue absuelto por los organismos del tenis, aunque la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) reabrió el caso pidiendo dos años de sanción, pero terminaron llegando a un acuerdo sin pasar por el tribunal y recibió una 'sanción a la carta' de solo tres meses y sin que coincidiera con ningún Grand Slam. Además, un año después, el hecho de no defender ni un solo punto hasta el Masters 1000 de Roma le sirve para tener ahora una oportunidad inmejorable de volver al número 1.
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Por eso, Doha no es un torneo más en el calendario. Es la oportunidad inmediata de recuperar parte del terreno cedido. Ganar el ATP 500 de Doha le permitiría sumar 500 puntos y equilibrar la balanza tras la renuncia a Rotterdam. No hacerlo, en cambio, podría reducir la ventaja con Sinner y complicar el objetivo de volver a distanciarse como número 1 del mundo. La lucha entre ambos se ha convertido en uno de los grandes focos de la temporada y cada semana ofrece un nuevo capítulo.
Más allá de los números, el torneo también servirá para medir el estado competitivo de Alcaraz en este arranque de año. Doha vuelve a reunir un cuadro exigente, con rivales de alto nivel acostumbrados a rendir bien en pista rápida. Para el español, será clave gestionar tanto la carga física como la presión clasificatoria. Su equipo es consciente de que el calendario es largo, pero también de que los puntos que se escapan ahora pueden marcar diferencias decisivas en la pelea por acabar el año como número 1.