Paula Badosa se lamenta tras perder un punto en el torneo de Stuttgart
El hundimiento sin fin de Paula Badosa que pone en jaque su carrera
La española lleva mucho tiempo sin encontrarse consigo misma y, si no evoluciona en los próximos meses, podría incluso plantearse una retirada prematura con apenas 28 años
La exhibición que ha dado el tenis español sin necesidad de Alcaraz y hace soñar con una generación de oro
El tenis es, sin ningún tipo de dudas, el deporte más mental que existe y, a lo largo de toda su historia, se han vivido muchos casos de jugadores que han entrado en barrena y no han sido capaces de salir de los baches en los que se metieron por un motivo u otro.
Y esto es algo que Paula Badosa sabe mejor que nadie. La tenista catalana lleva mucho tiempo sin encontrarse consigo misma y está experimentando un hundimiento sin fin que podría poner en jaque una carrera deportiva que pintaba a ser prometedora teniendo en cuenta su desempeño en pista.
La jugadora de Begur está viviendo una auténtica pesadilla en este 2026. Todo empezó en el Open de Australia, torneo en el que defendía las semifinales logradas el año anterior y donde se despidió en segunda ronda contra la rusa Oksana Selekhmeteva por 6-4 y 6-4, lo que le hizo perder posiciones en el ranking y salir del top-50.
Eso fue solo el principio. Porque, con el paso de los meses, la situación fue agravándose aún más. Los resultados seguían sin llegar y lo único positivo que tuvo fueron las semifinales del WTA 125 de Austin, lo que le dio un pequeño halo de esperanza de cara a lo que se le venía por delante.
Sin embargo, eso fue un auténtico espejismo. Tras ese torneo, perdió en segunda ronda del WTA 1000 de Miami, cayó en los octavos del torneo de Charleston, acumuló dos eliminaciones en primera ronda en Linz y Stuttgart y la española siguió perdiendo posiciones en la clasificación mundial hasta caer al puesto 106 del ranking.
Paula Badosa, en el partido ante Elena Rybakina
Y tras eso, la española escribió una desgarradora carta abierta en redes sociales: «Miedo, el maldito miedo. Qué jodido es. A veces siento que no puedo controlar las voces internas. Las emociones son demasiadas y me veo superada. Las dudas se apoderan de mí y me siento perdida en un mar de emociones. Hay días en los que me siento bastante fuerte, y otros en los que la montaña parece demasiado alta... y me pregunto si seré capaz de hacerlo. Supongo que lo haré. Porque si algo me define, es que siempre me recupero. Convertir el dolor en poder, ¿verdad? De una cosa estoy segura: siempre lo daré todo. Haré lo que haga falta. Sé que estoy lejos de mi mejor versión, pero también sé que esa versión de mí sigue ahí (...) Paula aún no ha vuelto, pero lo hará».
Esta dolorosa situación le obligará, salvo giro inesperado de los acontecimientos, a tener que disputar la fase previa de Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada y un torneo al que llegó a la tercera ronda el año pasado, lo que le obligará a pasar la fase clasificatoria y ganar tres partidos para no perder 130 puntos más, algo que podría ser aún más demoledor para una Badosa que, si no mejora con el paso de los meses, podría incluso plantearse una retirada prematura del tenis con tan solo 28 años, lo que sería una noticia pésima para la campeona de Roland Garros júnior en 2015.
Ahora bien, por falta de apoyo no está siendo. El aficionado español siempre ha estado con Paula y ahora que está en un momento bajo no van a dejar de animarla para que pueda recuperar el nivel de antaño y acercarse, si su maltrecha espalda se lo permite, a los puestos de privilegio del ranking WTA. Porque, para el que no lo recuerde, la catalana llegó a ser la número dos del mundo el 25 de abril de 2022 y durante bastante tiempo ilusionó a todos aquellos aficionados que vibraron en el pasado con Garbiñe Muguruza, Conchita Martínez o Arantxa Sánchez-Vicario, por citar tres ejemplos.