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Tristan Boyer tras perder el partido

Tristan Boyer tras perder el partidoChallenger Tour

La mayor pérdida de papeles en un partido de tenis: raquetazos e insultos al árbitro

Enorme la polémica que ha surgido esta semana en el tenis en un torneo de categoría menor. El Challenger de Francavilla, en Italia, ha dado la vuelta al mundo por lo que sucedió en el partido entre el estadounidense Tristan Boyer, número 257 en el ranking ATP, y el jugador local Daniele Rapagnetta, número 938. A priori, un partido sin historia que debía ganar fácil el norteamericano, pero que no fue así.

Tristan Boyer se vio sorprendido por el joven Rapagnetta, de 19 años y que llegó a este torneo gracias a una invitación de la organización. El transalpino sorprendió en la primera ronda de la fase previa a Mika Brunold y en la segunda hizo lo propio con Boyer en un partido que ha dejado una de las anécdotas de la temporada. Y es que el norteamericano se cabreó de forma excesiva con el juez de silla y sus comportamientos en seguida corriendo en redes sociales como la pólvora.

El de Altadena perdió el partido por una penalización del árbitro cuando el marcador lucía 6-4 y 6-5 en su contra. Ahí, tras un enfado desmedido en el que Tristan Boyer. Primero, tras fallar un revés que supuso un 'break' para su rival y que le ponía en lugar de sacar para ganar el partido, estrelló de forma repetida su raqueta contra la tierra.

Dicha reacción le costó una advertencia al tenista de 25 años y eso, en lugar de calmarle le hizo perder los estribos y comenzó a golpear la silla del árbitro mientras le insultaba. Por este comportamiento el jugador recibió una penalización de un juego, lo que significó la victoria para Rapagnetta, que estaba tranquilamente en su silla y ya no necesitó cerrar el duelo con su servicio. Así pues, perdió Tristan Boyer que siguió relatando e insultando al árbitro.

«Eres un puto idiota», gritó Boyer para después ir a más: «Eso es jodidamente increíble. No pasó nada. Eso es una jodida mierda. Que te j***, hombre». Tras ello, el norteamericano se calmó y abandonó la pista, aun1ue ahora se expone a una dura sanción. La última vez que algo así sucedió el protagonista fue Mikael Ymer y recibió una multa de 37.370 euros y una sanción de 20 puntos (los que había conseguido en ese torneo).

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