Rafa Jódar, en los cuartos de final de Roland Garros
El paso adelante que se debe obligar a dar Jódar para ser una amenaza real en Grand Slams
El joven de Leganés se marcha de París con la cabeza bien alta, pero dolido por no haber podido poner en apuros a Zverev
Zverev noquea a Jódar y deja Roland Garros sin españoles
Habría firmado con sangre Rafa Jódar la gira de tierra batida que ha hecho cuando llegó al ATP 250 de Marrakech. Aquel torneo, que fue su primero profesional sobre arcilla, terminó ganándolo y desde entonces todo le ha ido sobre ruedas. Hizo semifinales en el Conde de Godó, llegó a cuartos de final del Mutua Madrid Open y obtuvo ese mismo resultado en el Masters 1000 de Roma y ahora en Roland Garros.
El joven de 19 años ha sido la gran revelación del circuito durante la gira de tierra batida y únicamente ha perdido los partidos que podía perder. Siempre que ha sido el gran favorito ha cumplido y los únicos que han conseguido eliminarle son: Arthur Fils, Jannik Sinner, Luciano Darderi y Alexander Zverev. Tanto Fils en Barcelona como Sinner en Madrid ganaron el torneo, mientras que Sascha es el claro favorito para conquistar en París la Copa de los Mosqueteros.
Por eso Rafa Jódar no tiene nada que reprocharse pese a que Alexander Zverev le superase con facilidad en los cuartos de final de Roland Garros. Es cierto que viendo los pasos de gigante que ha dado durante todo este año se llegó a pensar que podría dar la sorpresa en París y tumbar al máximo favorito. El inicio del partido fue prometedor para quienes sostenían esta tesis, pero el de Leganés se quedó sin gasolina al final de la primera manga y ya no hubo partido.
El jugador de Hamburgo dio un golpe encima de la mesa, remontó el primer parcial, y se llevó el partido con relativa comodidad ante un Jódar que en los últimos sets no encontró la forma de hacer daño a su rival. Es lógico, pues mientras que Zverev está ante su gran oportunidad para ganar un Grand Slam, Rafa Jódar estaba disputando su segundo major y su primer Roland Garros.
La ambición por mejorar
Dicho todo esto, y que en palabras de Jódar esta es «una temporada de aprendizaje», el joven de Leganés tiene muchas conclusiones que sacar de este Roland Garros para terminar siendo candidato en un futuro no muy lejano. De París se marchará como el undécimo mejor tenista del año y dejando la sensación de que está muy cerca de los mejores del mundo, pero todavía necesita mejorar ciertos aspectos para comer en la mesa de las grandes raquetas.
La más importante es entender cómo funcionan los Grand Slams, torneos muy largos y súper exigentes. Es precisamente esto lo que ha terminado pasando factura a Jódar en la fase final de Roland Garros. El madrileño, nada acostumbrado a jugar al mejor de cinco sets, necesitó de dos quintas mangas y de un cuarto set para acceder a los cuartos de final. Solo en su duelo de primera ronda ganó por 3-0 y pudo ahorrar energías de cara a lo que estaba por venir.
Alexander Zverev y Rafa Jódar se saludan tras los cuartos de final de Roland Garros
Le pasó factura esto a Jódar, mucho más fatigado que Zverev, que ha ganado por 3-0 todos sus compromisos salvo el de tercera ronda. Se notó que estaba más fresco el alemán y es que esto es algo fundamental en los Grand Slams y sobre todo en Roland Garros por disputarse en tierra batida. Superficie muy exigente que condena cualquier bajón físico. De ahí que ganar por la vía rápida los encuentros más asequibles puede terminar resultando decisivo.
De todos modos, lo bueno para Jódar es que es muy joven y aprende a una velocidad de crucero, pues no olvidemos que apenas lleva seis meses como profesional. Ahora le llega la gira de hierba, donde disputará el ATP 500 de Queen's y Wimbledon. Es una superficie donde jamás ha jugado un partido, aunque tiene un tenis perfecto para brillar en ella. Pronto lo sabremos, pero lo que está claro es que en nada tendrá una nueva oportunidad en un Grand Slam y ahorrar energía es fundamental. Para progresar en su tenis tiene muchos años por delante.