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Carlos Alcaraz se clasificó para la final del ATP 500 de Viena

Carlos Alcaraz se clasificó para la final del ATP 500 de VienaAFP

Alcaraz derriba su techo histórico en Viena, frena a Medvedev y se clasifica para la gran final

Carlos Alcaraz selló su pase a la final del ATP 500 de Viena tras imponerse a Daniil Medvedev por 6-4 y 7-6(2) en una semifinal de máxima exigencia, resuelta por pequeños detalles y superó su mejor registro histórico en el torneo, lo que le dará la oportunidad de pelear por su primer título en la capital austríaca.

24 horas después de enfrentarse a Tommy Paul en los cuartos de final, Carlos Alcaraz volvió a saltar a la pista central del Wiener Stadthalle de Viena para disputar la primera semifinal del ATP 500 austríaco (su techo histórico), donde iba a tener que medir fuerzas contra Daniil Medvedev, reciente ganador en el 250 de Almaty.

En juego estaba el primer billete para la gran final del domingo. Y tanto Alcaraz como Medvedev salieron con ganas de ofrecerle un bonito espectáculo a los más de 15.000 espectadores que poblaron las gradas del recinto ubicado en una de las zonas más céntricas de la capital austríaca.

Y en esas, el que mejor salió al partido fue Carlitos. Después de un inicio igualado, el español empezó a soltar algunos destellos de calidad y eso le sirvió para romperle el servicio a Medvedev en el cuarto juego del primer set. Sin embargo, al de El Palmar no le duró demasiado la alegría porque Daniil aprendió de sus errores y reaccionó inmediatamente para hacerle un contrabreak que reflejó que el ruso también estaba ahí y para dejarle claro a Carlitos que no le iba a poner en bandeja la victoria.

Esa situación motivó a Alcaraz y, tras un par de juegos en los que no hubo demasiados sobresaltos y Medvedev no le concedió prácticamente nada, el español apretó al moscovita al resto, con 5-4 en el marcador y le volvió a romper el saque para ponerle su firma al primer parcial y demostrarle que si aún no había perdido ni un solo partido en los ATP 500 no era por mera casualidad. 6-4 para él en apenas 35 minutos.

Alcaraz repite el guion del primer set

Con el primer set ya en el bolsillo, Alcaraz se liberó y le trasladó a Medvedev que si quería estar en la final del domingo iba a tener que hacer algo más. Lo demostrado por el tenista ruso en pista no había sido suficiente y a eso había que sumarle que el nivel de Carlitos estaba siendo excelso, lo que dificultó más si cabe las cosas para el moscovita, cabeza de serie número tres del torneo austríaco.

El problema es que Alcaraz no tenía previsto bajar el ritmo. El murciano se estaba encontrando muy cómodo en pista y eso le llevó a sacarse de la chistera algún que otro golpe marca de la casa que hizo levantarse de sus asientos a los allí presentes y que dejó estupefacto al propio Medvedev.

Alcaraz volea una bola en la semifinal frente a Medvedev

Alcaraz volea una bola en la semifinal frente a MedvedevAFP

Carlitos estaba sintiendo la bola a las mil maravillas y la lógica hacía indicar que, de seguir así, el segundo set no iba a tener mucha más historia. La superioridad del murciano estaba siendo sencillamente aplastante y Medvedev empezó poco a poco a asumir que la victoria frente a Alcaraz no iba a ser posible si no empezaba a apretar el acelerador.

Y así se llegó al 3-2. El murciano estaba empezando a inclinar la balanza a su favor. Solo le faltaba ese break que le permitiera distanciarse definitivamente en el marcador en el segundo parcial, algo que acabó llegando cuando Daniil servía para poner el 3-3 y se produjo tras un error difícil de explicar del tenista moscovita cuando intentó volear cerca de la red.

El regalo de Medvedev le vino de perlas a Alcaraz para encarar la recta final del segundo set. Sin embargo, y al igual que le sucedió en la primera manga, el murciano se relajó más de la cuenta y el ruso le arrebató de un plumazo la ventaja que acababa de conseguir.

Ese inesperado contrabreak motivó más si cabe a Carlos y le pasó toda la presión a Daniil, pero el ruso no falló y la manga se iba a decidir por la vía larga. Es decir, o con 7-5 o en el siempre peligroso tie-break, algo que se acabó asegurando Alcaraz tras no fallar con su saque y al que se llegó después de que Medvedev tampoco errara con su servicio.

Y ya en la muerte súbita, el tenista español subió el nivel, reventó la pelota con todas sus fuerzas, dejó varios golpes ganadores espectaculares, no le dio ni una opción a Daniil, se acabó llevando el tie-break por 7-2 y logró el billete para la final del torneo austríaco, donde se enfrentará a Alexander Zverev o a Alex de Miñaur.

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