Fundado en 1910
Carlos Alcaraz, en las semifinales del Masters 1000 de París

Carlos Alcaraz, en las semifinales del Masters 1000 de ParísAFP

Alcaraz destroza a Ruud en París y se cita con Shelton en una final llena de morbo

Va lanzado Carlos Alcaraz en París, decidido a ganar uno de los pocos Masters 1000 que le faltan en su palmarés y que además, como curiosidad, merece la pena destacar que jamás conquistó Rafa Nadal. El murciano ya está en la gran final tras haber derrotado por 6-4 y 6-4 a Casper Ruud en un partido sin demasiada historia. Después de haber sobrevivido de manera inexplicable frente a Taylor Fritz esta vez lo logró sin despeinarse y se cita con Ben Shelton en el duelo por el título.

Será un partido lleno de morbo por el hecho de que su rival por la copa, una de las más bonitas que hay en el circuito al tener forma de árbol y en cada rama el nombre de un campeón, sea Ben Shelton. El joven norteamericano tendrá como entrenador a partir de la próxima temporada a Juan Carlos Ferrero, lo que dará mucho que hablar porque es un rival muy duro que puede poner en aprietos a Carlitos.

Tiempo habrá para analizar la unión entre Ben Shelton y Juan Carlos Ferrero y también si el entrenador alicantino tiene sed de venganza contra su pupilo. Ahora bien, no estará todavía en el box porque la unión es a partir de enero de 2027. Eso no quita que el morbo esté garantizado, aunque primero nos ocupa hablar de un partido de semifinales ante Casper Ruud que Alcaraz ha ganado como si nada.

Cierto es que el encuentro nació descafeinado porque el tenista noruego saltó a la pista con molestias. Apenas tuvo tiempo para recuperarse ya que terminó a la 1:00 de la mañana su duelo de cuartos de final. Vuelve a abrir el debate de si es posible que los tenistas acaben tan tarde y tengan que jugar al día siguiente, aunque eso parece una guerra perdida. Estamos venga a hablarlo y nunca cambia la película pese a que anuncien ciertas medidas cada nueva temporada.

Dominio de principio a fin

Era conocedor Carlitos de que tenía el partido en su mano desde antes de empezar porque estaba en mejor condición física y además tiene más tenis. Por eso sacó su versión más sólida, sin necesidad de dar un espectáculo tan atractivo como el del viernes en cuartos de final ante Taylor Fritz, pero igual de profesional. Máxima concentración al servicio y buscando las oportunidades de quiebre en cada turno de saque de Ruud.

Le llegaron varias opciones en diferentes juegos, pero el noruego logró escaparse en el tercer y quinto juego. No obstante, los turnos de Carlitos al saque apenas llegaban al minuto de duración mientras que a su rival le costaba un mundo. Por eso terminó cediendo en el séptimo juego de la primera manga, el último de las primeras bolas utilizadas en el choque, y con ese quiebre puso la directa para anotarse el primer set.

Mismo guion tuvo el segundo capítulo del partido, donde Ruud terminó de tirar la toalla. Pidió médico y en todo momento se vio que salvo milagro la película estaba terminada, pues al resto fue incapaz de incomodar y Carlitos no afrontó ninguna pelota de break en contra en todo el partido. Así pues, era cuestión de tiempo que el murciano pegara la estocada final, que llegó en el noveno juego, justo a tiempo para sacar y ganar el partido. Eso hizo y por primera vez en su carrera jugará la final del Masters 1000 de París.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas