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Carlos Alcaraz, durante el Masters 1000 de ParísAFP

El punto imposible de Carlos Alcaraz en París que oposita al mejor de la temporada

Carlos Alcaraz ya está en las semifinales del Masters 1000 de París. El tenista murciano estuvo contra las cuerdas frente a Taylor Fritz, que tuvo hasta dos pelotas de partido –una al saque y otra al resto– para hacerse con el billete a la penúltima ronda del torneo. Lo tenía en su mano el norteamericano, que además también estaba buscando la clasificación a las ATP Finals. Le negó ambas cosas Carlitos, que se inventó una remontada de otro planeta.

Cuando parecía tener todo perdido y ya estaba hasta con las maletas hechas, Carlos Alcaraz ofreció su mejor nivel y se negó a marcharse de París. Nunca ha ganado este evento, que se trata del último Masters 1000 de la temporada, y está decidido a lograrlo en este 2026. Ha sido un año duro para el murciano, llegando a estar hasta cuatro meses y medio fuera de la competición, pero ya ha recuperado su mejor tenis.

Y es que es de sobra sabido que cuando el pupilo de Samu López ofrece su mejor nivel, la diversión para el público está asegurada. Lo que estaba siendo un partido sin demasiados puntos para el recuerdo, con un tenis muy directo que poco le decía al aficionado, Carlos Alcaraz lo convirtió en una auténtica oda al espectáculo. Un show tremendo que dejó un punto que oposita a ser el mejor de la temporada.

Decimos esto por lo bonita que fue la jugada y también por la importancia del momento, con set abajo, 5-3 y 40-40. Es decir, estaba Taylor Fritz a tan solo dos puntos de cerrar el encuentro, pero Carlitos tiró un globo y luego una dejada de revés cortado para decir que todavía quedaba mucho partido. Tenía muchas cosas que decir y ese punto fue el cambio de guion, el inicio de otra remontada imposible que ha sumado Alcaraz a su colección.

Fue un auténtico puntazo que levantó a todo el público de la Défense Arena y con el que Fritz comenzó a venirse abajo. Después de no haber mostrado dudas en todo el partido, al norteamericano le tembló el pulso y vio que Carlos Alcaraz todavía estaba muy vivo. El ejercicio de escapismo de Alcaraz ya había sido activado y desde ese momento su rival solo fue capaz de hacer tres juegos más, por lo que el partido terminó 6(10)-7, 7-5 y 6-3. Un resultado que vale unas semifinales donde el murciano se medirá a Casper Ruud.