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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der LeyenEFE

La prohibición se limitará al carbón

Bruselas dejará el petróleo fuera del veto a Rusia por la falta de alternativas

Los líderes europeos se decantan por una vía intermedia, y solo vetarán el carbón ruso. España deberá buscar en Sudáfrica o Australia el 30 % que compra a Rusia

La Unión Europea aprobará a lo largo de este miércoles un nuevo catálogo de sanciones contra el Kremlin. La matanza de Bucha por parte del Ejército ruso ha acelerado la respuesta del cónclave comunitario en Luxemburgo, que podría anunciar el veto al carbón ruso. El petróleo podría quedarse fuera de las sanciones. Bruselas trata de atacar así al pilar sobre el que se sustenta la economía del país, la energía.

Al margen del castigo que prepara la UE quedará la prohibición del gas procedente de Rusia. Alemania sigue anclando la posición europea. El alto nivel de dependencia energética de Berlín sobre Moscú, y la falta de alternativas viables en el medio plazo han prorrogado la ruptura de los contratos a través de los que Putin financia parte de la guerra en Ucrania. Aun así, el fin de las importaciones del carbón podría suponer un golpe a las finanzas rusas. «Rusia es un exportador de materias primas, no una potencia económica. Fuera de eso no tiene prácticamente nada», dice el profesor de política monetaria, Miguel Ángel Arranz.

El 28 % de la energía fósil consumida en la Unión Europea procede de Rusia, pero la dependencia es muy desigual, por país y por tipo de energía. «Europa no está preparada para vetar el petróleo y carbón ruso», dice Antonio Turiel, divulgador científico. Los Veintisiete reciben el 41 % y el 26,4 % del carbón y del petróleo desde Rusia. No obstante, en países como Finlandia, Lituania, Bulgaria o Polonia, la dependencia es prácticamente total.

Europa no está preparada para vetar el petróleo y el carbón rusoAntonio Turiel, científico del CSIC

Este martes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, proponía una prohibición de las compras de carbón, pero no de petróleo. El veto a esta última energía se antoja mucho más problemático para Bruselas. La Unión Europea tendría que buscar proveedores alternativos en un mercado muy limitado, tras el veto que Biden impuso al crudo ruso.

«Estados Unidos compró grandes cantidades de diésel a Moscú en febrero», afirma Turiel. Semanas después, la Casa Blanca impuso la prohibición de las compras y encontró en Venezuela la solución. El apoyo americano a Juan Guaidó o décadas de disputas y sanciones diplomáticas, no entorpecieron el acuerdo entre Maduro y Biden.

La Unión Europea llegaría en un momento delicado para la producción de petróleo. Con Venezuela surtiendo a Estados Unidos y con la OPEP exhausta y con problemas para cubrir la demanda. «Tan solo Arabia Saudí –dice el experto en energía– podría elevar su producción».

Sustituir el petróleo ruso no es nada sencillo, Europa demanda un crudo específico para producir diésel, lo cual reduce las opciones. Desde el lado ruso, el Kremlin podría buscar clientes alternativos con mayor facilidad. Países como La India estarían dispuestos a pagar en yuanes.

Menos problemas generaría un veto al carbón, a pesar de la mayor dependencia sobre esta energía. Esta es la vía que más enteros gana dentro del debate en Bruselas. El Ejecutivo comunitario se alineó este miércoles con Austria, Países Bajos o Alemania, partidarios de una transición lenta.

El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, durante la reunión del Ecofin

El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, durante la reunión del EcofinEFE

En contra, países como Francia –que ejerce la presidencia de turno– y de manera más agresiva Lituania, se han mostrado partidarios de una ruptura total con la energía rusa. «Debemos cortar a Rusia su principal fuente de ingresos, el sector energético», dijo la ministra lituana, Gintare Skaisté a su llegada a Luxemburgo. El país báltico es partidario de incluir al gas y al petróleo en el veto al carbón que este jueves podría anunciar la Unión Europea.

España no ha manifestado una posición firme en el debate. Aun así, un veto tendría un impacto limitado sobre nuestro país. Algo más del 30 % del carbón importado procede de Rusia, pero tendríamos dos opciones para sustituir ese suministro. «Australia y Sudáfrica serían los proveedores más fiables», dice el investigador del CSIC. Dos alternativas lejanas que podrían elevar el precio del carbón, debido al encarecimiento del transporte.

El sector bancario y los barcos rusos

La quinta ronda de sanciones que prepara la Unión Europea amplía las restricciones al sector bancario ruso, con una prohibición a las transacciones de cuatro bancos clave, incluido VTB, el segundo mayor del país, una medida con la que Europa busca debilitar al sistema financiero ruso.

El castigo va más allá. Bruselas propone vetar la entrada de barcos rusos a los puertos comunitarios. La medida se amplía a los operadores del transporte por carretera de Rusia y Bielorrusia, una medida que limitará «drásticamente» las posibilidades de que la industria rusa tenga acceso a determinados bienes.

Las sanciones también afectarán a las exportaciones rusas en las áreas más vulnerables, como semiconductores o maquinaria sensible. El catálogo de sanciones apunta a las importaciones de determinados productos de Rusia, como madera, cemento o los licores, para cortar el flujo de dinero entre Moscú y los oligarcas rusos.

Por último, la Comisión Europea quiere prohibir la participación general de empresas rusas en la contratación pública de los Estados miembros y la exclusión de todo apoyo financiero, sea europeo o nacional, a los organismos públicos rusos.
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