01 de julio de 2022

Fachada del Banco de España.

Fachada del Banco de España.Europa Press

Informe

Los hogares con menor renta están soportando una inflación 1,2 puntos superior, según el Banco de España

Recomienda focalizar las medidas en los más vulnerables

Los hogares con menos renta están soportando en los últimos meses una tasa de inflación 1,2 puntos porcentuales superior a la que sufren los hogares con mayor nivel de renta, según datos del Banco de España.
El organismo presidido por Pablo Hernández de Cos incluye un apartado sobre la inflación en su último 'Informe Anual 2021', en el que apunta que entre abril de 2021 y marzo de 2022 el aumento de los precios de la cesta de consumo de los hogares con menor y mayor renta fue del 5,6 % y el 4,3%, respectivamente. En términos absolutos habría supuesto un mayor gasto medio anual para las rentas más altas, de unos 1.329 euros, mientras que los hogares con menos ingresos han gastado 618 euros más.
Para ambos colectivos, apunta el Banco de España, este incremento del gasto se habría debido, sobre todo, a la subida del precio de la electricidad, de unos 286 euros para las rentas más bajas, y de 446 euros, para las más altas.
Las familias cuya persona de referencia es mayor de 65 años se enfrentan una inflación superior en 1 punto porcentual a la del resto, brecha que se explica fundamentalmente por la mayor inflación soportada por los hogares dentro de este colectivo con un menor nivel de renta.
Para aquellos hogares con educación secundaria o inferior, la inflación ha sido 0,9 puntos porcentuales más alta que para el resto.

Reducir impuestos favorecería a las rentas bajas

El Banco de España estima que las rebajas de impuestos indirectos aprobadas en 2021 habrían reducido en 1 punto la inflación promedio que los hogares con menor renta soportaron entre abril de 2021 y marzo de 2022. Esta reducción habría sido más intensa que la que experimentaron las familias en el cuartil superior de la distribución de la renta, de solo 0,5 puntos porcentuales.
En sentido contrario, apunta que las estimaciones preliminares del impacto que podría tener la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible aprobada para el período comprendido entre el 1 de abril y el 30 de junio de este año sugieren que la inflación soportada por los hogares de menor renta en dicho período podría reducirse en 0,35 puntos porcentuales. Esta reducción sería menos intensa que la que experimentarían los hogares con mayor renta, de 0,61 puntos porcentuales.
El Banco de España apunta también que la subida de los precios podría afectar de manera diferenciada a los hogares dependiendo de su posición financiera neta. Así, indica que los resultados de un trabajo reciente sugieren que las personas de mediana edad (de entre 36 y 45 años) con altos ingresos laborales, que de media mantienen una posición financiera neta deudora, se habrían visto beneficiadas por el alza de la inflación.
En particular, su capacidad de ahorro se habría incrementado en un 3 % de su renta laboral anual gracias, principalmente, a la reducción en el valor real de sus deudas.
Por el contrario, los mayores de 65 años, que suelen presentar una posición financiera neta acreedora, se habrían visto relativamente perjudicados.
No obstante, hay que considerar que, en este ejercicio, el canal de actualización de rentas con la inflación no se ha tenido en cuenta de forma diferenciada por grupos. «Esto hace que los efectos negativos encontrados sobre los mayores de 65 años puedan verse parcialmente mitigados por la indexación automática de las pensiones», indica el Banco de España.
En cuanto al impacto del alza de la inflación en las empresas, la institución monetaria afirma que es muy heterogéneo para los diferentes sectores de actividad y viene condicionado, fundamentalmente, por la intensidad con la que cada una de las ramas emplea los insumos energéticos en sus procesos productivos.
En concreto, las manufacturas y el transporte son particularmente intensivos en el uso de energía, mientras que su importancia relativa en los servicios inmobiliarios, en los farmacéuticos e incluso para la Administración Pública es muy reducida.
Asimismo, en términos generales la energía tiene un peso en los procesos productivos de las ramas de actividad españolas superior al del promedio de la zona euro, fenómeno que es «especialmente acusado» en el sector del transporte terrestre.

Medidas focalizadas en los más vulnerables

El Banco de España cree que es «fundamental» que las medidas de apoyo ante el impacto de la guerra se diseñen de forma «muy focalizada» hacia los hogares y las empresas más vulnerables.
En la coyuntura actual estima que sería deseable centrar los esfuerzos en el apoyo a los hogares de rentas más bajas, que son los que más padecen el impacto de la inflación, y a las empresas más vulnerables a esta nueva perturbación.
Además de ser focalizadas, el Banco de España ha insistido en que es importante que las medidas presupuestarias que se implementen tengan una naturaleza temporal y no supongan una distorsión significativas sobre las señales de precios.
También, a nivel europeo el Banco de España ha abogado por abordar, sobre la base de la experiencia acumulada con el programa 'Next Generation EU' (NGEU), una respuesta fiscal común frente a los retos que supone la guerra en Ucrania, incluida la mutualización del gasto público necesario para afrontar sus efectos sobre las economías de los Estados Miembros.
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