16 de agosto de 2022

Un negocio cerrado por la pandemia en Madrid

Un negocio cerrado por la pandemia en MadridGTRES

Fondos de apoyo

La descomunal burocracia del Gobierno deja sin repartir la mitad de las ayudas covid para empresas

Apenas la mitad de los 18.000 millones han llegado y los empresarios se quejan de que reciben mucho menos de lo esperado

Si preguntas a cualquier empresario por las ayudas de la covid que prometió el Gobierno para salir más fuertes, hay quejas, muchas quejas. Si vas a una asesoría, de aquellas que tuvieron que trabajar el doble en los peores meses del confinamiento para gestionar esas ayudas, también encuentras una profunda frustración por todo aquel trabajo realizado.
«Hubo muchísima burocracia. Les hacían creer en unas ayudas que, cuando llegaban, y veían las cantidades no se correspondían con la moto que les habían vendido», comenta una de las empleadas de una gestoría en Madrid.
En el caso de la Comunidad de Madrid las quejas son porque «se agotaban rápido los fondos, pero tenían menos papeleo», asegura.

Ayudas de Sánchez

Han pasado casi dos años y medio desde aquel mes de marzo de 2020 cuando Pedro Sánchez aparecía en televisión para anunciar miles de millones en ayudas a las empresas para recuperarse.
Casi 30 meses después «en general, la gente está insatisfecha» porque la burocracia a la que se enfrentaban desde las empresas o los intermediarios eran un caos absoluto que ha derivado en que se hayan quedado sin gastar, según ABC, 8.765 millones de euros.
El Gobierno dispuso de 18.000 millones de euros. El Fondo de Apoyo a la Solvencia para empresas estratégicas gestionaba 10.000 millones; el Fondo de Recapitalización, 1.000 millones; y las ayudas directas para autónomos y pymes, 7.000 millones.

Les hacían creer en unas ayudas que, cuando llegaban y veían las cantidades, no se correspondían con la moto que les habían vendidoEmpleada de una asesoría de empresas

Precisamente estas ayudas directas son las que más malestar provocan entre los empresarios. De los 7.000 millones de euros que tenían para repartir, las comunidades autónomas no fueron capaces de entregar ni el 25 %. Por el camino se han quedado 1.800 millones. Baleares y Canarias hicieron encaje de bolillos para eliminar trabas, pero otras como Asturias o Aragón no han gestionado ni el 47 %.

Documentación imposible

Desde esta gestoría recuerdan la avalancha de trabajo que les llegó a mediados de marzo de 2020 al que pudieron hacer frente con sus empleados trabajando en casa con interminables llamadas de trabajo donde agudizaban el ingenio para presentar escritos a toda velocidad.
«Fue un martirio. Unas normas estrictas, datos a los que los empresarios no tenían acceso, memorias sobre pérdidas que todavía no se habían producido, balances de 2019 que estábamos cerrando. Muchas veces presentábamos lo mínimo y, después, anexos con el resto», comentan desde la asesoría.
El desconcierto fue tal que había que explicar a los empresarios que «pedir la ayuda no significaba cobrarla, ni cobrarla en su totalidad, ni mucho menos en poco tiempo», explican recordando aquellas semanas de incertidumbre y pérdida de nervios.
Las empresas más grandes tampoco han recibido las ayudas de la covid y muchas se han visto obligadas a cerrar. La SEPI decidió negarle ayudas a Ezentis o a Abengoa y las condujo al concurso de acreedores. De los 10.000 millones de euros, apenas pusieron en marcha el 30 %.

Sin noticias

«Lo peor de todo es que de las ayudas que pedimos para muchas pymes no tenemos noticias. Ni buenas, ni malas, aunque el dinero nunca llegó», revelan desengañados porque el intenso trabajo de aquellos días no tuvo resultado.
Eso pasó con el dinero propio, pero algo parecido sucede en España con las ayudas que recibe el Gobierno desde Europa. Las comunidades autónomas justifican como pueden lo que reparten, pero Hacienda ha tenido que recurrir a hojas de Excel para unificarlas y enviárselas a la UE. En algún momento.
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