Fundado en 1910

El precio de los alimentos no deja de subirPaula Andrade

La falta de interés del Gobierno ante la sequía también dispara la cesta de la compra

El Ejecutivo reconoce que la falta de agua va a tener un impacto en los precios de los alimentos

Aunque el IPC general parece estar moderándose, el precio de los alimentos sigue disparado y los ciudadanos no están notando el impacto de las medidas para hacer frente a la inflación, como la bajada del IVA. El Gobierno no se atreve a poner una fecha para ver una rebaja en la cesta de la compra y ya apunta a la sequía como una de las causas.

«No hay un día en concreto en el que digamos este día bajarán los precios. Estamos en un momento de muchísima incertidumbre y hay que esperar a ver el impacto que tenga la sequía. A medida que muchas materias primas van moderando sus precios se observa un decalaje y en algunos sectores se percibe una bajada de precios, pero depende mucho de la coyuntura de cada uno», señaló este martes el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, durante la presentación de los datos económicos de la industria.

Desde el comienzo de la invasión de Ucrania, el precio de los alimentos no ha dejado de crecer y alcanza tasas históricas. El problema es que mientras el IPC general se reduce cada mes y el subyacente parece haber tocado techo, los alimentos parecen seguir su propia lógica. El mes de marzo cerró en 16,5 % tras el 16,6 % del mes anterior y el 15,4 % de enero.

Desde octubre del pasado año, el IPC de frutas y verduras se redujo considerablemente hasta el mes de enero, cuando ha vuelto a subir con tasas históricas en el caso de las legumbres y hortalizas frescas. El precio en origen de productos como el repollo, la lechuga o la alcachofa se han disparado en apenas tres meses a pesar de estar de temporada, según datos de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).

De hecho, la espectacular subida de algunos alimentos en lo que va de año ha impedido que la variación respecto al mes de marzo del pasado año haya sido negativa y, por tanto, hubiera repercutido en los consumidores.

«La excepcional sequía que estamos padeciendo está asfixiando a buena parte del territorio nacional», señala Javier Fatás, responsable de Agua y Medio Ambiente de COAG. Y no es para menos: prácticamente se han perdido las cosechas de cereales en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Murcia y los cultivos leñosos –como frutos secos o viñedos de secano– ya están experimentando complicaciones en la brotación. El olivar, por su parte, dependerá de la climatología de las próximas dos semanas.

En el regadío también preocupan las restricciones en la dotación de agua, que podrían mermar las siembras de verano y harán que muchos agricultores opten por reducir la superficie de maíz, girasol, arroz y algodón. La ganadería extensiva es otra de las grandes perjudicadas por la sequía ya que la falta de pastos obliga a los ganaderos a recurrir a la compra de pienso y forraje para mantener a los animales, lo que redunda en un aumento del coste para el consumidor.

«Murcia está viviendo una de las peores sequías de los últimos años. La situación de los cultivos de secano es dramática, los cereales y los cultivos leñosos se han perdido y la ganadería está abocada a la desaparición», comenta José Miguel Marín, responsable de COAG Murcia.

Ley de sequía

No le falta razón. Desde el comienzo del año hidrológico –el 1 de octubre–, las precipitaciones han sido excepcionalmente bajas y en lo que llevamos de año, los embalses están muy por debajo de la media de los últimos diez años y nos acercamos peligrosamente a los niveles de 2022, uno de los más duros que se recuerdan.

Murcia (27,7 %) y Andalucía (29,08 %) tienen sus reservas por debajo del 30 %, mientras que la situación empieza a preocupar en Castilla-La Mancha (39,46 %), Cataluña (39,79 %) y Cantabria (42,78 %).

Ganaderos y agricultores han pedido ya una reunión urgente para adoptar medidas excepcionales. «Reclamamos medidas urgentes para los problemas que ya tenemos hoy y seguimiento para los problemas que se van a agravar porque no va a llover agravar», explica Ignacio Huertas, secretario ejecutivo de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). En la misma línea se ha expresado la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja).

Varias asociaciones y las comunidades han reclamado una ley de la sequía frente a un Sánchez que sigue en clave electoral. Precisamente, durante la sesión de control al Gobierno de este miércoles, Cuca Gamarra afeó la falta de progresos en el Pacto Nacional del Agua, a lo que el presidente respondió con los supuestos incumplimientos del gobierno de Juanma Moreno por Doñana.

Y es que la abulia del Gobierno al respecto es total. Es más, tras la reunión de la Mesa de la Sequía celebrada este miércoles, los ánimos de los agricultores están especialmente caldeados después de que solo consiguieran arrancar la promesa de Luis Planas de que intentaría flexibilizar la Política Agraria Común (PAC) para que los efectos de la sequía no impida el cobro de las ayudas. El agua, de momento, no está en la agenda del presidente.