Fundado en 1910
El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu

El presidente del Banco Sabadell, Josep OliuEFE

Sabadell llevaba un año valorando su regreso a Cataluña y descarta presiones políticas

El Banco Sabadell ha decidido volver a tener su sede social en Cataluña después de haberla trasladado a Alicante hace siete años por los riesgos de fuga de depósitos de los clientes propiciados por el referéndum independentista del 1 de octubre. La entidad llevaba un año valorando el retorno y por fin ha tomado la decisión. Entiende que el ambiente político actual es más estable y ya no es arriesgado para ellos estar en la región, y en este contexto han optado por retornar a su lugar de origen.

La decisión, por tanto, no tiene ninguna connotación política, según ha podido saber El Debate de fuentes del banco. Ha sido una elección puramente empresarial y de vuelta a la tierra. El Sabadell es un banco catalán con 144 años de historia, algo perfectamente compatible con que su presidente, Josep Oliu, sea españolista y más bien de derechas.

Por eso no tendrá ningún sentido que el Gobierno se ponga una medalla, si es que lo hace, por el retorno del Banco Sabadell a Cataluña. También estaban a favor de ello el PP, como manifestó su líder Alejandro Fernández al incluirlo en su programa electoral (lo recordó ayer en un tuit), y Vox.

La vuelta del Sabadell a Cataluña puede abrir la puerta a que lo hagan las más de 8.000 empresas que se fueron de la región debido al procés. Sabadell ha sido la primera en hacerlo. La pregunta ahora es si lo hará CaixaBank, que trasladó su sede social a Valencia. Si lo hace, algunas fuentes no creen que lo haga pronto, por estar ahora centrado su principal accionista (CriteriaCaixa) en su participación de Telefónica.

La compra de BBVA, cada vez más difícil

Algunas fuentes apuntan que el desencadenante de la vuelta del Sabadell a Cataluña puede estar relacionado con la oferta de compra (OPA) que le planteó BBVA en mayo de 2024 y que se sigue estudiando, ocho meses después. Al parecer, BBVA habría planteado que, si se aprueba la OPA, durante un primer periodo desaparecería la marca BBVA de toda Cataluña para lucir en todas las oficinas la marca Sabadell. En un segundo periodo, a medio plazo, se haría al revés: las oficinas de ambos bancos pasarían a ser marca BBVA en toda España.

En el Sabadell desmienten que el motivo haya sido este. En BBVA no responden.

Al mismo tiempo, está claro que el retorno de Sabadell a Cataluña le da más fuerza de cara a que el Gobierno siga oponiéndose a la oferta de compra, como ha hecho hasta ahora, ya que en Cataluña gobierna Salvador Illa y es una región muy importante para el Gobierno actual.

Sea el motivo que sea, la realidad es que los partidos políticos catalanes de uno y otro signo están contentos con la decisión. Aunque no le guste, también la ha asumido Carlos Mazón, el presidente de la Comunidad Valenciana, pues el Sabadell se ha comprometido no solo a mantener el empleo en la región donde deja la sede social, sino a aumentarlo.

Mientras tanto, el estudio de la oferta de compra de Sabadell por parte de BBVA sigue realizándose en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El tiempo pasa, y la operación se complica cada vez más para BBVA. La decisión de la CNMC se espera para finales de febrero-principios de marzo, y la conclusión de los filtros posteriores (aprobación o no del Gobierno, decisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores -CNMV-...) no llegará hasta bien entrado el verano.

Como explica el banco de inversión Renta 4 en un análisis de Nuria Álvarez, «ahora mismo el principal obstáculo para el éxito de la operación se encuentra en el hecho de que la ecuación de canje ofrece una prima nula, con el riesgo de que entre en negativa. Esta situación consideramos que desincentiva al accionista de Sabadell a acudir, en la medida en que la valoración actual del banco catalán es igual (o podría ser superior) que aplicando la ecuación de canje. Esto podría elevar las probabilidades de que BBVA tome una decisión en el corto plazo, ya sea retirarse, o mejorar la oferta, opción que el banco ha reiterado en numerosas ocasiones que no está sobre la mesa». Y añade: «Lo que hemos visto es que la dilatación en el tiempo de todo el proceso y los movimientos por parte de Sabadell, así como el comportamiento de las cotizaciones, apuntan a una situación más compleja para el éxito de la operación».

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas