Fundado en 1910
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos CuerpoCarlos Luján / Europa Press

El Gobierno prevé cumplir con las reglas fiscales europeas en 2026, pero gastará más del objetivo inicial

La previsión para 2026 sitúa la deuda pública en el 99,3% del PIB, por debajo del umbral del 100%, y el déficit en el 2,1 %

España prevé un crecimiento del gasto computable para el año 2026 del 4,2 % en términos anuales, por debajo de los límites que establecen las reglas fiscales europeas, aunque por encima del objetivo planteado por el Gobierno (3,5 %) en su Plan Fiscal Estructural 2025-2028.

El Gobierno ha remitido a la Comisión Europea el Informe de Progreso Anual que recoge el cumplimiento de los compromisos fiscales y de política económica incluidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo, presentado en octubre de 2024 y que constituye el principal documento de planificación fiscal de medio plazo.

El informe confirma que España cumplió con la regla de gasto para 2025. El gasto primario neto, o gasto computable, teniendo en cuenta los márgenes de flexibilidad comunitarios para hacer frente al aumento de gasto en defensa, creció el pasado ejercicio un 4,5 %, dentro de los márgenes establecidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo, aunque por encima del objetivo inicial del Ejecutivo.

En el acumulado 2024-2025, el gasto computable creció un 8,7 %, también dentro del margen permitido por las reglas fiscales europeas. Esa diferencia con la senda fijada genera un saldo positivo equivalente al 0,2 % del PIB en la conocida como cuenta de control, que servirá para compensar eventuales desviaciones futuras del cumplimiento de la regla de gasto.

Mantiene el PIB pero más inflación

Asimismo, el documento da cuenta de la evolución macroeconómica más reciente y de las perspectivas para los próximos años, en un contexto marcado por la elevada incertidumbre derivada de la guerra de Irán y por la extraordinaria volatilidad de los mercados energéticos.

La elevada incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Próximo y la extraordinaria volatilidad de los mercados energéticos aconsejan posponer una actualización integral de las variables reales del escenario macroeconómico. Las bandas de impacto estimadas por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa oscilan entre 1 y 4 décimas de PIB en función del escenario de duración del conflicto.

Sí se ha procedido, no obstante, a una actualización mecánica de los deflactores –la medida de inflación consistente con el PIB– del escenario para incorporar los últimos datos de cierre de 2025. La previsión del deflactor del PIB para 2026 se revisa al alza un punto, desde el 2,1 % inicial hasta el 3,1 %, como consecuencia del arrastre estadístico del cierre del pasado ejercicio, en el que el deflactor promedió un 2,9 % frente al 2,6 % previsto.

Menos déficit y deuda

El informe también contempla la continuidad del saneamiento de las cuentas públicas en 2026. La previsión es que el déficit se sitúe en el 1,5% del PIB excluyendo el conjunto de one-offs, en el 1,6% si se descuentan únicamente los gastos extraordinarios derivados de las inundaciones de principios de año y las medidas restantes de la dana, y en el 2,1% computando todas las partidas.

Las cifras previstas quedarían, por tanto, por debajo del objetivo del 2,1% previsto en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo remitido a la Comisión Europea en 2024. De su lado, el superávit primario aumentará hasta el 0,9% del PIB en 2026 sin el impacto de catástrofes naturales, situándose en el 0,4% si se incluye el conjunto de partidas extraordinarias.

Además, la previsión para 2026 sitúa la deuda pública en el 99,3% del PIB, por debajo del umbral del 100%, adelantando un año el objetivo fijado por el Gobierno para el final de la legislatura.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas