La ropa de trabajo o el teléfono móvil también clasifican para deducciones
Declaración de la Renta
Los gastos que más problemas dan a los autónomos al hacer la Renta
Para que un gasto pueda ser deducido, debe estar directamente relacionado con la actividad profesional y contar con una factura que lo respalde
Gestionar adecuadamente los ingresos representa uno de los mayores retos para los autónomos, que en España suman alrededor de 3,3 millones de personas, según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Durante la campaña de la declaración de la Renta, muchos de ellos deben aprovechar para regularizar su situación financiera si no lo hicieron a lo largo del año, identificando los ingresos y los gastos que pueden ser deducidos.
Independientemente del volumen de ingresos, todos los autónomos que estuvieron dados de alta en el ejercicio anterior están obligados a presentar su declaración, lo que a menudo genera incertidumbres sobre qué gastos pueden deducirse sin riesgo de recibir una inspección.
Para que un gasto pueda ser deducido, debe estar directamente relacionado con la actividad profesional y contar con una factura que lo respalde. Algunos ejemplos son los gastos de vehículo o las invitaciones a clientes, aunque estas deducciones no están exentas de riesgos. No se podrán deducir, en cambio, los gastos relacionados con actividades de ocio, como cenas, viajes personales o la compra de artículos de uso particular.
A su vez, los gastos derivados de viajes, restauración u hostelería son especialmente delicados, ya que requieren demostrar de manera clara su vinculación con la actividad económica o su objetivo promocional para la empresa.
Otras deducciones
En cuanto a la compra de vehículos, sólo podrá deducirse el 100 % del IVA si el autónomo trabaja en sectores relacionados con el transporte, como el traslado de mercancías o pasajeros, la enseñanza en autoescuelas, actividades promocionales o servicios de vigilancia y seguridad.
Por otro lado, también es posible deducir gastos de ropa de trabajo o de teléfonos móviles, aunque Hacienda suele poner trabas a su aceptación debido al posible uso personal de estos bienes. Para el vestuario laboral, se aconseja adquirirlo en tiendas especializadas para facilitar su justificación.
Por último, es fundamental asegurarse de que las facturas estén correctamente emitidas para evitar problemas con la Agencia Tributaria, y limitar las deducciones a aquellos gastos que estén debidamente justificados.