Fundado en 1910

El modelo Pelotas arrasó en los 90.Camper

50 años de Camper, la mítica marca de zapatos de los Fluxà que se estanca en sus ventas

Tras su éxito radical con el modelo 'Pelotas' a finales de los 90, la firma se estancó en su facturación en 2008 por la crisis financiera y algunas decisiones arriesgadas

Esta semana se ha hablado mucho del 50 aniversario de la apertura de la primera tienda de Zara en la calle Juan Flórez de La Coruña, pero pocos saben que el año 1975 también supuso el nacimiento de Camper, una de las marcas españolas más icónicas e internacionales, con presencia en más de cincuenta países.

Los zapatos Camper conquistaron el mundo al final de la década de los 90. El diseño de su modelo Pelotas ideado desde su base de Inca (Mallorca) multiplicó por tres la facturación de la compañía (de 45 millones de euros en 1997 pasó a 151 millones en 2001) y la petición de estos zapatos tan originales, que eran lucidos con orgullo por personajes como el director de cine Steven Spielberg, la actriz Julia Roberts o diversos genios de Silicon Valley.

El éxito era el colofón a muchos años de trabajo y a una historia de innovación que empezó con el abuelo del fundador de la compañía, Antonio Fluxà, que volvió de Inglaterra a su Mallorca natal en el año 1877 con la primera máquina de coser con el sistema Goodyear que entraba en la isla. Abrió un pequeño taller en Inca y se convirtió allí en el primer fabricante industrial de calzado en Mallorca. Operaba con la marca Lottusse. Su hijo, Lorenzo Fluxà Figuerola, compró Viajes Iberia para diversificar el negocio, y con el paso de los años se transformó en Iberostar.

Spielberg, Julia Roberts o diversos genios de Silicon Valley lucían sus Camper a final de los años 90

La tercera generación de la familia dio forma al grupo empresarial. Antonio Fluxà Rosselló, que falleció en 2015, gestionó la marca Lottusse, la elegante marca de calzado clásico que aún siguen vendiendo y que surgió de aquel taller. Miquel Fluxà Rosselló convirtió Viajes Iberia en la cadena hotelera Iberostar a finales de los años 50. Aprovechó que los touroperadores animaron a construir hoteles en Mallorca porque ellos los llenarían con alemanes e ingleses y él y otras familias, como los Barceló, le sacaron partido. Finalmente, Lorenzo Fluxà Rosselló fue un visionario que supo anticipar el movimiento hacia la mayor casualización de la moda y creó Camper en 1975.

Los tres hermanos han mantenido participaciones cruzadas entre las empresas familiares, de modo que por ejemplo en Camper pueden seguir su camino sin pensar en la rentabilidad a corto plazo, siguiendo el famoso lema de la empresa: Walk, don't run (Camina, no corras). La familia tiene como principal fuente de ingresos a Iberostar, que facturó casi 4.500 millones de euros en 2024.

Camper afirma haber facturado 250 millones de euros en 2024, un 14,8 % más que el año anterior, y se ha puesto como objetivo llegar a los 275 millones. Sin embargo, sus ventas llevan un tiempo estancadas, según los datos que anuncia la propia empresa. No es fácil confirmar esas cifras en el Registro Mercantil, ya que operan con distintas sociedades, unas de venta al cliente final y otras de wholesale (venta al por mayor).

Tienda de Camper.EUROPA PRESS

¿Cómo han conseguido crecer tanto? Tras su arranque en el año 1975, Camper abrió su primera tienda en 1981 en la calle Muntaner de Barcelona en colaboración con Fernando Amat, de la mítica tienda Vinçon, cerrada en 2015. A partir de esa primera tienda monomarca, Camper fue abriendo tiendas propias en Madrid, y a principios de los 90 en las principales capitales europeas: Londres, París y Milán.

El éxito de 'Pelotas' fue tal que incluso le copió Zara

A finales de los 90, entre los años 1995 y 1998, se produjo el despegue del icónico Pelotas. La facturación se multiplicó por tres en pocos años, y el éxito fue tal que hasta le copió Zara.

Camper fue evolucionando bien en mercados y nuevas líneas de negocio. Tras empezar con productos para hombre, abrió mujer, niños y hoteles. Parecía que todo iba viento en popa, pero la facturación se estancó por la crisis de 2008 y por decisiones arriesgadas. De hecho, la marca ha dejado de estar en la mente del comprador (Top of mind), un lugar en el que estaba de manera muy destacada a finales de los 90, y está dando en España claros signos de retroceso, como por ejemplo no estar en donde se ubican las marcas importantes: tenían una tienda en la calle Fuencarral de Madrid y han tenido que cerrarla, y lo mismo les ha ocurrido en el Centro Comercial L’illa Diagonal, en Barcelona, uno de los mejores de España para cualquier marca de moda.

¿Qué ha pasado? Un repaso a las colecciones en su web a lo largo de los últimos 5 años muestra colecciones que pueden ser muy innovadoras y diferentes, pero quizás están creando zapatos con diseños extremos que no han conseguido atraer a las generaciones más jóvenes, millennials y Generación Z. Además, en los últimos años, para responder a esa nueva línea creativa de Camper, han subido los precios, y no se han sumado a la moda de los sneakers, las zapatillas deportivas que se han generalizado tanto para todas las edades y que han proporcionado gran parte del crecimiento para todas las marcas de calzado y deportivas a partir de 2010.

¿A qué puede deberse esto? Probablemente a que Lorenzo Fluxà, el fundador y alma mater de la empresa, no es partidario de hacer seguidismo a «lo que hacen los demás» porque le parece demasiado «fácil», y ha preferido seguir su camino.

En este sentido, Camper se parece a la trayectoria que han seguido marcas como Patagonia, icónica marca norteamericana que se dedica a la moda sostenible. Como ella, Camper quiere crecer, pero a su ritmo:Walk, don't run (Anda, no corras).

Y lo cierto es que con esa filosofía les ha ido bastante bien hasta ahora. «Camper es una marca muy interesante: genuina, antigua, global (está en Asia, América y Europa), pionera en el diseño, en el retail, en la internacionalización, en las colaboraciones con diseñadores y marcas...», apunta Luis Lara, socio-director de la consultora Retalent y profesor de la escuela de negocios ISEM Fashion Business School. Desde los años 90 estaban ya en Japón, Taiwán, Corea, Hong Kong, y desde los 2000 en China. Su crecimiento se está dando sobre todo en Asia, y como Nike, los productos se fabrican en China y Vietnam, pero todos se idean en Mallorca.

Probablemente en Camper piensan que la diferenciación con las líneas que están diseñando se venderán bien en Asia, Norteamérica, en los países nórdicos o en muchos de Europa. Lo que desde luego no harán es cambiar su filosofía mallorquina de trabajar bien y a su ritmo. Por eso seguramente será siempre una empresa familiar, que no tiene intención de que el capital privado entre en su negocio, entre otras cosas porque les presionarían para que idearan productos más masivos y así perderían su esencia creativa.

En opinión de Luis Lara, «teniendo en cuenta que las marcas en el sector de la moda van y vienen, creo que Camper no lo ha hecho nada mal, manteniéndose fiel a su esencia creativa. Ojalá tuviéramos muchas más marcas como Camper».