La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, durante su visita a las obas de construcción
La falta de mano de obra dificulta la construcción de vivienda: faltan 600.000 pisos para cubrir la demanda
Se ha generado un déficit acumulado de viviendas que se agrava cada vez más y asciende a las 600.000 según el Banco de España
La escasez de trabajadores es uno de los muchos problemas que están a la orden del día en nuestro país. La gran cantidad de vacantes deja muchos puestos de trabajo sin cubrir, especialmente en el sector de la construcción. La falta de mano de obra no es ningún secreto, y está directamente ligada a la falta de construcción de miles de viviendas que puedan aliviar el precio del metro cuadrado.
La crisis de vivienda que atravesamos ya supera los precios de la burbuja inmobiliaria del 2008, con un precio del metro cuadrado que se encuentra en los 2.438 euros de media. Tal y como refleja el Informe económico y financiero de Esade, los datos revelan que la creación de hogares ha superado sistemáticamente los visados de obra nueva en los últimos años, generando un déficit acumulado de viviendas que se agrava cada vez más, y que desde el Banco de España cifran en 600.000 inmuebles residenciales de déficit. La suma de factores deriva en un círculo del que es difícil salir, la duplicación de la escasez de la mano de obra en construcción se suma a la cada vez mayor falta de suelo urbanizable, provocando una gran preocupación a nivel nacional en vivienda y vacantes.
Los trabajadores de la construcción han abandonado sus puestos en todo lo posible, puesto que su principal preocupación es el cubrir esas vacantes pero también el poder hacer frente al aumento del coste de las materias primas y los tipos de interés. El año pasado, el 35 % de los trabajadores del sector tenían entre 45 y 54 años, cinco puntos más que el resto de sectores, mientras solo un 10 % tenía menos de 30, frente al 16 % del conjunto de la economía.
Desde BBVA, Miguel Cardoso, economista jefe, ha señalado que «el crecimiento de la inmigración ayuda a cubrir esos desequilibrios, siendo un posible punto de inflexión para el envejecimiento de la fuerza laboral». Sin embargo, la inmigración no cesa y todas esas vacantes siguen sin cubrirse. Cardoso advierte, asimismo, acerca de los problemas culpables de retrasar la disponibilidad de los terrenos, que a su vez cuentan con un precio cada vez mayor.
La Comisión Europea también tomó cartas en el asunto y advirtió a España acerca de su excesiva regulación. El organismo emitió, por tanto, una serie de recomendaciones con el fin de completar la reforma de la Ley de Suelo que ha sido rechazada en varias ocasiones, ralentizando la recuperación del sector. Bruselas ponía sobre la mesa la reducción de los plazos de tramitación de permisos, la eliminación de obstáculos administrativos y el abordaje del problema de mano de obra.