Ignacio Galán, presidente de Iberdrola
Iberdrola amplía capital en 5.000 millones y reconoce un impacto de 135 millones por el apagón
La energética dispara hasta un 60 % las inversiones en ambas regiones, de las que destaca su marco regulatorio «estable y predecible»
La compañía gana 3.562 millones hasta junio, un 13,8 % menos, por el impacto de las desinversiones en México en 2024
Iberdrola prevé continuar incrementando las inversiones en redes, hasta superar los 55.000 millones en los próximos seis años, un alza del 75 %. Por este motivo, ha acometido una ampliación de capital por 5.000 millones de euros «para financiar una oportunidad de inversión sin precedentes y acelerar la estrategia de crecimiento en redes en los Estados Unidos y el Reino Unido».
La compañía ha cerrado la operación antes de las tres de la tarde, con un apetito inversor de más de 19.000 millones. La operación se ha cerrado a 15,15 euros por acción, por encima del precio asegurado y un 7,5% superior a la cotización media del último año.
El beneficio neto de Iberdrola se situó en 3.562,2 millones de euros hasta junio, un 13,8 % menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando el grupo energético se anotó plusvalías extraordinarias (que elevaron su beneficio un 64 %) por la venta de ciclos combinados en México. Excluyendo este impacto, registra un incremento del 20 %, según ha comunicado este miércoles.
En el primer semestre, las inversiones de la compañía crecen un 7 % hasta 5.662 millones de euros, con más del 60 % en los Estados Unidos y el Reino Unido.
«El crecimiento en los Estados Unidos y el resto de Europa compensa la caída del 12% en el EBITDA de Iberdrola España», destaca la compañía que preside Ignacio Sánchez-Galán. En esta línea resalta que el EBITDA del negocio de Producción y Clientes cae un 13 % afectado por los menores precios y los mayores costes del sistema en la Península Ibérica.
Descarta responsabilidades por el apagón
En una conferencia con inversores, Sánchez-Galán ha destacado el marco «estable y predecible» que ofrecen Reino Unido y Estados Unidos. Por el contrario, ha señalado que las inversiones previstas en España son «claramente inferiores», y ha pedido una mejora en los incentivos, como ya hiciera la pasada semana la asociación de las grandes eléctricas, Aelec.
Además, la energética ha confirmado una mejora del dividendo hasta los 0,645 euros, de los que 0,409 euros se pagarán el 24 de julio. La energética, que descarta que los aranceles de EE.UU. vayan a tener impacto en sus resultados, asegura además que el análisis de expertos internos y externos del apagón del pasado 28 de abril constata «que las sociedades del grupo no fueron las causantes del cero eléctrico, ni contribuyeron de forma alguna a que ocurriese el mismo».
Por este motivo, considera que no afronta impacto adicional en sus resultados dado que las potenciales reclamaciones «estarían cubiertos por los seguros de responsabilidad civil». Y añade que «hasta la fecha no se ha recibido ninguna reclamación judicial solicitando indemnización de daños por responsabilidad civil contra ninguna de las sociedades del grupo».
Lo que sí ha impactado en las cuentas de la compañía es el incremento de los costes por los servicios complementarios, con un impacto de unos 110 millones de euros en el semestre en España y de 25 millones de euros en Portugal.
«Inviable» mantener las nucleares sin cambios
Sobre el futuro de las centrales nucleares, Sánchez-Galán ha reiterado que estas plantas son «eficientes, seguras y tienen muchísima autonomía y dan mucha estabilidad al sistema energético. Son la solución más eficiente para mantener las líneas conectadas, de ahí que todos los países europeos y de fuera de Europa estén ampliando su vida útil».
Sin embargo, ha resaltado que en el caso de España no son viables dada la elevada carga fiscal que afrontan, el doble que en Francia. «El precio es excesivo, y aunque se flexibilice la carga fiscal en regiones como Valencia, si no hay cambios en la legislación actual, desde luego no podemos solicitar la ampliación (de la vida útil)», ha señalado. «Quizá no sea viable», ha afirmado.
El directivo considera que la situación «se podrá superar» si hay un cambio de postura por parte del Ejecutivo. En cualquier caso, ha afirmado, «los ciudadanos deben saber que se puede hacer (cerrar las nucleares) pero será más caro. La decisión no nos corresponde a nosotros sino a quienes redactan la política energética».